La pobreza en Neuquén-Plottier alcanza al 37,5% y el 5,2% directamente está en la indigencia. Se trata de un ritmo de crecimiento en los índices que duplica la media nacional. La creciente desigualdad social y los contrastes brotan en el proyecto al que el Gobierno nacional apuesta para la obtención de divisas.
Amelia Robles Redacción Neuquén
Lunes 5 de octubre de 2020 10:48
Foto Yamil Regules
Según datos del último informe del Indec en el primer semestre en el conglomerado Neuquén-Plottier la pobreza alcanzó al 37,5% de la población y el 5,2% directamente está en la indigencia. Se trata de un salto de 11,2 puntos respecto a los índices del año pasado. La Encuesta Permanente de Hogares arroja que hay 115.048 personas bajo la línea de pobreza y 15.923 en la indigencia, en el conglomerado con 306.698 habitantes. La “mejor provincia” como decía el lema del MPN vuelve a niveles de empobrecimiento históricos.
En medio de la crisis el aumento de la pobreza, la pérdida de puestos de trabajo y la precarización en las condiciones de vida han llevado a que cada vez más familias recurran a comedores y merenderos barriales.
Diego Mauro del Frente de Organizaciones en Lucha, al ser consultado por este medio sobre la situación en los barrios, dijo que los números siguen detrás de la realidad. “Nosotros tenemos un total de 10 merenderos y 7 comedores. Semanalmente asistimos a 3.200 personas, con las raciones de merienda y unas 3.900 de comida. La situación es muy acuciante en los barrios, mucha gente ha perdido sus trabajos y por eso le reclamamos al Gobierno que destine partidas extra para las organizaciones que paliamos como podemos el hambre que está pasando la gente. En este sentido, el miércoles realizaremos una conferencia de prensa donde vamos a plantear la necesidad de generar puestos de trabajo porque no puede depender del esfuerzo de las organizaciones sociales la única respuesta para las familias que realmente la están pasando mal. Pedimos partidas presupuestarias y la creación de puestos de trabajo”.
Se suma el problema estructural de la falta de viviendas al que los medios hegemónicos denominan como un fenómeno. En la provincia se repiten las tomas de terrenos de cientos de familias que no acceden a un pedazo de tierra para vivir. En Neuquén hay un déficit habitacional de 80.000 viviendas según denunció el diputado provincial del Frente de Izquierda Unidad, Andrés Blanco.
Durante el 2019 existieron 20.000 familias, es decir el 15% de la población, que se calefaccionaron con garrafas o a leña, en condiciones precarias. Este año se sumó el elevado costo que deben afrontar los más pobres: el Plan Hogar de YPF este invierno estableció un precio de $350 pero en los barrios las garrafas que duran apenas una semana rondaban los $450. Es tan aberrante la desigualdad social que bastaría con la producción de gas de un solo día para que todas esas familias se calefaccionen durante todo el año de forma segura.
La cuenca neuquina como reserva “dolarizada” para que se la fugen toda
Mientras en Vaca Muerta apuestan a incentivar la producción luego de un acuerdo flexibilizador entre YPF y el sindicato petrolero, que ataca derechos laborales, el megayacimiento está nuevamente en la agenda de la economía nacional.
Luego de unos meses de parate YPF reanudó la actividad y se propone funcionar con 43 equipos. La actividad en Vaca Muerta se incrementó con un total de 325 etapas de fractura en este mes, a diferencia de las 98 que se realizaron en el pasado mes de agosto. Según un informe de la firma NCS Multistage, Vista Oil tuvo 132 etapas, Shell 145 e YPF 48 en septiembre.
El secretario de Energía, Darío Martínez, viene jugando un rol de árbitro en este coyuntural “equilibrio inestable” entre la disputa de las petroleras por mayores beneficios, el barril criollo, los sindicatos y el Gobierno. Queda aún por cerrar la Ley de Hidrocarburos.
Esta semana llegará una nueva misión del FMI, habrá que ver qué pasará en las negociaciones entre Guzmán y los emisarios del FMI el próximo martes y qué nuevos cambios en términos de política monetaria se desprendan de la visita del FMI para continuar dando respaldo al programa que planifica para el país. Lo único certero es que la puja por mayores beneficios para las empresas que explotan Vaca Muerta está a la orden del día.
El Gobierno analiza modificar la regla de liquidación de exportaciones para las petroleras y mineras. Así informó el sitio Ecojournal sobre la posibilidad de que las petroleras puedan sortear parcialmente el cepo cambiario, permitiéndoles disponer libremente de entre un 20% y un 25% del total de dólares que generan a través de las exportaciones para poder cancelar deudas y girar dividendos.
