Los trabajadores del Grupo Comar, convocados por la CGT, se concentraron enfrente del Casino de Gran Vía en Madrid pidiendo el fin de la persecución sindical y mejores condiciones de trabajo.
Sábado 3 de marzo de 2018

Este viernes varias decenas de trabajadoras y trabajadores del Casino de Madrid-Grupo Comar, se concentraban enfrente de su centro de trabajo. Protestan en contra de la política de persecución sindical de esta empresa, que acosa y amenaza a sus trabajadores por el simple hecho de pertenecer a un sindicato que no se pliega a la patronal. Incluso Comar llegó a despedir en bloque cuando desde la CGT se empezaron a convocar movilizaciones.
También reclaman el desbloqueo de la Negociación Colectiva con la empresa, que después de cuatro años sigue paralizada. A pesar de que en los últimos meses los beneficios del Grupo Comar se han disparado, sus trabajadores siguen siendo los peores pagados del sector. Además a esto se le suma condiciones laborales cada vez más duras, como horarios desmesurados, turnos rotativos sin festivos, acoso laboral, etc.
#Ahoramismo concentración de Trabajadores del casino de Madrid grupo Comar en protesta por despidos y mejores condiciones laborales pic.twitter.com/IOctMNcxbh
— IzquierdaDiario.es (@iDiarioES) March 2, 2018
Como indicaba una de las trabajadoras en su discurso al final de la concentración, estos casinos se abrieron “ bajo la consigna de ser una oportunidad de negocio y empleo, pero tras cuatro años desde la apertura de Gran Vía, ellos si tienen un negocio que explotar y al que le están sacando rentabilidad, mientras nosotros seguimos arrastrando la misma precariedad en nuestras condiciones laborales”. En el mismo discurso también se denunciaba, como la empresa ha intentado frenar estas movilizaciones a través del miedo y las amenazas.
Estos trabajadores son un ejemplo de dignidad y de lucha en contra de las condiciones de miseria que quieren imponer desde la patronal al conjunto de la clase trabajadora. Por eso es necesario que esta concentración sea el inicio de una mayor visibilización y apoyo por parte de otros sectores que también sufren la explotación en su carnes. Solo de esta manera podremos plantearnos seriamente una lucha efectiva contra la creciente precariedad y por mejores condiciones de vida.