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Red Internacional
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Nacional. Condenaron al abogado que tras ser asaltado disparó y mató a un peatón

El abogado y ex militar Silvio Martinero, tras ser asaltado, sacó su arma y comenzó a disparar. Mató por la espalda a un peatón. Fue condenado a 12 años.

Martes 20 de febrero de 2018

Hace dos años, después de haber sido asaltado, el exmilitar se decidió a correr a los disparos a quienes lo habían asaltado. Uno de las balas impactó sobre Daniel Fernando De Negris Rodao, un cerrajero que caminaba por la zona. Ocurrió en marzo del 2016, en el microcentro porteño.

Los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 26: Patricia Llerena, Adrián Martín y Hugo Decaría coincidieron con el fiscal el Guillermo Pérez de la Fuente, sobre la culpabilidad de Martinero. Consideraron que no sólo fue responsable por el homicidio del Daniel Fernando De Negris Rodao, sino también por haber intentado asesinar a los ladrones cuando ya habían escapado con la mochila que le arrebataron.

Los jueces, en su fallo, dictaminaron que el abogado y exmilitar, Silvio Martinero es “autor penalmente responsable de los delitos de "homicidio simple en grado de tentativa en concurso ideal con homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego".

El TOC 26 le fijó una pena de 12 años de prisión. Durante la investigación se conoció que Martinero estaba involucrado en causas que indagaba sobre las "cuevas financieras". Martinero, además, esta mencionado en causas como el triple crimen de General Rodríguez -fue abogado de Sebastián Forza- llegó al juicio detenido con prisión preventiva y ahora, con la condena, seguirá preso.

El fallo del tribunal consideró que Martinero, después de ser asaltado en la calle San Martín al 500, sacó su arma de fuego y disparó en cinco ocasiones contra quienes sustrajeran su mochila y allí mató por la espalda al cerrajero De Negris Rodao.

Martinero, cuando declaró en la instrucción, se defendió diciendo que había actuado en legítima defensa. Mintió sobre los hechos. Dijo que el asaltante le puso un arma en el cuello y luego en el pecho y que él disparó "por instinto, porque era mi vida o la de los ladrones”.

Martinero que creyó que “el asaltante que encañonó” y que había llegado a gatillarle pero sin que saliera la bala y que, ante esa situación, decidió extraer su pisto y efectuar los disparos. Uno de ellos impactó sobre en e De Negris que caminaba sobre la misma cuadra, 50 metros más adelante.

Tanto el juez de instrucción Luis Zelaya como el TOC 26 no creyeron en esa versión, desmentida por las imágenes de cámaras de seguridad que fueron incorporados a la causa.

Las imágenes fueron trasmitidas repetidas veces por los medios televisivos, donde quedaba claro que Martinero corrió con su arma en la mano disparando, a pesar de que esa mañana transitaban muchas personas. Y que el cerrajero caminaba por la vereda de enfrente, hasta que es alcanzado por una de las balas que disparó a mansalva el exmilitar.

El carnicero, el médico y la “doctrina Chocobar”

Sin las imágenes y los antecedentes de Martinero, probablemente el crimen del cerrajero hubiera quedado impune. Sin embargo los videos fueron elocuentes para sectores, que siempre piden mano dura, no pudieran hablar de “legítima defensa”. Mismo argumento que uso el abogado y exmilitar para ocultar que salió corriendo, disparando con su arma a mansalva.

Cuando un médico asesinó a un joven que intentó asaltarlo, las voces se alzaron a favor de él. Los argumentos esgrimidos, son ya conocidos: legítima defensa, la inseguridad, los ladrones entra por una puerta y salen por la otra, la justicia está a favor de los delincuentes. Así podríamos seguir enumerando frases que los medios de comunicación replican para pedir mano dura, y si el Gobierno no la provee, podrán ser justificados los ciudadanos de “bien” por ejercer la “legítima defensa”.
El caso del carnicero de Zárate, que atropelló y mató a un joven contra un poste de luz, se sumó a los casos donde se ejerce la “legítima defensa” y por lo tanto “justicia por mano propia” que había comenzado con el caso del médico que disparó contra otro joven que intentaba llevarse su auto.

Tanto el médico como el carnicero, son presentados por la prensa que pide mano dura, como las víctimas que merecen ser eximidas del castigo que establece la ley. Incluso, en el caso del carnicero Macri pidió su libertad.

En el caso del abogado que mató al carnicero, la prensa hegemónica, no pudo utilizar el hecho para su agenda de inseguridad.

Tiempo después, el caso del policía Chocobar, volvió a poner en discusión si se puede matar a alguien por el solo hecho de haber delinquido. Esta vez la ministra de Seguridad y el presidente Macri apoyaron resueltamente al policía que disparó y mató a un joven, de tan solo 18 años, que corría después de haber cometido un delito. Se justificó que actuó “bajo el legítimo deber”.

Tras esto, el Gobierno intenta imponer una nueva doctrina, donde las fuerzas de seguridad tengan vía libre para disparara contra cualquiera que consideren “peligroso”.

La “doctrina Chocobar” daría vía libre no solo a las fuerzas de seguridad para que disparen “bajo el legítimo deber”, sino para que cualquier ciudadano de “bien”, dispare en “legítima defensa”.