Cuando el SUTNOTIMEX rechazó el chantaje del gobierno federal se abrió una disyuntiva para la huelga: o se rodea de solidaridad efectiva o la derrotan por desgaste y falta de recursos. Hay que replantearse la forma en que se convocan, preparan y organizan las acciones para que la huelga triunfe.
Lunes 26 de julio de 2021
Luego del ultimátum que el gobierno federal trató de imponer al SUTNOTIMEX y la negativa de la base trabajadora a caer en el chantaje, desde el sindicato se prepararon una serie de acciones callejeras con el fin de seguir protestando y hacer visible su lucha.
Sin embargo, aunque diversas organizaciones sociales, sindicales y políticas se pronunciaron en apoyo a la huelga, sus representantes se hicieron presentes en las guardias, algunos en las acciones y donaron recursos, esto no ha sido suficiente para que esta lucha triunfe, ante la cerrazón del gobierno federal que quiere asestarles a las trabajadoras y trabajadores una derrota ejemplar.
Forma y contenido de la lucha
Recordemos que toda acción de protesta tiene un fin determinado: marchar por las calles, tomar instalaciones, realizar un plantón, etc., sirve para denunciar u obtener algo. En este sentido, las acciones son un espejo en el que se refleja la fortaleza o debilidad de un movimiento. Cuando una lucha ha logrado acumular y organizar el descontento de un sector de la población esto se puede expresar con movilizaciones callejeras, pero su masividad dependerá de a cuántos logre convencer gracias a sus consignas y sus métodos, en el momento apropiado. En lo que su dirigencia juega un rol fundamental. Expliquemos un poco más.
Las consignas son derechos o demandas que se exigen a los gobiernos en turno o a la patronal, con el fin de imponérselos mediante la acción. Si la demanda es sentida por miles de personas se abre la posibilidad de que quienes habían permanecido estáticos se pongan en movimiento.
Para ello es necesario que la entiendan como algo que les es propio y no ajeno. En el caso de la huelga del SUTNOTIMEX, desde el MTS hemos insistido en que el conflicto no es un caso aislado ni obedece a la mala voluntad de una funcionaria, sino a la política oficial de “ajuste" contra las trabajadoras y trabajadores del sector público, encubierta con el discurso de la “austeridad republicana". A su vez, la huelga se ha convertido en un “caso testigo" en defensa de un contrato colectivo y de la autonomía sindical.
Por lo que, si la huelga triunfa, dejará en mejores condiciones al resto de nuestra clase para librar las próximas batallas. Pero si es derrotada será también un golpe para todxs. Es decir, lo que proponemos es encarar las luchas obreras y populares, como ésta, con una visión no corporativa sino de clase.
Luego tenemos el problema del método. La democracia liberal (burguesa) se basa sólo en elecciones cada ciertos años y está diseñada para que sean los ricos los que al final decidan. En contraposición tenemos a la democracia obrera, en la que la base trabajadora no sólo vota, sino que pone cualquier tema a discusión y decide por mayoría las discusiones, sin negar el derecho de la minoría a expresarse y a ser tomada en cuenta. Los que perdieron la votación asumen los acuerdos, pero a sabiendas de que en otra asamblea su punto de vista puede ser el que conquiste la mayoría.
Así, cuando la mayoría no se siente representada en las decisiones y en las discusiones de las mismas, las acciones pierden fuerza, porque la base no tiene ningún motivo para ejecutar el acuerdo. Esto es algo que adolecen muchas luchas obreras y sociales por responsabilidad de los dirigentes. El plan de acción se debate en un círculo cerrado que no incluye a todos los actores en lucha y que a la postre provoca una convocatoria muy débil. Al final, las movilizaciones son poco nutridas.
¿Cómo nutrimos el movimiento?
En el caso de la huelga del SUTNOTIMEX, si bien la base del sindicato hasta ahora demostró una gran disposición a mantener la lucha, no ha surgido a la par un organismo democrático que permita rodear de solidaridad activa y masiva, como propusimos desde el MTS desde un principio.
Las reuniones de solidaridad que se convocan cada tanto por el sindicato no se basan en una discusión fraterna entre las diversas organizaciones presentes sobre cómo organizar manifestaciones de gran envergadura, en la que cada una se comprometa realmente a participar. Sino que tienden a ser reuniones meramente informativas, en las que se escuchan diversas propuestas pero los acuerdos suelen limitarse a sumarse al plan de acción ya preestablecido por el SUTNOTIMEX.
Esta forma de proceder genera poca respuesta de parte de otros sectores de trabajadores, que sin duda pueden simpatizar con la lucha pero que no son informados ni considerados por sus dirigentes en las decisiones sobre cómo respaldar activamente la
A estas reuniones suelen ser los dirigentes de las organizaciones los únicos que asisten. Estos dirigentes no preparan reuniones amplias en las que las bases de sus sindicatos u organizaciones se enteren del estado de la huelga y, por ende, acuerden iniciativas para apoyarla. No olvidemos que la solidaridad también se construye, no nace de la generación espontánea.
En relación con lo anterior, que se organicen 4 o 5 manifestaciones en una semana como medida de “presión” no abona a la victoria de la huelga, porque muestra debilidad al no poder garantizarse que estas acciones sean más nutridas y bajo una perspectiva independiente, sin confianza en la “buena voluntad" de las instituciones y los funcionarios de la 4T. Además, toda movilización necesita de una preparación previa para que sea exitosa. Es indispensable convocar con tiempo de anticipación, darle difusión, organizar reuniones preparatorias con representantes de sindicatos y organizaciones, para garantizar la asistencia, etc., en las que se discuta democráticamente tanto el posicionamiento político como las acciones precisas a tomar. Nos parece que las convocatorias del SUTNOTIMEX, a las que nos hemos sumado desde un inicio, han adolecido de estos elementos.
No obstante, aún se está a tiempo de dar un giro a la situación y cambiar la correlación de fuerzas, pero esto pasa porque se llame a los grandes sindicatos que dicen apoyar la huelga a que hagan asambleas para informar e involucrar a sus agremiados para que se movilicen, que alimenten el fondo de lucha y que se discuta amplia y democráticamente cómo incluir a todos los sectores para que la huelga de SUTNOTIMEX triunfe y dejé en mejores condiciones a los demás trabajadores para la defensa de sus derechos laborales.