Gracias a un convenio de 2011 firmado entre Cristina y el Estado sionista, Patricia Bullrich compró cuatro lanchas artilladas y un sistema de vigilancia para seguir militarizando el Río Paraná.

Daniel Satur @saturnetroc
Martes 3 de enero de 2017
Foto web ISL
Ayer en el Boletín Oficial se publicaron las decisiones administrativas 1589 y 1591, firmadas por el jefe de Gabinete Marcos Peña. Ambas resoluciones autorizan al Ministerio de Seguridad conducido por Patricia Bullrich a pagarle U$S 80 millones al Estado sionista de Israel por la adquisición de cuatro lanchas pertrechadas con ametralladoras y demás armamento y un sistema de vigilancia fronteriza.
A mediados de noviembre este diario había dado cuenta de un viaje realizado por Bullrich y parte de sus funcionarios a Israel. Allí, además de reunirse con funcionarios de Seguridad y Defensa de ese Estado colonialista y racista, la ministra participó de la Cuarta Conferencia Internacional “Israel HLS & Cyber 2016”, un evento bienal en el que se exhiben tecnologías y otros recursos militares y policíacos de la industria israelí. Menos de un mes y medio después, las negociaciones con funcionarios y vendedores de armas empezaron a dar sus frutos.
Chiches nuevos
Las cuatro lanchas modelo Shaldag que llegarán a Argentina (cuando el Gobierno de Benjamin Netanyahu así lo disponga) fueron fabricadas por la Israel Shipyards Ltd, una empresa privada inserta en todos los negocios del gobierno sionista. Según los propios fabricantes, el diseño de las embarcaciones data de fines de los años 90, “integrando valiosas mejoras creadas por expertos de la defensa Israelí en respuesta a desafíos de seguridad (…) donde se requiere altas velocidades de intercepción y fácil maniobrabilidad”.
Por si falta algo para promocionar semejantes “naves”, la ISL afirma que las Shaldag son “de combate multimisiones, totalmente de aluminio, de ‘performance’ probada en combate”. Obviamente, las lanchas son parte del arsenal de la Armada Israelí y son parte de la oferta que el gobierno de Netanyahu realiza orgulloso a las fuerzas navales y de seguridad del mundo.
Los nuevos “chiches” de Patricia Bullrich están fuertemente artillados en proa y en popa, con un cañón Typhoon con proyectiles de 25 milímetros, un sistema Oerlikon de 20 milímetros y dos ametralladoras calibre 50. Su aceleración casi inmediata alcanza los 40 nudos (75 km/h).
Por las cuatro lanchas el Gobierno desembolsará U$S 49 millones ($ 800 millones). Los U$S 35 millones ($ 570 millones) restantes serán destinados a la adquisición de Sistemas Integrados de Vigilancia de Cruces Fronterizos Terrestres, también provistos por el gobierno israelí.
Leé también Cecilia González: “Mientras las drogas sean ilegales, el narcotráfico no va a terminar”
A orillas del Paraná…
Acorde al discurso con el que, en parte, se hizo fuerte el macrismo en su campaña electoral, las nuevas adquisiciones serán destinadas a patrullar el Río Paraná con el fin de “combatir el narcotráfico” en la zona fronteriza que configura su recorrido.
A los voceros macristas y sus aliados mediáticos e intelectuales les gusta decir que el Paraná es una de las principales “puertas de ingreso de marihuana” a la Argentina. Así se da sustento a la idea de que militarizando al extremo esas aguas se podrá disminuir el comercio internacional de drogas ilegales.
Y así, precisamente, se justificaría que el Estado argentino adquiera el armamento “sugerido” por las potencias imperialistas, fabricado por empresas de esas potencias o sus socios (como Israel) y monitoreado por expertos de las mismas instituciones estatales que imponen las doctrinas securitarias a nivel mundial.
17/11/16 - Patricia Bullrich arreglando, entre otras cuestiones, la compra millonaria en Israel
Dudoso es que Patricia Bullrich y sus subordinados políticos y uniformados hagan descender los niveles de tráfico ilegal, tanto de drogas como de otras mercancías. Sobre todo porque quienes están detrás de esos negocios multimillonarios son empresarios muy bien custodiados e incluso miembros de las propias fuerzas de seguridad.
Menos dudoso es que el nuevo armamento, que se suma al ya adquirido por el Estado en los últimos años, sea utilizado para avanzar en el control de la población civil y la militarización de amplias zonas del país. Algo que efectivamente es parte de la política de fondo del Gobierno nacional y de los gobiernos provinciales, sean del signo político que sea.
Si alguna duda cabe al respecto, el propio macrismo se encargó de demostrar que la compra de armas y tecnologías promocionadas por las fuerzas armadas más genocidas, racistas y sanguinarias del mundo no es algo que se le ocurrió a la ministra Bullrich. Por el contrario, viene de lejos.
Según el boletín oficial, “con fecha 1° de Mayo de 2011, el Ministerio de Seguridad suscribió con el Ministerio de Defensa del Estado de Israel un Memorando de Entendimiento sobre Cooperación Industrial y Tecnológica en el ámbito de la Seguridad Interior”. De ahí que la compra conveniada con Israel el 15 de diciembre de 2016 haya sido simplemente una continuidad política de lo realizado por Cristina Fernández de Kirchner y sus ministros.

Daniel Satur
Nació en La Plata en 1975. Trabajó en diferentes oficios (tornero, librero, técnico de TV por cable, tapicero y vendedor de varias cosas, desde planes de salud a pastelitos calientes). Estudió periodismo en la UNLP. Ejerce el violento oficio como editor y cronista de La Izquierda Diario. Milita hace más de dos décadas en el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) | IG @saturdaniel X @saturnetroc