Ya son 31.577 personas infectadas de Covid-19, de las que 833 perdieron la vida. En ese contexto, el Presidente dijo que la pandemia “ha tomado un ritmo de contagios que debe preocuparnos”.
Domingo 14 de junio de 2020 22:22
Foto Julián Álvarez | Télam
El parte de la noche de este domingo, difundido por el Ministerio de Salud de la Nación, dijo que 18 personas murieron y 1.282 fueron diagnosticadas con coronavirus en las últimas 24 horas en Argentina. Así, el número de muertos por Covid-19 en el país asciende a 833 y son 31.577 las personas infectadas desde el inicio de la pandemia
A su vez la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que en las últimas 24 horas se alcanzó un nuevo récord de casos registrados en el mundo, más de 142.000, haciendo un total acumulado de alrededor de 7,69 millones, en tanto que las personas fallecidas ya suman 427.630, 4.925 en el último día.
En medio de estas novedades, por Radio Diez y por Radio Rivadavia el presidente Alberto Fernández dijo que la pandemia tomó “un ritmo de contagios que debe preocuparnos”, particularmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se ve un “relajamiento social” peligroso.
El Presidente se mostró partidario de “restringir” el uso del transporte público y no permitir las salidas a caminar y correr por parques y plazas, como lo está permitiendo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a cargo de Horacio Rodríguez Larreta. Según dijo, le causa “preocupación” la concentración personas que se vio en los últimos días.
Curiosamente, el mismo Fernández en los últimos días posó en fotos y videos muy “relajado” y abandonando algunos cuidados mínimos, tal como lo recomiendan todos los infectólogos y epidemiólogos que lo asesoran. Tan es así que el contagio de Martín Insaurralde cayó como una bomba en la Quinta de Olivos, donde vive el presidente y donde se reúne con todo su funcionariado, con el empresariado y con sus aliados.
Según dijo por radio, él tiene “mucho cuidado”, toma las precauciones necesarias para evitar contagiarse y lamenta que haya “una campaña que lo que busca es hacerle sentir a los argentinos que el Presidente no respeta lo que le pide a la gente que respete”.
Cuanto del “peligroso relajamiento social” en verdad es una salida masiva de hombres y mujeres sin ingreso a buscar el mango como se pueda para comer hoy, no es posible precisarlo. Pero cuesta creer que haya un relajamiento voluntario de miles y miles de irresponsable que salen a pasar el tiempo en las calles sin temor a contagiarse. ¿Es eso lo que piensan el Presidente y sus funcionarios?
Tal vez de tanto preocuparse por rescatar a Vicentin sin enojar a las grandes corporaciones económicas y por congraciarse con los buitres que esquilman las riquezas nacionales, el primer mandatario no registre que su plan de “contención” de las mayorías populares con graves problemas para subsistir, pese a los bonitos discursos, no estarían teniendo ningún efecto realmente tranquilizador.
Lo que queda claro es que siguen sin realizarse testeos masivos y focalizados, como deberían realizarse, para cuantificar seriamente el nivel de contagio en la población. Y tampoco se dan certezas, ni siquiera a mediano plazo, de cómo hará el Estado para no dejar librados a su suerte a millones de trabajadoras y trabajadores ante una situación económica y social aún más compleja en el futuro no tan lejano.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario