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Con el reloj en contra Theresa May no logra cerrar acuerdo por el Brexit

En una profunda crisis política se encuentra el gobierno de Theresa May en Inglaterra. Con solo algunos meses para que se acabe el plazo para salir de la Unión Europea, la primer ministra aun no logra un acuerdo que concite el apoyo suficiente en la cámara de representantes. Desde el continente el mensaje fue claro: no hay margen para renegociar.

Antonio Paez

Antonio Paez Dirigente Sindicato Starbucks Coffe Chile

Miércoles 12 de diciembre de 2018

Contra la pared. Así podríamos definir la situación por la que pasa el gobierno conservador en Inglaterra.

Y es que luego de la votación del Brexit en 2016 todo ha ido cuesta arriba para los torys y en particular para Theresa May. Ahora, cuando el plazo se agota, Inglaterra se está quedando sin opciones.

Hasta ahora y luego de 17 meses de tratativas, el acuerdo alcanzado por la UE e Inglaterra no estaría dejando satisfecho a nadie y por lo tanto la primera ministra no tiene los votos suficientes para validar dicho acuerdo ante la cámara de los comunes.

Al rechazo interno al posible acuerdo, ahora se suma la absoluta negativa por parte de Merkel (Alemania), Mark Rutte (Holanda) o Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo a renegociar cualquiera de las clausulas que contiene las más de 500 páginas del proyecto de acuerdo.

Los dos focos en el conflicto interno
Probablemente la mayor incertidumbre que afecta la salida de Inglaterra es la situación fronteriza en la que quedará Irlanda, esto debido a que los acuerdos firmados en 1998 fueron la base para la convivencia con los independentistas.
Dicho acuerdo permitió el mutuo reconocimiento de Irlanda y de Irlanda del Norte, además de la entrega de tutelas independientes del gobierno Ingles entre otras cosas.

El nudo del conflicto producido por el Brexit sería que Irlanda quedaría literalmente atada de manos en la necesidad de definir una frontera dura con Irlanda del Norte, cuestión que justamente permitió la firma del tratado de 1998.

A pesar de que en el acuerdo que actualmente negocia May con la Unión Europea se considera un periodo de transición para las Irlandas con plazo hasta el 2020, agotado el plazo, no se tiene certeza de que podría pasar luego de ello.

Por otro lado, la oposición a May no logra definir un camino para abordar el conflicto del Brexit. Hasta ahora el laborismo británico ha cuestionado duramente las opciones que el gobierno ingles ha trazado para la negociación, pero ha sido incapaz de plantear una alternativa.

Los costos del nacionalismo y la xenofobia
Pero más allá de todas las tratativas que se encuentran cruzadas por la negociación, el embrollo en el que se encuentra el gobierno británico es producto de su política nacionalista y xenofóbica que han levantado los principales referentes de los partidos conservadores del país.

No se puede explicar de otra forma la tremenda ola antiinmigrantes que ha ido creciendo durante estos últimos años, que además se ha visto reforzada por la “guerra contra terrorismo” y la terrible situación de los refugiados de las guerras del medio oriente.

Finalmente la situación de Inglaterra, que tiene como fecha límite el 29 de marzo de 2019, será una tremenda prueba para situación política en Europa, que hoy ve como miles de chaquetas amarillas inundan las calles de Francia para manifestar el rechazo a la política que las Theresas May continentales vienen aplicando a los trabajadores y al pueblo empobrecido del viejo continente.