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Red Internacional
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ILUSTRACIONES DE LA CONVOCATORIA DE LA CAJA ROJA. Contra el ajuste de Macri y los gobernadores

Contra el tarifazo, el recorte a la educación y el la salud, los despidos, las cuentas en el exterior, la hipocresía y el cinismo.
Participá de la convocatoria de artistas, mandanos tus trabajos a: [email protected]

Lunes 30 de mayo de 2016 15:15

Video por Alan Korell

Sofia Saavedra

Joaquin Bourdieu " Ajustados"

Gisella Almanegra

Dana FT

Joe Ska " Capitán Veto"

Fula

Marina

Pablo

Texto Chiqui Nardone
¡Cómo Cristo, la doliente personificación de la esclavitud antigua, los hombres, las mujeres, los niños del proletariado suben arrastrándose desde hace un siglo por el duro calvario del dolor: desde hace un siglo, el trabajo forzoso rompe sus huesos, destruye sus carnes y atenaza sus nervios; desde hace un siglo, el hombre desgarra sus vísceras y alucinan sus cerebros! ¡Oh Pereza, apiádate de nuestra larga miseria! ¡Oh Pereza, madre de las artes y de las nobles virtudes, sé el bálsamo de las angustias humanas! El derecho a la Pereza -Paul Lafargue

El derecho a la pereza fue un libro afamado de Paul Lafargue. Hay varios burócratas sindicales que se tomaron enserio sus palabras. Uno se los imagina en una de esas reuniones con el presidente mirándolo con ojos entrecerrados, pensando en el sueño de la noche anterior, en la gran siesta que se dormirían sino estuvieran allí esperando algún huesito, algo. Paul Lafargue despotricaba contra el trabajo, decía que lo máximo que había que trabajar eran 3 horas: el presidente le cree, quizás Durán Barba, el Gurú de Mauricio, no duerma y haya leído a Lafargue y considere al presidente un hombre de izquierda, o simplemente Duran Barba sea un trasnochado pero el presidente ahora no solo no quiere que la gente trabaje mucho, vetará la ley antidespidos y terminará con las medias tintas. Qué diferencia hay entre 3 horas y nada. Por eso, ni lento ni perezoso, ni con el derecho a ser perezoso a pesar de estar acostumbrado a la vagancia, al no-trabajo de ser un empresario toda su vida, de vivir a costa del sudor del trabajador, a costa del estado y el derecho a la patria contratista y ahora más reciente el derecho a vetar, el derecho a ajustar lo ajustado, el derecho a crear 1 millones de pobres más, cuántos derechos acumulados piensa el presidente, que alegría- de AM PM. Los burócratas se duermen en el escritorio del presidente, en algún punto lo entienden, para qué llamar a un paro general, tanto lío al pedo. Al fin y al cabo los despedidos, los pobres, los cooperativistas, los precarizados por el kirchnerismo y tantos otros tienen derecho a estar tranquilos, semi-dormidos, derecho a ser el ejército de reserva de la tranquilidad, a dormir profundamente. Mejor el silencio de los burócratas, el silencioso veto de una ley antidespidos, que modorra.

Deberíamos concluir con todas estas loas a la vagancia que para Mauricio y sus soñadores burocratizados la revolución de la alegría es un sueño eterno, unos párpados caídos; pero todo sueño tiene un FIN, los ojos comienzan a vibrar y ya no hay quién los detenga. Los ojos despiertan y la pesadilla, ahora, es del presidente que baila casi con vergüenza uno de sus ritmos predilectos mientras los burócratas y los Ceos aplauden, hasta en los sueños.