lid bot

DEPORTACIONES. Las medidas de Trump contra las ciudades santuario

Trump pretende cortar los fondos a las ciudades que no colaboren con su política migratoria.

Joss Espinosa

Joss Espinosa @Joss_font

Viernes 27 de enero de 2017

Las medidas del xenófobo Donald Trump siguen avanzando en los ataques contra los migrantes, esta vez se lanzará contra las Ciudades Santuario que se nieguen a ayudar en las deportaciones.

Las ciudades santuario son lugares donde se recibe a migrantes y no se los denuncia ante las autoridades migratorias.

Trump ordenó suspender fondos federales para las “ciudades santuario” de no ser que comiencen a colaborar con las autoridades de Estados Unidos para la deportación de migrantes.

Estas medidas ya comienzan a hacerse carne en Texas donde hay altas concentraciones de migrantes. Se recortaría presupuesto federal, hasta que no comiencen a colaborar con las autoridades.

Mientras el alcalde de Miami-Dade, Carlos Gimenez, se alineó con Trump, en los estados de Nuevo México y Nueva York se han lanzado propuestas para la no colaboración con las autoridades migratorias, sin embargo es incierto ante los giros y medidas que adopte Donald Trump y los gobernantes de dichos Estados.

Ante estas medidas, algunos restaurantes se han declarado como Lugares Santuario, para proteger a sus empleados migrantes. Las medidas a aplicar son no colaborar con las autoridades federales a demás de prohibir a las policía interrogar sobre la situación migratoria de los empleados.

Pese a esto, los restaurantes al ser empresas privadas están sujetas a leyes laborales que permitirían de cualquier manera la deportación de migrantes en situaciones ilegales.

Pero lo cierto es que restaurantes, constructoras como las del propio Trump y empresas de distintos sectores se han beneficiado de la vulnerabilidad de la clase trabajadora migrante, contratando latinos sin prestaciones de ningún tipo y por los salarios más bajos que se pagan en el gigante del norte. Los migrantes de distintas nacionalidades generan 32% del producto interno bruto (PIB) de Estados Unidos, y los mexicanos en particular, el 11% .

Una vulnerabilidad establecida por las duras políticas migratorias ya implementadas en las dos administraciones del demócrata Barack Obama, quien deportó a 2.8 millones de migrantes y desarrolló la millonaria industria de la criminalización de los migrantes, como explicamos aquí.

Por ejemplo, como decimos enesta nota, “En las ocupaciones manuales de baja calificación, las trabajadoras mexicanas ganan alrededor de 22 mil dólares al año, en contraste con los 39 mil dólares anuales de las mujeres nativas blancas o las inmigrantes de otras regiones.”

Es importante que ante estas medidas exista la unidad de la clase trabajadora en ambos lados de la frontera, para enfrentar los planes que pretenden descargar la crisis que ellos provocaron en los hombros de los trabajadores las mujeres y la juventud.

Ante las políticas que nos quieren dividir por colores, razas, género y país, es necesaria una salida internacionalista que tire el muro que nos divide.