Durante el estallido el ex sargento 1ero Juan Maulén Báez disparó una bomba lacrimógena a la cabeza de un transeúnte, el cual quedó con graves secuelas. Tras un juicio abreviado, espera sentencia condenatoria para el 3 de agosto.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Miércoles 29 de julio de 2020
El 13 de diciembre, en el marco de las protestas que se vivían en el país, Esteban Cárter, quien caminaba por el lugar para tomar locomoción colectiva, recibió el impacto de una bomba lacrimógena en su cabeza.
CONDENAN A CARABINERO POR HOMICIDIO FRUSTRADO durante estallido social de 2019.
Juzgado de Garantía de Rancagua condenó a carabinero por homicidio frustrado en manifestaciones sociales en diciembre de 2019. Fecha lectura de sentencia: lunes 3 de agosto a las 9:00 pic.twitter.com/iiR949eOAh— PIENSAPRENSA 219,7 mil Seguidores (@PiensaPrensa) July 28, 2020
Como resultado del impacto Cárter sufrió una fractura de cráneo y un derrame cerebral, siendo hospitalizado por 15 días, dejándole como secuela la pérdida de memoria.
El autor del disparo había sido Juan Maulen Báez, ex sargento primero de Carabineros, quien arriesga una pena de 5 años por homicidio frustrado tras que el Juzgado de Garantía acogiera la solicitud fiscal de procesar al ex oficial de manera abreviada.
Según indicó el Fiscal Nicolás Núñez, "Ese día, el ex sargento de Carabineros, premunido de una carabina lanzagases disparó e impactó en la cabeza de la víctima un proyectil lacrimógeno, cuando la víctima se encontraba a 8,5 metros de espalda al ex carabinero".
Sin embargo, según declaraciones iniciales de la defensa se señaló que "nosotros tenemos una teoría distinta, para nosotros existiría una figura de culpabilidad, una situación de negligencia y bajo ningún punto de vista creemos que concurren los presupuestos de la figura del dolo (...) él nunca tuvo la intención de lesionar a la persona afectada", es decir que el disparo realizado por la espalda y a esa corta distancia no contemplaba la intención del uniformado de matar al transeúnte, que alivio.
La condena que le espera al ex oficial es un chiste, no solo con la impunidad de ser uniformado, sino que además armado y blindado, este policía apuntó su arma contra un transeúnte desarmado, completamente inofensivo y de espaldas, para dispararle en la cabeza y dejarlo con graves secuelas.
No podemos naturalizar la represión ni que estos crímenes queden en la impunidad, es necesario denunciar cada hecho de represión mediante una campaña lo más amplia posible que incorpore también la lucha por la libertad de los presos políticos mapuches y del estallidos social. Basta de impunidad y represión.