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Red Internacional
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Política Represiva. Con las FF.AA. no alcanza: Cambiemos quiere saturar de Policía el conurbano bonaerense

El plan de seguridad de la provincia de Buenos Aires ya fue adelantado a algunos intendentes de los partidos más importantes

Miércoles 25 de julio de 2018 14:49

“12.000 policías bonaerenses van a volver a ‘saturar’ los puntos más calientes del Conurbano para mostrar acción allí donde los delitos que más sufre la gente de a pie están volviendo a golpear fuerte. Primero y principal: los motochorros, en todas sus variantes.” La cita corresponde al diario Clarín y describe, desde su derechista punto de vista, la necesidad del Gobierno de utilizar la fuerza pública para reforzar lo que ellos llaman la “seguridad”.

Esta semana el presidente anunció el decreto que otorga mayor injerencia a las Fuerzas Armadas en la seguridad interna. La militarización de las barriadas más humildes, tiene el objetivo de garantizar que esté todo bajo control en las zonas donde el ajuste que exige el FMI golpea con más fuerza que el delito a la gente de a pie. Pero esto no es preocupación de Clarín.

El plan de la provincia de Buenos Aires ya fue adelantado a algunos intendentes de los partidos más importantes del GBA y espera la luz verde de la gobernación para su anuncio oficial. 12.301 policías saturarían el conurbano, según la precisión de los borradores presentados a los jefes comunales.

En los barrios los policías ocuparían esquinas, avenidas, peatonales y rutas estratégicas, centralmente las que conectan a las ciudades más populosas con sus periferias, describe el informe de acuerdo a un mapa del delito actualizado que el Ministerio de Seguridad de la Provincia hace cada día.

Según el Ministerio de seguridad son 27 partidos del conurbano más la ciudad de La Plata donde intervendrán los policías y se vigilarán con presencia de agentes de a pie, patrullajes intensivos y retenes sorpresivos en avenidas, pero también en calles secundarias. En principio, el despliegue durará un mes.

Según publicó Clarín, fueron los intendentes quienes pidieron que la Provincia vuelva a interceder ante Nación para que les envíen más gendarmes. Según ese medio, uno de esos intendentes expresó crudamente la situación. "Tenemos a la gente agobiada con los precios de los alimentos y las tarifas en estos días de invierno más crudo. Muchos ya dejaron de pagar los impuestos municipales y algunos servicios quedan en peligro. ¿Te imaginás cuando la gente va a esperar el colectivo a la madrugada y encima los asaltan?".

La "sensibilidad" del intendente recién ahora parece aflorar. Fue el mismo peronismo el que le votó más de 120 leyes de ajuste al macrismo, tanto en el Senado como en Diputados. Ese compromiso tampoco estuvo ausente en la Legislatura provincial. La caída del nivel de vida de la población tiene mucho que ver con ese aval al ajuste.

Para los intendentes, igual que para Macri, la única "salida" consiste en más represión a las barriadas para seguir ocultando las condiciones deplorables en las que viven millones de personas. Evitar que las protestas y las medidas de resistencia ante el brutal ajuste se expresen es el objetivo de militarizar el conurbano.

Casualmente este martes, el intendente peronista de Esteban Echeverría, Fernando Gray, presentó 10 motos que compró para la Policía Local. Otro intendente del mismo palo, Alberto Descalzo, de Ituzaingó, contó que el viernes le pidieron más patrulleros a la gobernadora María Eugenia Vidal.

Sin embargo, la saturación de efectivos de las fuerzas represivas ya es parte del paisaje en el Conurbano. Un informe de la cartera de Seguridad bonaerense detalla los distintos puntos de esa región donde ya hace tiempo que las fuerzas públicas se encuentran de manera constante.

El pedido de más policía del amplio espectro de intendentes del conurbano deja en evidencia el plan represivo con el que quieren sostener el ajuste en curso. El descontento social, como reconocen los propios intendentes, hace que diversos sectores del pueblo trabajador decidan repudiar y manifestarse contra las políticas económicas de hambre del Gobierno.

La represión está a la orden del día en los casos en que los trabajadores resisten los ataques, así lo vivieron los trabajadores del INTI, del hospital Posadas o de Cresta Roja, por nombrar solo algunos, que también habitan en las barriadas del conurbano que cada vez está más lleno de uniformados que los intimidan y reprimen constantemente.