En el predio de la UOM de San Nicolás, el Tribunal Oral Federal 1 de Rosario leyó la sentencia a 13 represores por delitos durante la dictadura en San Nicolás, San Pedro y Pergamino, que incluyó la prisión perpetua a militares de mayor rango, algunas penas menores y la absolución de uno de los acusados.
Facundo Durán @FakuDuran
Viernes 26 de junio de 2015 15:00
El juicio oral se inició hace 14 meses y los militares eran juzgados por hechos de privación ilegal de la libertad, tormentos, amenazas y homicidios cometidos contra 77 víctimas, entre obreros, estudiantes y militantes de la región considerada como el Área Militar 132 del norte de la provincia de Buenos Aires. Una de las causas centrales de San Nicolás es el secuestro y desaparición de un grupo de estudiantes del Colegio Don Bosco.
Los principales acusados, Saint Amant, Bossié, Ferrero y Quintana, fueron condenados a cadena perpetua. En los casos de Bossié y Saint Amant ya llegaban con condenas a perpetua previas. Para los mandos medios, en cambio, la sorpresa fue que las penas resultaron mucho menores a las solicitadas, llegando a un mínimo de 3 años y a la absolución de el ex policía Adrover, para quien los representantes del Ministerio Público Fiscal habían solicitado 18 años.
José María Budassi, referente de la Mesa de la Memoria de San Nicolás planteó que “Sabemos que no es un camino que termina hoy, estas sentencias no son definitivas, tanto la defensa como la querella pueden apelar a un tribunal superior, eso va a llevar otro año o dos años más y también hay que ver el contexto político, así que la lucha siempre sigue”.
Las condenas son un nuevo paso adelante en la lucha contra la impunidad. Pero esta vez, la impronta de la UOM se hizo sentir. Sentados en sillones negros, los miembros del tribunal leyeron las condenas con el escudo del sindicato metalúrgico sobre sus cabezas. Pese a que la actual conducción metalúrgica hoy responde al kirchnerismo, en el ’75 fue parte de la organización del desembarco de los falcons verdes para aplastar el villazo de la vecina ciudad de Villa Constitución. Para lograr terminar con la impunidad de ayer y de hoy es necesario retomar la lucha en las calles, agenda muy ajena a la del candidato motonauta y que seguirá en las manos de los organismos de Derechos Humanos independientes, los trabajadores y la juventud.