Vuelven los paros técnicos al Complejo Silao de General Motors; éstos se pagan en un mísero 55% de los sueldos o arrebata los días de vacaciones.
Viernes 3 de septiembre de 2021
El duopolio de producción de semiconductores de la taiwanesa TSMC y la coreana Samsung, que junto con China, concentran el 80% de la producción mundial de estas minúsculas piezas, han puesto en jaque la vida de millones de trabajadoras y trabajadores en el mundo. Uno de los sectores más afectados es el automotriz, debido a la escasez de estas piezas, que son claves para la producción de autos, inclusive los más austeros.
Siempre del lado de los patrones, los charros de la CTM son los principales culpables de que este tipo de crisis de producción sea cargada en los hombros de las familias de las y los trabajadores.
Nunca han hecho un llamado a la base trabajadora para conocer sus necesidades o para organizar los paros técnicos de manera que no afecten los intereses obreros. Al contrario, las direcciones sindicales pactan con los empresarios transnacionales la manera más efectiva para que la crisis recaiga en los salarios, protegiendo las ganancias multimillonarias de los patrones.
Hoy miles de familias guanajuatenses están enfrentándose al regreso a clases que golpea directamente el bolsillo, con la compra útiles, smartphones, computadoras, transporte, gel antibacterial y cubrebocas, y aun así expone a contraer el coronavirus. Es un gasto enorme el de estos meses.
En un reciente comunicado la empresa anuncia que:
- Planta ensamble, entrará a paro el 6 de septiembre
- Planta 8 velocidades, a partir del 9 de septiembre
- Planta 10 velocidades, a partir del 10 de septiembre
Cierra el mensaje un canalla y hasta burlesco “agradecemos su comprensión”.
En la General Motors Silao, la unidad de lujo de mayor costo es la GMC Sierra, que cuesta un millón seiscientos mil pesos. Bastaría con vender dos o tres unidades de estas para poder costear al cien por cien la semana de paro técnico de los aproximadamente 6,400 trabajadores de la planta.
Esto, por supuesto, sin mencionar los años y años de millonarias ganancias, décadas completas de explotación a miles de personas que producen las 24 horas del día, entre 60 y 70 unidades por hora. La GM echa mano del pretexto del Covid- 19 para ejecutar estos cortes al salario, pero es evidente que puede pagar los salarios y no se vería afectada más que en sus multimillonarias ganancias.
La CTM bien podría utilizar su estructura y enorme presencia en decenas de plantas para ponerse del lado de las y los trabajadores que ya se han visto en extremo afectados tras los recortes de más de un año con la pandemia, no solo económicamente, sino inclusive en el riesgo de perder la vida, como pasó con 19 compañeros en 2020 tan solo en GM Silao. Sabemos que en la Ley Federal del Trabajo se protege a los patrones en los paros técnicos, pero es momento de que se ponga por delante de las ganancias capitalistas el sustento de las familias.
Es necesario exigir a los charros del sindicato Miguel Trujillo López que den una respuesta a esta crisis, que no se escuden en mentiras como lo han venido haciendo, diciendo que ellos de momento no pueden responder a las dudas y necesidades de los trabajadores debido a la legitimación. Perdieron la legitimación del CCT, pero hoy siguen siendo los que agremian a casi 7 mil en el Complejo Silao, y como tal deben de llevar las demandas desde la base trabajadora. En caso de no hacerlo, las y los trabajadores deben sustituir a estos burócratas por trabajadores que sean votados democráticamente para representar los intereses de la base en Silao, y poner al sindicato Miguel Trujillo a favor de su interés.
Asistir a las oficinas sindicales en grupos exigiendo solución y respuesta, preguntar en sus tramposas charlas que dan e incluso cuando se organizan para sacar firmas, en todos esos espacios hay que exigir el alto a los paros técnicos pagados al 55%. Las corrientes democráticas auto organizadas son la solución para este problema.
Asimismo, es importante que las fuerzas políticas como el SINTTIA, exijan el respaldo de las agrupaciones que les dicen apoyar, que se dicen democráticas como la FESIIAAAN, no solamente en comunicados escuetos, sino impulsando de manera efectiva la unidad de acción de las y los trabajadores, para la lucha por la resolución de esta crisis que afecta a miles de familias.