Es una agenda de ocho puntos que fue difundida por las fundaciones que responden al macrismo, la UCR y la Coalición Cívica. Demagogia de campaña disfrazada de “propuestas”.
Lunes 30 de agosto de 2021 15:08
Los grandes partidos patronales vienen mostrando una campaña electoral completamente vacía de ideas y propuestas. En ese escenario, por el contrario, florecen todo tipo de acusaciones cruzadas alrededor de algunos temas que interesan y otros que directamente no.
Este lunes, intentando hacer de cuenta que existen propuestas de largo plazo, las fundaciones que responden a Juntos presentaron un manifiesto que contiene “Ocho compromisos para el futuro”. Las definiciones no podrían ser más genéricas y abstractas. Un listado de buenas intenciones que se presenta como si el esa alianza no hubiera gobernado y hundido el país a lo largo de cuatro años.
Así, entre las propuestas se lee “trabajamos para que haya trabajo, para terminar con la pobreza y la injusticia social, para que la prioridad sea la educación, para que exista una Justicia eficiente y para que la igualdad ante la ley sea una realidad. Trabajamos, para la unión de los argentinos".
Extraño texto viniendo de parte de quienes fomentan la llamada grieta 24 horas al día, al tiempo que piden avanzar en un ajuste aún más duro del que lleva adelante el Gobierno nacional. Con la finalidad -y ahí no hay discrepancias- de garantizar los pagos al FMI y los grandes acreedores internacionales.
Hasta ayer nomás prácticamente militantes anti-vacunas, los think tank de la oposición hablan ahora del “tremendo desafío de superar la pandemia y los efectos de sus políticas equivocadas”. Al mismo tiempo, como si olvidaran la gestión de Mauricio Macri, hablan de “más de veinte mil empresas desaparecidas y miles de puestos de trabajo perdidos, una inflación superior al 50% anual que impide el crecimiento de la Argentina, 45 % de pobreza y un nivel de indigencia sin precedentes”.
No podía faltar esa vocación pro-imperialista que siempre propone la oposición patronal. Así en el documento se lee que “la falta de dirección de su política económica ha dejado el crédito del país en el nivel más bajo, nos aísla del mundo y nos priva del acceso a la inversión, el crédito y la tecnología, indispensables para reencontrar el camino del trabajo y el crecimiento”. Difícil olvidar la “inserción” macrista en el mundo, que terminó con la vuelta del FMI.
El listado podría seguir. La realidad es que semejante agenda no convence más que a los conversos. Para millones, el programa macrista son sus cuatro años de Gobierno. Todo lo demás es relato.
Esa viene siendo la ventaja del Frente de Todos. Con una oposición patronal que hundió al país en la miseria, resulta menos crítico presentarse como una alternativa que no ajusta. La realidad es bastante distinta. El Gobierno de Alberto Fernández, con pandemia y todo, siguió las políticas de ajuste que había iniciado el macrismo.