Aunque cientos de asambleas incorporaron las demandas de las mujeres a la lucha de todos los estudiantes para desplegar una pelea unificada de hombres y mujeres contra la violencia machista, grupos separatistas buscan dividir al movimiento estudiantil con una "Asamblea Interuniversitaria Separatista”, y calumnias contra nuestra organización y la agrupación de mujeres Pan y Rosas.
Lunes 10 de septiembre de 2018
El pasado viernes se celebró en la UNAM la Asamblea Interuniversitaria. La afluencia fue masiva, con miles de estudiantes que quieren profundizar la lucha contra el porrismo y el autoritarismo en la universidad.
Distintas asambleas habían planteado que fuera abierta a todos los asistentes. Sin embargo, por diversos errores que se discutieron en la asamblea, sesionó en un espacio reducido, y cientos de estudiantes que querían participar y escuchar a los voceros, no pudieron estar presentes.
Las participaciones de las decenas de voceros y voceras expresaron que hay un sentimiento generalizado de lucha contra el porrismo, la rectoría y en defensa de la educación pública y gratuita. En ese marco, se expresó también la necesidad de enfrentar unitariamente la violencia machista y que el movimiento estudiantil incorpore las reivindicaciones de las mujeres.
Sin embargo, un grupo minoritario separatista, buscó de manera oportunista un voto en la asamblea interuniversitaria, con igual peso que una asamblea de escuela, autodenominándose “Asamblea Feminista”.
Esto representa un avasallamiento a un principio elemental de la democracia en el movimiento estudiantil: la representación y el voto corresponden a las asambleas de base de las escuelas y facultades, y no a los reagrupamientos o colectivos, como en este caso el separatismo.
Las y los compañeros estudiantes que nos organizamos en corrientes o colectivos, respetamos este principio fundamental. Desde ahí participamos en el movimiento y realizamos nuestras propuestas. El separatismo tiene todo el derecho a hacer sus planteamientos como el resto de las organizaciones que desde hace décadas somos activos en la lucha del movimiento estudiantil y del movimiento de mujeres. Pero no a arrogarse la representación de todas las mujeres y exigir representación en una interuniversitaria que agrupa a las asambleas de base.
Ante esta negativa, dicha colectiva convocó por redes sociales a una "Asamblea Interuniversitaria Separatista", la cual no fue acordada por la Asamblea Interuniversitaria ni propuesta por ninguna escuela. Y lanzó un ataque plagado de calumnias contra nuestra organización, haciéndolo extensivo a “las organizaciones izquierdistas”.
Quienes redactaron el comunicado mencionado, convocan a esta asamblea diciendo abiertamente que no permitirán el acceso al MTS, Pan y Rosas y la Agrupación Juvenil Anticapitalista. Esto constituye un acto burocrático y antidemocrático sin antecedentes en el movimiento estudiantil y en las organizaciones obreras y populares. Buscan normalizar las “depuraciones” y “expulsiones”, una política funesta, más propia del PRI que del movimiento estudiantil, que debe ser repudiada.
Métodos similares han utilizado el Estado y la Rectoría para golpear la autorganización democrática, que ahora está resurgiendo.
Estas maniobras no solo actúan burocráticamente al ignorar a la Asamblea Interuniversitaria. Esta corriente separatista quiere dividir al movimiento estudiantil y excluir autoritariamente a otras organizaciones, basándose en métodos burocráticos y calumnias, arrogándose una representación del movimiento de mujeres que nadie le ha dado, mostrando SÍ el “protagonismo” que pretenden endilgarle a otras organizaciones.
Estas mentiras empiezan por afirmar que militantes de nuestra organización tienen decenas de denuncias (lo cual es rotundamente falso) y luego sostienen, sin ninguna prueba, que pretendemos boicotear la asamblea interuniversitaria del viernes, que las “amenazamos” y que pasamos por encima de los acuerdos.
Es sabido que son sus integrantes quienes intimidan y pretenden imponer su punto de vista. Es público que hemos defendido el impulso de la asamblea interuniversitaria y respetado los acuerdos de las asambleas, peleando por su masificación, mientras integrantes de este colectivo sostuvieron, en la asamblea del pasado viernes, que la misma era “ilegítima”, lo cual constituye un desconocimiento en los hechos.
Estas difamaciones buscan la división del movimiento: es evidente que esto favorece a la rectoría y los partidos como el PRI o el PRD, con quienes distintas militantes separatistas tienen conocidos vínculos. Es por eso que destinan todos sus esfuerzos a atacar a la izquierda y a los estudiantes en lucha, en lugar de pelear contra la rectoría y la derecha. Por eso convocan a “luchar contra las fuerzas izquierdistas”.
Llamamos a repudiar estos métodos ajenos al movimiento estudiantil y tomados del arsenal del régimen. Las únicas asambleas legítimas son las asambleas de las escuelas, colegios, facultades y universidades. La autodenominada “Asamblea feminista” (separatista) no debe ser reconocida por el movimiento, y su acción divisionista repudiada.
Defendamos la unidad del movimiento estudiantil basada en su organización de base y con libertad de tendencias, donde la discusión de las diferencias debe darse mediante el debate de ideas. El ataque porril y la necesidad de cambiar de raíz la universidad exige la mayor unidad para golpear como uno solo.
¡No a la división del movimiento estudiantil!
¡Sí a la lucha contra la violencia hacia la mujer de manera UNITARIA!
¡Repudio a las calumnias del separatismo, orquestadas por Rectoría!
¡Fuera Porros de la UNAM!