El reparto del mercado nacional entre los grandes magnates de las telecomunicaciones busca precarizar las condiciones laborales de las y los telefonistas.
Pedro Morales Trabajador de Telmex
Jueves 30 de marzo de 2017
Como consecuencia de la separación de activos del emporio de Carlos Slim y como muestra del carácter antiobrero del IFT y del gobierno federal, de llevarse a cabo esta nueva medida hacia Telmex, se estaría “separando” hacia una subsidiaria la materia de trabajo que desde hace 60 años opera su personal especializado en “planta exterior”, compuesto actualmente por alrededor de 13 mil telefonistas del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) en todo el país.
Esto significa que los compañeros y las compañeras encargados de operar la “planta externa” de Telmex cambiarían de patrón y darían servicio a todos los operadores que proveen servicios de voz, internet y/o tv hacia sus abonados (Telmex, AT&T, Telefónica, IZZI, Maxcom, entre otras).
A pesar de que la familia Slim acusa esta nueva sanción como una “expropiación de su patrimonio” o una obligación para “subsidiar a la competencia”, lo cierto es la afectación financiera que le provocará no puede compararse con las consecuencias laborales hacia la base telefonista.
Los Slim continuarán siendo los dueños de la nueva empresa que opere la red -una compañía con bastante futuro al dedicarse a rentar y operar el acceso a la infraestructura más grande del país-, y de Telmex, la compañía con más número de clientes y centrales telefónicas en México.
No obstante, esta patronal argumentará escandalosas “pérdidas financieras” para presionar a la base telefonista del STRM hacia una encrucijada: aceptar la “separación funcional” de la empresa y el paso del personal de “planta exterior” hacia esta subsidiaria con un Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) más reducido; o elegir el camino de la lucha independiente mediante paros hasta llegar a la huelga para echar atrás la orden del IFT y defender con todo nuestra plantilla laboral y nuestro CCT.
Mientras se resuelve el futuro de las telecomunicaciones nacionales y el destino del STRM, el ahora 6º hombre más rico del mundo parece haberse adelantado a estas medidas desde hace varios años, desmembrando partes de la infraestructura de Telmex hacia otras empresas subsidiarias como RESA, ALDECA, Telnor, Uninet, CTBR, Consorcio Red Uno, entre muchas otras.
Además ha reducido el personal sindicalizado activo de esta compañía, sustituyéndolo con grandes ejércitos de trabajadores subcontratados en casi todas sus áreas; de hecho, el personal tercerizado ocupado en la “planta externa” se encarga ya de la mayor parte del trabajo relacionado con la construcción y el mantenimiento de la red.
Todo esto demuestra cómo la táctica de la “separación de activos” de una compañía es una medida que el mismo Carlos Slim ha usado hacia Telmex desde hace décadas para reducir gastos y aumentar ganancias a costa de reducir prestaciones y degradar tanto a las condiciones de trabajo a los compañeros y las compañeras de las empresas subsidiarias, como a los de Telmex.
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*Pedro Morales es trabajador de Telmex y miembro de la Agrupación Desde las Bases Telefonistas.