Por primera vez un tribunal condenó a un grupo de militares por su responsabilidad en la represión política coordinada durante la dictadura, en la operación conocida como Plan Cóndor.
Domingo 29 de mayo de 2016
En Argentina fueron condenados 15 militares y ex jerarcas de la dictadura, por su participación en el Plan Cóndor, un operativo coordinado entre seis países durante los años 70 y 80 para la represión política coordinada a los opositores a estos regímenes.
El fallo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de la Ciudad de Buenos Aires es inédito y marca un precedente, ya que es la primera vez que un tribunal condena a militares por su participación en este plan, que tuvo como consecuencias el asesinato y desaparición de cientos de personas durante los años de la dictadura. Sin embargo, la mayoría está con prisión domiciliaria.
Entre los condenados está Reynaldo Bignone “presidente” de facto durante la última dictadura en Argentina y otros 14 militares, como integrantes de “asociación ilícita” y “privación ilegítima de libertad”. Bignone fue condenado a 20 años de prisión y ya está condenado por otros crímenes de lesa humanidad.
En el caso del resto de los militares, recibieron penas de entre 8 y 25 años. Además de militares argentinos, fue condenado también el uruguayo Manuel Juan Cordero Piacentini, a quién le cabe responsabilidad en el secuestro de la nuera del poete Juan Gelman. Otro de los condenados es el ex general Santiago Riveros y el ex agente de inteligencia Miguel Ángel Furci.
Lo importante del fallo es que por primera vez se reconoce en la justicia la existencia de una asociación ilícita internacional, en la que los militares chilenos tuvieron un rol fundamental, no solo porque fue en Chile donde se dio el puntapié inicial para el Plan Cóndor, en una reunión realizada en noviembre del año 1975 en Santiago, sino también porque los militares chilenos y agentes de la DINA, entre ellos Manuel Contreras, participaron activamente en ella.
Este juicio comenzó en el año 2013 y consideró al menos 105 víctimas de este Plan, entre ellos 45 uruguayos, 22 chilenos, 13 paraguayos, 11 bolivianos y 14 argentinos. En este Plan de represión coordinada participaron militares chilenos, argentinos, uruguayos, paraguayos, brasileños y bolivianos.
Los militares actuaban coordinadamente, deteniendo y secuestrando, trasladando, torturando, asesinando y haciendo desaparecer a militantes políticos y de izquierda de distintas nacionalidades.
Los familiares de las víctimas, entre ellas la nieta del poeta Juan Gelman, quién fue una nieta apropiada por la dictadura y recuperó su identidad en el año 2000, recibieron emocionados la noticia, al igual que organizaciones como Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
Por otro lado, Elsa Pavón, cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, señaló que el fallo es una vergüenza, por las bajas penas en relación a los brutales crímenes cometidos, donde solo tres ex militares recibieron 25 años. Por otro lado denunció que no hay información nueva sobre el destino de los detenidos desaparecidos.
En Chile, la impunidad que sigue existiendo en torno a los crímenes de militares y represores de la dictadura se extiende a los que participaron del Plan Cóndor, que en su mayor parte jamás han pagado con un solo día de cárcel por su participación en estos brutales crímenes de lesa humanidad.
Queda claro que es más urgente que nunca luchar por el castigo efectivo y la cárcel en recintos comunes a todos los violadores de derechos humanos, sin ningún tipo de beneficios, como quieren hoy instalar la derecha y sectores de la Nueva Mayoría.