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Red Internacional
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MADURO EXTIENDE ESTADO DE EXCEPCIÓN. Con nuevo estado de excepción, se restringen aún más garantías democráticas

Son casi dos años y medio que el gobierno ha venido gobernando por decreto y bajo restricción de derechos democráticos, y ahora se extiende su aplicación con mayores alcances.

Miércoles 17 de mayo de 2017

El decreto fue puesto en marcha por primera vez el 14 de enero del 2015, y desde entonces se ha venido extendiendo permanentemente. El actual decreto tiene fecha el 13 de mayo y nuevos alcances en el ámbito social, económico, político y jurídico están incluidos en la extensión del estado de excepción y emergencia económica suscrito por Maduro.

La justificación de las nuevas potestades quedan establecidas en el artículo 1 del nuevo decreto, cuando señala que la medida responde a “las circunstancias extraordinarias en el orden social, económico y político, que afectan el Orden Constitucional, la paz social, la seguridad de la Nación, las instituciones públicas, y a los ciudadanos y ciudadanas habitantes de la República”.

En medio de la pugna con la oposición de derecha, y su cada vez más aislamiento del apoyo popular, el gobierno de Maduro se ha orientado a usar la figura del “Estado de excepción”, y sus constantes extensiones llevan al país a vivir de manera permanente bajo una situación que implica la pérdida de garantías democráticas y amplía las atribuciones de las fuerzas de seguridad y apunta a reforzar el control social. Con estos decretos se vienen fortaleciendo el bonapartismo del gobierno, es decir su autoritarismo, algo opuesto a los intereses de los trabajadores y el pueblo, y así lo hemos venido denunciando.

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De acuerdo al artículo 3 del nuevo decreto, el gobierno puede dictar otras medidas distintas a las establecidas en el artículo 2 del mismo, “en el orden social, económico, político y jurídico, que estime convenientes a las circunstancias, de conformidad con los artículos 337, 338 y 339 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, con la finalidad de resolver la situación extraordinaria y excepcional que constituye el objeto del presente decreto e impedir la extensión de sus efectos”.

Precisamente, es el artículo 337 de la Carta Magna el que establece que “podrán ser restringidas temporalmente las garantías consagradas en esta Constitución, salvo las referidas a los derechos a la vida, prohibición de incomunicación o tortura, el derecho al debido proceso, el derecho a la información y los demás derechos humanos intangibles”. Luego, según lo establecido en el artículo 338, “podrá decretarse el estado de alarma cuando se produzcan catástrofes, calamidades públicas u otros acontecimientos similares que pongan seriamente en peligro la seguridad de la Nación o de sus ciudadanos y ciudadanas”.

Incluye que “Podrá decretarse el estado de emergencia económica cuando se susciten circunstancias económicas extraordinarias que afecten gravemente la vida económica de la Nación”, además de que también “Podrá decretarse el estado de conmoción interior o exterior en caso de conflicto interno o externo, que ponga seriamente en peligro la seguridad de la Nación, de sus ciudadanos y ciudadanas, o de sus instituciones”.

Con vemos con la extensión de este nuevo decreto Maduro adquiere más poder, bajo el argumento de que “el gobierno se defienda y defienda al país”, pero lo que los trabajadores necesitan para derrotar todo avance reaccionario, venga de donde venga, y defender sus intereses, son las más amplias libertades democráticas, de organización y movilización, algo que el gobierno ya viene retaceando.

Si se trata de enfrentar realmente a la derecha empresarial y proimperialista como sostiene el gobierno, entonces el pueblo trabajador necesita las más completas libertades, para discutir, organizarse y movilizarse, sin restricciones desde el poder. Pero lo que acontece es todo lo contrario, este estado de excepción cae en verdad con más peso sobre los trabajadores y el pueblo pues desde el vamos limita el derecho a la huelga, a la protesta obrera y popular así como una mayor militarización de las zonas populares, que sobre las facciones de las clases dominantes que circunstancialmente hoy están en la oposición aglutinadas en la MUD.

Por eso sostenemos, desde la perspectiva de los intereses de las clases explotadas y sectores oprimidos, ninguna pugna contra sectores reaccionarios de las clases dominantes puede llevarnos a justificar que el Estado burgués recorte las libertades democráticas y derechos elementales. No es necesario ni aclarar que nuestra posición no tiene nada que ver con el punto de vista de la derecha, que muy bien ya ha utilizado los estados de excepción cuando estuvo en el gobierno en décadas anteriores y con total seguridad volverá a utilizarlos de llegar de nuevo al poder para reprimir cualquier estallido social o las huelgas y tomas de fábrica por los trabajadores. Una oposición burguesa que hoy resiente y denuncia esta política autoritaria del gobierno nacional pero haciendo eje, por supuesto, en aquellos aspectos que le dificultan su lucha por el control del Estado, dejando de lado cualquier “lucha” contra el recorte de libertades hacia el movimiento obrero, campesino y popular.

Es necesario defender plenamente el derecho a manifestación y movilizaciones. En la actual situación política rechazamos que con policías, tanquetas, gases y perdigones, se pretenda impedir marchas que se organizan desde la oposición. Repudiamos que el gobierno pretenda decir por dónde se puede marchar y por dónde no, hasta dónde se puede llegar y hasta dónde no. Llamamos a repudiar abiertamente el Estado de excepción que rige en el país desde hace más de dos años y medio y una vez más se renueva con nuevos alcances para suspender garantías democráticas y otros derechos elementales, hay que rechazar la aplicación del "Plan Zamora" que se utiliza para un mayor "control interno" de las Fuerzas Armadas y organismos de represión.

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