Con la sala del teatro DuocUC repleta, se presenta la obra de teatro que aborda las problemáticas de personajes sumergidos en la individualidad y el consumo de su ocio y emociones, que se construyen al calor de la poca comunicación.
Miércoles 10 de enero de 2018

Cinco personajes, cinco historias que se entrecruzan en base a monólogos muestran las necesidades de sus mundos interiores; el adolescente, la mujer cuya vida es una tragicomedia, el chico guapo y maniático depresivo, la joven adicta al peligro, el boxeador retirado.
La reseña habla de un lugar específico que hace cruzar a los seres de ficción, un edificio, y además aclaran:
” Las semejanzas y diferencias de sus relatos equivalen a la distancia que hay entre un departamento y el siguiente. Los textos, entrecruzados, evidencian la falta de cercanía y producen un extraño paralelo entre los comportamientos de las personas y la crianza de los felinos domésticos. Todas las posibles reflexiones se reducen a un breve instante de verdad, en el cual vemos (al menos por un segundo) qué deseaban verdaderamente y cómo fallan en su intento por alcanzarlo. La separación física, dialéctica y emocional de cinco personas tan dispares se nos presenta en un ambiente irónico, triste y sobrecogedor.”
Y es que ese ambiente, un edificio, que incentiva el Estado, las empresas y los gobiernos de turno para vivir, se transforma en refugio de las y los profesionales y /o que ganan superior a $400.000, a costa del endeudamiento casi de por vida para acceder a este “bien de consumo” ( debería ser un derecho). Es en este lugar específico que acosa la soledad, y donde el dramaturgo, el director y la compañía Toska teatro se posicionan.
Las problemáticas que aparecen están en relación a la naturalización de los personajes sobre su propia realidad, aquellos ven sus necesidades e inquietudes desde un enfoque solo existencial. Los personajes están desconectados de su contexto histórico. Será necesario preguntarse si esta mentalidad meramente bajo los intereses y afecciones individuales es el discurso de la compañía, del dramaturgo, o en realidad se decide exponer la soledad y el existencialismo de los personajes justamente para desnaturalizar aquel comportamiento.
Quizás pueda sumar a la interrogante la imagen que la puesta en escena instala como parte de mundos paralelos; La entrada de un trabajador real que realiza el aseo en el escenario. El público, ve la operación de limpiar el escenario, al igual que los cinco personajes, expectantes mirando cada uno en su puesto, como si estuviesen en su departamento, para luego dejar que se vaya. El porqué de esta distancia entre un trabajador y los personajes, no se logra responder a través desde la mera acción de la entrada y la salida del trabajador real, y de acuerdo a la percepción subjetiva, queda la impresión que los personajes no saben que ellos son trabajadores también, que se distancian de aquella condición.
La dirección de actores marca una propuesta clara de un modo de transformación no total de los personajes que se retratan, a través de la exageración de los patrones de cada personaje, las luces juegan un rol que va tiñendo los distintos acontecimientos de una forma dinámica, que es combinada con las atractivas transiciones o interacciones entre los distintos personajes,
Las nominaciones de los personajes no tienen sustantivo propio, sino que son parte de un denominador común. Un posible boxeador retirado como muchos que han dejado de pelear y se sienten frustados por las batallas emprendidas. Una automatización de su rol de vida, y ese rol de vida domésticado y mediado como ya se había señalado antes, por el consumo del amor, de la amistad, de los logros, etc.
El gran estreno marcó una vara alta a nivel de limpieza, que se seguirá profundizando a través de una función que es pronta. La compañía Toska se presenta con Animales Domésticos, el día viernes 12 de Enero a als 21:00 hrs en el Teatro Municipal de Valparaíso en el FESTEVE 2018.
¡ Mierda Mierda!