Mientras el Gobierno trata de dar curso a posibles inversiones en Vaca Muerta y en la explotación de oro, que incrementó un 25% su cotización, ni las petroleras ni las mineras están pensando invertir en el corto plazo pero utilizarán la especulación para exigir cierta liquidez para enfrentar los proyectos. El Gobierno de Fernández debe analizar si las medidas que tome significan o no un debilitamiento de las reservas en stock en lo inmediato. Es sabido por otro lado que cuando hay una merma de divisas es sencillamente porque se profundiza la fuga de capitales, sumado a los pagos de deudas y claramente las empresas extranjeras ni lerdas ni perezosas dan vía libre a girar la mayor cantidad posible de sus ganancias a las casas centrales.
Las inversiones que no llegan, sálvese quien pueda
El campo y Vaca Muerta son temas prioritarios en la agenda. El Gobierno de Alberto Fernández tomó nota y en esta semana a través de Zoom, el presidente anunciará el esperado “Plan Gas”, en el marco de anuncios del proyecto “Argentina Hace”.
La rueda productiva comienza a moverse y se abren nuevos escenarios de disputa entre los capitales extranjeros que explotan Vaca Muerta y la capacidad de YPF por marcar al resto de las empresas operadoras las reglas del juego. La empresa bandera anunció una inversión por US$ 50 millones y la puesta en marcha de once equipos: 3 de perforación, 1 set de fractura, 2 de Work Over y 5 unidades auxiliares.
En los posibles escenarios para Vaca Muerta no hay grieta entre macristas y oficialistas, todos unen filas a la hora de reunirse con el empresariado nacional, entregársela en bandeja a las multinacionales y apostar al fracking como generador de divisas.
Mientras en el mundo de los trabajadores, diez mil operarios están suspendidos y en sus casas. Guillermo Pereyra dijo luego de la firma del acuerdo salarial con YPF que siete mil petroleros suspendidos volvieron a trabajar. A cambio las paritarias de este año establecen que quienes estén en actividad reciban un bono no remunerativo de $60.000 desdoblados en noviembre y febrero del 2021. A través de un mensaje por WhatsApp el secretario general del Sindicato Petrolero agradeció al gobernador Omar Gutierrez y a Alberto Fernández por interesarse en el “tema” y adelantó, sin dar mayores detalles, que habría un salvataje económico para quienes no puedan ir a los yacimientos por las restricciones dispuestas por el coronavirus.
La pandemia domina la agenda y los posibles escenarios están supeditados a la dinámica de la crisis. El Gobierno intentó un tipo de contención con el barril criollo a 45 dólares y lo intentará nuevamente con el nuevo Plan Gas que anunciará en los próximos días. Queda aún por cerrarse la Ley de Hidrocarburos que tanto reclaman las petroleras y el fin de los congelamientos.
No sería extraño que en los próximos meses la industria no despegue y no está descartado un sobrestock en el 2021 y una profundización de la crisis, como evidencia un artículo publicado en el suplemento energético de LMN que consultó a varios especialistas, entre ellos al ex subsecretario de Hidrocarburos de la Nación en la gestión anterior y al director de latinoamérica de Wood Mackenzie, entre otros asesores de las principales petroleras que operan en Vaca Muerta. Los analistas coinciden en que las tendencias auguran para el primer trimestre del 2021 un sobrestock de producción en el marco de una compleja situación económica.
El fracking sólo se mantuvo durante estos años en base a los subsidios energéticos, que según datos de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), sumaron los $66.931 millones en el primer cuatrimestre del 2020, esto es aproximadamente USD950 millones y aumentaron un 32,41% respecto a igual periodo de 2019. Para que aumente la producción, como aumentó en estos años, el Estado destinó miles de millones de dólares en subsidios, durante el gobierno de Cristina, el de Macri y volvería a hacerlo bajo el gobierno de Alberto Fernández. Justamente mayores beneficios y mayores ganancias es lo que le reclaman las petroleras al gobierno con el plan gas y la Ley de Hidrocarburos. Nunca menos, para los que hacen lobby de las multinacionales, las inversiones valen el saqueo, la contaminación y la creciente desigualdad social.
Dos años de recesión en el país, una baja a niveles históricos en la demanda mundial de petróleo, una caída en la demanda local, que es el mercado mayoritario de la producción de Vaca Muerta, son los límites objetivos de las promesas oficiales de desarrollo. Las necesidades del pueblo trabajador y el fracking no van por la misma senda: las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas.