Jean Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea, anunció la formación de su equipo para el organismo que presidirá los próximos 5 años. La novedad introducida por Juncker es su propuesta de otorgarles más poder a algunos comisarios, llamados ahora “supercomisarios”, que ocupan vicepresidencias del organismo. La composición del organismo favorece a los sectores conservadores en el control de las decisiones económicas.

Josefina L. Martínez @josefinamar14
Jueves 11 de septiembre de 2014
La comisión Europea tiene 28 miembros, uno por cada Estado integrante de la UE. Este miércoles Juncker anunció la nueva estructura de su equipo, a partir de las propuestas de cada gobierno nacional.
La que ya tenía un cargo asegurado es la italiana Federica Mogherini, que ocupa el puesto de Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.
El primer Vicepresidente será el holandés Frans Timmermans, un socialista del Partido del Trabajo. Juncker anunció que actuará como su mano derecha, con poder de veto sobre el resto de los comisarios.
Según Financial Times, su nombramiento es un mensaje para los euroescépticos, ya que el gobierno de Timmermans en los Países Bajos defiende la idea de más poder para los gobiernos nacionales y menos transferencias de poder para Europa.
La Vicepresidencia para el Presupuesto y Recursos Humanos estará a cargo de Kristalina Georgieva. Una conservadora de Bulgaria, que fue vicepresidenta corporativa del Banco Mundial.
El primer ministro de Estonia, el liberal Andrus Ansip, ocupará la vicepresidencia para la Unión del Mercado Digital. Mientras que Alenka Bratušek, primera ministra de Eslovenia y liberal también, ocupará el cargo de vicepresidenta para la Unión Energética.
El nuevo vicepresidente para el Euro y el Diálogo Social será Valdis Dombrovskis, ex primer ministro de Letonia por el partido Nueva Era, conservador. Y finalmente la vicepresidencia para el Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad quedará en manos de Jyrki Katainen. Es un ex primer ministro de Finlandia, por el partido conservador.
Estos dos políticos conservadores ocuparán cargos con importante responsabilidades económicas. Ambos son considerados como buenos amigos de Ángela Merkel y partidarios de continuar con el camino de las reformas estructurales y medidas de austeridad para evitar el déficit fiscal. En su momento ambos impusieron recortes drásticos cuando ocuparon el gobierno de sus países.
Por su parte, el socialista francés Pierre Moscovici fue nombrado como Comisario de Asuntos Económicos y Financieros y la Unión Fiscal y de Aduanas, con lo que Francia se queda con un cargo de importancia en la Comisión.
Reino Unido ocupara el comisariado para los Servicios Financieros con John Hill y Alemania el de Economía Digital con Gunter Oettinger.
El candidato español, Arias Cañete, quedó como comisario de Energía y Acción Climática. Un cargo por debajo del nivel al que aspiraba (una vicepresidencia), pero en un puesto que cobra importancia en Europa por la crisis energética con Rusia.
Los cargos parecen expresar un delicado equilibrio entre Francia, Alemania, Reino Unido y el resto de países.
Sin embargo, según análisis publicados en The Guardian y Financial Times, el socialista Moscovici se verá limitado por el peso de los conservadores en el área económica, por lo que los aliados de Alemania tendrán más control en las decisiones en este rubro.
Los conservadores quedan a cargo de la presidencia de la Comisión Europea (Juncker) y el Consejo Europeo (el polaco Donald Tusk).
Los nombramientos de representantes de Bulgaria, Eslovenia, Letonia y Estonia entre las vicepresidencias parece también un mensaje hacia Rusia.
De los 28 integrantes de la Comisión Europea, 15 son conservadores, 8 socialistas y 5 liberales.