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Red Internacional
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Internacional. Colombia: continúan las movilizaciones mientras el gobierno criminal de Piñera sigue apoyando a Duque

Colombia despertó. Continúan las protestas ante la negativa del gobierno en desmilitarizar las calles, a la vez que estalla el repudio a la policía por asesinar y abusar sexualmente de jóvenes en las manifestaciones.

Sábado 15 de mayo de 2021

Recordemos que las protestas iniciaron tras el anuncio de Duque para implementar una Reforma Tributaria que buscaba recaudar dinero, en un 80%, con impuestos que golpeaban a los sectores populares y medios, liberando de impuestos a las grandes fortunas. Tras el retiro del proyecto, las protestas continuaron. Al igual que Chile, Colombia despertó contra años de abuso y corrupción del gobierno, y contra el modelo económico neoliberal que precariza la vida.

Recientemente las cifras anunciaban que existía un 42,5% de pobreza en el país, lo que se traduce en que 21 millones de colombianos sobreviven con menos de 336 mil pesos colombianos (equivalente a $63.000 pesos chilenos) que no alcanza para cubrir las necesidades básicas.

A esto se le suma la crisis sanitaria, donde Colombia es uno de los países con peores tasas de vacunación; la inexistencia de un ingreso de emergencia que ayudara a combatir el hambre; y también una crisis política por el proceso de paz con las FARC fallido.

Una mano lava a la otra: El Gobierno de Duque igual al de Sebastián Piñera

Piñera y Duque son aliados en la región. Al igual que su par, Duque responsabiliza de su propia crisis a un plan desestabilizador extranjero, por parte de Maduro desde Venezuela, así busca eximirse de la responsabilidad de la crisis de su gobierno.

Las protestas en Colombia son expresión del malestar a la política neoliberal, estallando rebeliones en la región latinoamericana que se expresó también en Ecuador (2019), Nicaragua (2018), Bolivia (2020), Perú (2019), Chile (2019), Guatemala (2020), Paraguay (2021), etc.

Hasta el día de hoy, no pareciera que se fuera a resolver la situación en favor de Duque, pues continúa con un discurso que criminaliza la protesta y no busca resolver las demandas principales en la mesa de diálogo que levantó, limitándose sólo a explicar “el origen” de las manifestaciones y hablar de los “logros” que han realizado como gobierno.

La crisis en el gobierno es tan potente, que su única alternativa para salir de ella es a través de un pacto con la oposición. Ahí juega un papel relevante la figura de Gustavo Petro, líder de un partido de oposición, quien parte de la política tradicional agotada y también hace llamados a desistir de las protestas.

Duque entonces ha llamado, casi desde el primer día a un “gabinete de unidad nacional” porque la situación es tan crítica que pareciera pender de un hilo, espera que a partir de esa “unidad” se pudiese estabilizar la situación, al igual que ocurrió en Chile que buscó su recuperación con un Acuerdo por la Paz con la participación del oficialismo, ex concertación y Frente Amplio, repudiado por las masas pero que “lo salvó” de caer y así se mantuvo la estructura política que aún está en crisis. Esta es una de las fórmulas que utilizan los sistemas políticos agotados y sin legitimidad social.

Mientras tanto, el gobierno de Piñera dice que “confía en que Colombia encuentre su camino para defender la democracia, asegurar la paz, mantener el orden público con respeto a la ley, garantizar los DD.HH. y avanzar hacia una sociedad más integrada que transite por una senda de libertad, progreso, justicia, inclusividad y dignidad”

Pero la tónica es que el gobierno de Piñera intenta guardar silencio. No es ni la sombra de cuando denunciaba al gobierno venezolano. Así una mano lava a la otra, Duque guardó silencio durante la rebelión en Chile, y hoy Piñera lo hace con la situación en Colombia.

Intentos de desmovilización con el viejo truco

Mientras el Gobierno del repudiado Iván Duque hace llamados al diálogo estériles, pues no piensa tranzar las demandas principales, manifestantes, organizaciones sociales y el Comité Nacional de Paro denuncia las medidas unilaterales que impulsa el ejecutivo y declara las negociaciones como fracasadas, convocando a nuevas jornadas de protesta.

El gobierno utiliza un recurso reutilizado por distintos gobiernos de la región, intentando desmovilizar a través de su agenda con una “mesa Nacional de Diálogo”, apoyada por algunas organizaciones políticas como Bloque Histórico de Gustavo Petro (que es parte del sector de oposición, pero de la política tradicional y que tiene intenciones electorales para el 2022).

Duque utiliza una estrategia clásica de represión más diálogo. Pretende levantar mesas de diálogo larguísimos, en donde participaría junto a la iglesia y los empresarios para posar de democráticos y tener a sus principales aliados en una misma mesa para ganar su posición. Esto también fue utilizado por otros gobernantes, como Sebastián Piñera en el 2019 en Chile, en donde se criminalizaba a los sectores más radicales como si fueran “delincuentes”, así también lo hizo Lenin Moreno en Ecuador el mismo año.

Uno de los centros hoy, es la búsqueda de una especie de reconciliación con la juventud que ha sido el sector uno de los sectores más combativos y numerosos en las calles. Para esto, ha llamado a una mesa en donde sólo participaron los adictos al régimen, sin extender la invitación a las organizaciones estudiantiles más importantes de Colombia. A través de este espacio, Duque busca ganarse la legitimidad frente al sector estudiantil.

A los estudiantes les ha ofrecido un programa de matrícula a costo 0 para los tramos 1, 2 y 3, sin explicar el mecanismo en que esto ocurriría, sin embargo esto no ha sido parte de las demandas de la juventud, que denuncia una educación completamente segregadora. Duque intenta ofrecer concesiones que a nadie le interesa.

Repudio a la policía asesina y criminal

El día de ayer, el pueblo colombiano estalló en rabia contra la violencia sexual de parte de la policía hacia manifestantes, esto después de que se contaran al menos 16 casos de abuso sexual. Uno de los casos es el de una menor de edad que fue detenida y que sufrió tocaciones por parte de parte de la policía. La joven se habría suicidado producto del abuso sexual.

Además, la abuela de la menor denuncia que fue llevada al hogar, presentando fuerte moretones y la institución policial excusa su actuar por encontrarse en el marco de manifestaciones, aún cuando la joven no participaba de ellas ese día y sólo se encontraba grabando al encontrárselos de frente camino a la vivienda de amistades suyas.

Hasta el día 12 de mayo, se registraban 48 homicidios y 168 desapariciones. Se denuncia el uso de elementos de triangulación y bloqueo comunicacional, bloqueos en las señales de internet, detenciones arbitrarias y 16 víctimas de abusos sexuales hasta el 12 de mayo.

Así vemos un mismo actuar entre los gobiernos de corte capitalista y neoliberal. Unas cuantas familias se han enriquecido, siguen privatizando a un sector completamente golpeado a la vez que reprimen ferozmente las protestas. Aun es una situación abierta, al igual que en Chile, en donde esperamos que el pueblo Colombiano logre todas sus reivindicaciones y más.