Desde el inicio de la administración de Manuel Martínez Justo como director en FES Acatlán, el hostigamiento, represión y persecución a la comunidad, principalmente a los sectores organizados han sido una constante
Martes 21 de enero de 2020
Manuel Martínez Justo fue designado como director de la FES Acatlán para el periodo 2017-2021, esta administración se ha caracterizado por diversas anomalías, desde la conformación de su equipo hasta el clientelismo político del que hace uso.
Una de las principales noticias que trascendió por los medios de comunicación en julio de 2018, fue la falta de requisitos de normatividad universitaria para ser director, es decir, Martínez Justo no cuenta con cédula profesional registrada para ejercer el cargo de director, aunado a la falta de documentación que apruebe su nacionalidad, que de acuerdo con el Estatuto General de la Universidad Nacional Autónoma de México en el artículo 39, establece como requisito a los directores de las facultades ser de nacionalidad mexicana. Lo anterior fue investigado en la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública a través del Portal Nacional de Transparencia.
Director de la FES Acatlán sin credenciales para ocupar el cargo
Otro de los ejemplos que suma a lo turbio de su administración, es el clientelismo político al que Martínez Justo recurre para mantener a sus allegados dentro de la facultad, como son los casos de Rodrigo Zenteno Gaeta actual Secretario de Estudios Profesionales en la facultad, quién fue nombrado para ejercer este cargo sin antes haber concluido sus funciones como Coordinador de Asesores de la Presidencia Municipal de Tlalnepantla de Baz, asimismo, la diputada del Partido Acción Nacional (PAN), María Guadalupe Alonso designada como Jefa del Programa Político, o el caso de Erasmo González Castro, Jefe del Departamento de Vigilancia conocido por tener una personalidad agresiva con trabajadores y estudiantes, además de mantener un clima represivo dentro de la comunidad a través de la persecución y hostigamiento, cuyas acciones han sido corroboradas en distintas ocasiones, a la par de secundar el ingreso de la policía a la facultad y al Centro de Estudios Municipales (CEM)- dependencia universitaria destinada a la investigación multidisciplinaria- así como preservar la presencia de militares y la policía estatal a las afueras del plantel.
Entra la policía a la FES Acatlán
Policías entran a la FES Acatlán y militares acompañan la acción
Por otra parte, investigaciones han demostrado las irregularidades en materia administrativa y presupuestal que acompañan a esta gestión. De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la FES Acatlán carece de documentos comprobatorios de 13. 4 millones de pesos en nóminas y pagos injustificados de otros 1.9 millones. Asimismo, existen casos donde funcionarios obtienen beneficios personales a través de actividades académicas o culturales dentro de la facultad.
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Represión en Acatlán
El Estado de México es uno de los principales bastiones priistas, por lo que, la FES Acatlán no se encuentra exenta de reunir a personajes simpatizantes del régimen político para darle continuidad a sus intereses personales dentro de esta institución educativa.
Es en ese sentido, que la conformación del equipo de funcionarios que secunden a Martínez Justo mantengan un puesto dentro de las filas gubernamentales, además de generar un ambiente hostil, antidemocrático y represivo hacia la comunidad de la facultad. Estos hechos se han expresado de distintas formas, pues desde la elección -antidemocrática- del actual director los casos de represión han sido bastos, debido a que no solo ha impulsado despidos injustificados a académicos, principalmente a aquellos que fomentan el pensamiento crítico dentro de las aulas, sino también dio inicio al cierre de auditorios y a espacios estudiantiles.
En sucesos recientes, posterior a los paros de labores del 26 de septiembre y del 2 de octubre de 2019, realizó llamados a jurídico a miembros de la Asamblea General Estudiantil de la FES Acatlán por haber participado en los paros antes mencionados, asimismo, generó la conocida cacería de brujas, intentando suspender a Farid Reyes y a Josué Alejandro Sánchez, alumnos de esta facultad a quiénes se les imputaron supuestos cargos de “participación en desórdenes y usar el patrimonio para fines distintos a los que está destinado”, sin embargo, ambos estudiantes no fueron notificados del proceso abierto contra ellos, violando de esta manera sus derechos universitarios y sus garantías individuales.
El malestar de Manuel Martínez causado por la presencia de alumnos críticos que alcen la voz, provoca que acuda a los métodos priistas- propios de su gestión- como pudo vislumbrarse con el intento de estrangulamiento por parte del jefe de vigilancia Erasmo González Castro hacia el alumno de Matemáticas Aplicadas a la Computación, David Diez. Asimismo, como parte de su dinámica este tipo de criminalización y persecución hacia los estudiantes organizados ya había sido empleado por esta administración, con la ayuda de los grupos de choque de la Federación de Estudiantes de Derecho de Acatlán (FEDA) y la Federación de Estudiantes de Naucalpan (FEN), fueron quiénes difamaron a tres estudiantes señalándolos de tener vínculos con grupos del narcotráfico además de ser pagados por Gobernación, esto debido a su participaron activa en las asambleas y paros de estudiantiles en repudio al ataque porril del 3 de septiembre de 2018.
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Pero el hostigamiento y represión no tienen terminan bajo la administración de Manuel Martínez Justo, pues no solo existe la persecución a estudiantes, trabajadores y académicos que cuestionan la autoritaria administración del director, sino que además acude a la censura a la libre expresión a través del impedimento de actividades y festivales políticos y culturales que generen el pensamiento crítico en la comunidad.
Ejemplo de esto es la forma en las autoridades han boicoteado el festival de día de muertos en el que de manera independiente a las autoridades los estudiantes se organizan para llevar a cabo un baile y ofrendas de carácter crítico a los problemas de la actualidad, sin embargo, el director ha ordenado los recortes de luz y la clausura de baños para impedir la conexión de extensiones año tras año de esta dirección.
Es de esta manera como Manuel Martínez Justo dirige la FES Acatlán, en dónde los estudiantes no sólo carecen de un transporte subsidiado y seguro o de un comedor de calidad y accesible que se encuentre en beneficio de la comunidad, sino que en esta administración es bien sabido que existe corrupción, represión y censura.
Para terminar con este tipo de direcciones antidemocráticas, corruptas y represoras, es necesario que los alumnos en conjunto con académicos y trabajadores, independientes de las autoridades se organicen y discutan lo que ocurre en su universidad, impulsando campañas contra el autoritarismo en la UNAM, denunciando la forma en que las autoridades se enriquecen con el presupuesto y utilizan sus puestos como trampolín político. Sólo a través de la organización y la movilización será posible cambiar el rumbo de la universidad.