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Red Internacional
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PLEBISCITO EN COLOMBIA. Colombia va a las urnas para refrendar o rechazar los acuerdos "de paz"

Comienza la jornada en la que los colombianos darán el SI o el NO a los acuerdos de paz firmados en Cartagena el pasado lunes (26) entre el Gobierno de Colombia y las FARC.

Domingo 2 de octubre de 2016 07:54

Fotografía: EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

Los acuerdos alcanzados tratan sobre 6 puntos: la cuestión agraria, la integración de las FARC al régimen político, el narcotráfico, la cuestión de las víctimas, el cese el fuego y “dejación” de armas y la implementación de los acuerdos.

El plebiscito fue la fórmula alcanzada en las negociaciones por el Gobierno colombiano, con anuencia parlamentaria y judicial, para dar legitimidad a los acuerdos alcanzado luego de casi cuatro años de negociaciones.

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Las FARC entraron en la mesa de negociaciones con el objetivo de refrendar los acuerdos en una Asamblea Constituyente, pero finalmente abrió mano del mismo, aceptando plebiscitar los acuerdos alcanzados en las herméticas negociaciones de La Habana.

Para el presidente Juan Manuel Santos, el plebiscito, el primero desde 1957, es la decisión política más importante de la historia reciente para la sociedad de Colombia, y en él se juega su capital político y la relación de fuerzas con la oposición.

Las encuestas pronostican un triunfo del SI que ratificaría el acuerdo, pero un gran sector de la sociedad liderado por el ex presidente Álvaro Uribe lo rechaza al considerar que los jefes guerrilleros tienen que ir a la cárcel por los crímenes cometidos y no deben tener la posibilidad de ocupar cargos de elección popular.

Los acuerdos alcanzados cuentan con amplio aval internacional, desde el imperialismo norteamericano y europeo, el conjunto de gobiernos latinoamericanos y el papa. El enorme apoyo se explica por los dos objetivos centrales de los acuerdos: la “pacificación” y “ampliación” del territorio colombiano para dar un nuevo impulso a los negocios capitalistas, y poner fin a la guerrilla más antigua del continente.

El contenido de los acuerdos expresan un fortalecimiento de conjunto del reaccionario régimen colombiano, expresado en el fortalecimiento de las instituciones parlamentarias y judiciales, las fuerzas represivas y la figura presidencial.

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El pacto, que proyectó a Santos y a Londoño como candidatos al Premio Nobel de la Paz, establece que las FARC dejarán las armas y se integrarán al régimen político colombiano, crea una instancia judicial especial para los casos relacionados con el conflicto, establece subsidios para que se integren a la sociedad y también compensaciones a las víctimas del conflicto.

Si el acuerdo, producto de casi cuatro años de complicadas negociaciones en La Habana, es avalado, las FARC tendrán cinco escaños en el Senado y cinco más en la Cámara de Representantes durante dos periodos consecutivos a partir de 2018, incluso si no alcanzan la suficiente votación en las elecciones.

Pero un triunfo del NO impediría al Gobierno implementar el acuerdo, lo que según el gobierno significaría la continuidad del conflicto en el país de 49 millones de habitantes.

En un aparente intento por acallar a los críticos y a los escépticos, las FARC anunciaron un día antes de la votación que declararán ante las autoridades todos sus recursos económicos para que sean invertidos en resarcir a las víctimas. El tema de los recursos económicos de las FARC fue uno de los más controvertidos en la última semana.

Las urnas cerrarán a las 16 hora local (21 GMT) y los resultados se conocerán pocas horas después. Ganará la opción más votada y para que sea legalmente válida debe ser respaldada por al menos 4,54 millones de votantes, es decir un 13 por ciento del censo electoral de casi 35 millones de personas.

Unos 300.000 efectivos de las Fuerzas Armadas vigilan la votación en todo el país, que se desarrolla con tranquilidad.