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#COLOMBIADECIDE. Inesperado triunfo del NO a los acuerdos entre el gobierno y las FARC

Con más del 99% de los votos escrutados el No se impuso por 50,23% en el plebiscito sobre los acuerdos entre el gobierno de Santos y las FARC.

Juan Andrés Gallardo

Juan Andrés Gallardo @juanagallardo1

Domingo 2 de octubre de 2016 10:49

Llegando al final del escrutiño y con 99,64% de los votos escrutados el No lograba un ajustado triunfo sobre el Sí en el plebiscito sobre el acuerdo entre el gobierno y las FARC convocado por el presidente Juan Manuel Santos.

En el marco de una alta abstención, en la que concurrió a las urnas solo un 37% de las personas habilitadas para votar, el No se impuso por una ajustada diferencia con el 50,23% de los votos sobre el Sí, que había logrado el 49,76%. Una estrecha diferencia de 60.000 votos sobre un total 13.000.000.

Según los primeros resultados el No a los acuerdos fue contundente en las grandes ciudades, mientras que el Si aventajó en las más pequeñas y en muchos de los estados que se encuentran cruzados por el conflicto armado.

El resultado es un golpe para los acuerdos y sobre todo para el presidente Juan Manuel Santos, que en medio de una baja popularidad de su gobierno y de una crisis económica que atraviesa al país, se jugaba a plebiscitar su figura y su mandato, junto con los acuerdos. También implica un duro revés para los distintos actores internacionales que se involucraron en los acuerdos. El imperialismo estadounidense participó mediante un enviado especial en los acuerdos de La Habana, y Obama pretendía que la "paz" en Colombia sea parte de su legado, acompañando la política de deshielo en las relaciones con Cuba. El resultado del plebiscito es un reves para su política de reposicionamiento del imperialismo estadounidense en la región que incluía a los acuerdos en Colombia en el marco del giro a la derecha en Argentina, el golpe institucional en Brasil, los acuerdos con Cuba y las presiones para una transición poschavista en Venezuela.

Si bien el plebiscito no era obligatorio, Santos pretendía fortalecer a su gobierno pero sobre todo al régimen burgués colombiano, con la inclusión de las FARC como un nuevo actor político dentro del régimen de partidos.

El expresidente Alvaro Uribe aparece como el principal ganador al haber sido quién encabezó el voto por el NO a los acuerdos, que reclamaba términos más duros en la negociación. Contaba para este objetivo con el rechazo a las FARC que tanto Uribe como el propio Santos sembraron durante años, junto a los grandes medios, aprovechando el aislamiento de la guerrilla por el fracaso de su estrategia y los efectos negativos de sus acciones más nefastas entre la población.

El plebiscito era vinculante en cuanto al contenido de los acuerdos pero no sobre el proceso de diálogo entre el gobierno y las FARC, por lo que de momento quedan inhabilitadas las condiciones del acuerdo firmado en La Habana, y se debería abrir una nueva ronda de negociaciones, aunque aún no se saben los plazos ni las condiciones.

Tras conocerse los resultados Rodrigo Londoño, alias "Timochenko", máximo comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dijo que "Con el resultado de hoy sabemos que nuestro reto como movimiento político es todavía más grande y nos requiere más fuertes para construir la paz estable y duradera" y que "Las FARC-EP mantienen su voluntad de paz y reiteran su disposición de usar solamente la palabra como arma de construcción hacia futuro". Dando a entender que su disposición para reconvertirse en un partido político del régimen colombiano es irreversible, y que están dispuestos a abrir algún tipo de renegociación.

El presidente Santos por su parte, dando cuenta de la debilidad en la que queda tras la derrota del Sí, declaró que "Mañana mismo convocaré a todas las fuerzas políticas y en particular a las que se manifestaron por el ’No’ para escucharlas, para abrir espacios de diálogo y determinar el camino a seguir".

Santos da así una primera respuesta a una situación de incertidumbre con una derecha fortalecida, a pesar del ajustado resultado, con la que se abre un espacio de negociación para rever los términos del acuerdo. El resultado del plebiscito torpedea los puntos que eran considerados como más concesivos con las FARC, sobre todos los relacionados con la Justicia Transicional, las reparaciones y las bancas que se le aseguraban en el parlamento. La campaña liderada por Uribe se apoyó en el rechazo de amplios sectores a muchos de estos aspectos que ahora tienen que ser renegociados a la luz de los resultados de este domingo.

Tras el ajustado triunfo del No, el uribismo dio señales de no pretender acabar por completo con los acuerdos, sino de ser los "faclitadores" de nuevas negociaciones más a derecha y con más condicionamientos para las FARC que las alcanzadas en las rondas de La Habana durante los últimos cuatro años. En este sentido el exvicepresidente colombiano Francisco Santos aseguró que el opositor partido Centro Democrático, que lideró la campaña por el No en el plebiscito de la paz, "tenderá la mano" al presidente Juan Manuel Santos luego de la derrota de este domingo, y que buscará “reconducir el proceso” con las FARC. Ninguno de los actores parece querer dar por muerto por ahora el "proceso de paz" y lo que se empezará a discutir a partir del lunes son los términos de una "reconducción" de los mismos.


Juan Andrés Gallardo

Editor de la sección internacional de La Izquierda Diario

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