Las discusiones llevadas a cabo no trascendieron y los temas que se tratarían en la reunión permanecieron en absoluto secreto.
Lunes 28 de febrero de 2022 14:54
Este lunes comenzó un proceso de negociaciones entre Ucrania y Rusia, en el marco de que continúan la ofensiva militar rusa. Según la agencia rusa Interfax, ambas partes acordaron continuar las negociaciones sobre la situación. Así lo señaló a ese medio Vladimir Medinsky, asistente del presidente de la Federación Rusa.
"Las negociaciones con la parte ucraniana acaban de terminar, que duraron unas cinco horas, revisamos todos los puntos de la agenda en detalle y encontramos algunos puntos sobre los que podemos predecir posiciones comunes... Lo más importante es que acordamos continuar la negociación proceso. La próxima reunión tendrá lugar en los próximos días en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, hay un acuerdo correspondiente", dijo Medinsky a los periodistas después de los resultados de la primera ronda de negociaciones.
A su turno, siempre según la misma fuente, Leonid Slutsky (presidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal) dijo que "el resultado principal es que se llevaron a cabo las negociaciones, las partes se escucharon mutuamente. Encontramos una serie de puntos importantes en los que es posible lograr avances".
Desde el lado ucraniano -siempre según Interfax- Mikhail Podolyak -asesor del jefe de la oficina del presidente de Ucrania- se refirió a la reunión afirmando que “las delegaciones de Ucrania y Rusia celebraron hoy la primera ronda de conversaciones, cuyo objetivo principal era discutir los temas de un alto el fuego en el territorio de Ucrania y las hostilidades. Las partes identificaron una serie de temas prioritarios sobre los que se esbozaron ciertas decisiones”.
Indicó además que “para que estas decisiones tengan algunas oportunidades de implementación, soluciones logísticas, las partes parten para consultas en sus capitales. Las partes discutieron la posibilidad de realizar una segunda ronda de negociaciones en un futuro próximo, en el que estos temas recibirán un desarrollo concreto".
Las reuniones, según esta fuente, continuarán en los próximos días. Mientras tanto, la ofensiva militar rusa se sigue desplegando sobre el territorio ucraniano. Desde las potencias imperialistas agrupadas en la OTAN se responde con una creciente militarización.
Lo que se juega en la negociación
Ucrania quiere lograr un alto el fuego y la retirada de las tropas rusas. Por su parte, Rusia busca que Ucrania tenga un estatus neutral con respecto a la OTAN. Moscú también exige a la Alianza Atlántica que renuncie a adherir a países como Georgia, Ucrania, Moldavia o Armenia y que retire hombres y material militar hasta el punto donde los tenía en 1997, antes de su gran ampliación al este para incluir a países como Polonia, los bálticos, Bulgaria, República Checa, Eslovaquia o Rumania.
A pesar de que el presidente de Ucrania pidió a la Unión Europea la adhesión inmediata de su país al bloque, esta decisión no está por ahora en la agenda, aunque la UE anunció el domingo que enviará armas y equipamiento militar.
Esta brutal agresión rusa contra Ucrania, está siendo utilizada por las potencias imperialistas para rearmarse. Este domingo Alemania anunció un aumento de 100 mil millones de euros al presupuesto militar.
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El factor geopolítico y los equilibrios militares en el Este Europeo son parte de los movimientos que llevaron a Rusia y Putin a invadir Ucrania. Luego de la caída de la Unión Soviética, el imperialismo de EE. UU. y la OTAN vieron la posibilidad de avanzar en sus espacios de influencia hacia la Europa del Este el cual se fue concretando durante 20 años para completar la gran mayoría de las naciones que tienen frontera con la actual Rusia. El avance de la OTAN implica la instalación de bases militares y la presencia de tropas de los diversos aliados.
El surgimiento de grupos ultranacionalistas o neonazis que jugaron un importante rol de “desrusificación” de las zonas próximas a la frontera con Rusia, y desde el 2014, un sector de la población ucraniana viene presionando a sus gobiernos por acercar una alianza más estrecha con la UE y alejarse de Rusia.
Para Putin recuperar su influencia en Ucrania es un elemento clave para no perder su posición como potencia militar y frente al reordenamiento geopolítico de las principales potencias, mantenerse como un actor relevante.
Tanto Rusia como la OTAN llevan años disputando sus espacios de influencia y es la clase obrera y los sectores populares los que sufren las consecuencias del conflicto.
Mientras Rusia se defiende argumentando la defensa de la población pro-rusa en las regiones de Donetsk y Lugansk de los ataques de grupos ultraderechistas y neonazis, la OTAN dice defender la “soberanía de Ucrania” o la defensa de la “democracia” contra la “autocracia”, empujando las tendencias a una guerra que será catastrófica para los trabajadores y los pueblos.
Por eso los socialistas llamamos a enfrentar con la movilización el inicio de esta guerra reaccionaria, partiendo por rechazar la invasión rusa, repudiar las acciones de la OTAN y las sanciones impuestas por las potencias imperialistas. La posibilidad de una Ucrania independiente está indisolublemente ligada a la lucha contra los oligarcas de ambos bandos y a una perspectiva socialista. La posibilidad de detener las guerras reaccionarias, está ligada en última instancia al desarrollo de la revolución socialista y a terminar con la dominación imperialista en todo el mundo. Llamamos a desarrollar una movilización independiente contra esta guerra reaccionaria.