Los diarios promocionan los "family pack" en el Hilton, Sheraton y Sofitel. Una noche sale lo mismo que una "canasta alimentaria". Mientras, aumentan las familias sin techo.
Ulises Valdez @CLAVe
Lunes 19 de julio de 2021 11:36
La Argentina es un país de contrastes. Cada vez más. Si algo ha crecido en la pandemia es la desigualdad. Se siente en las estadísticas que tiene que reconocer el gobierno, sobre la pobreza o el desempleo. Se siente en las “reivindicaciones” de las ganancias de los agronegocios. También en las noticias: una mediática varada en Miami le echa la culpa de la pandemia a “los pobres que toman mate”. Una topadora con gendarmes derriba la casa de una nena y su familia en Lomas de Zamora.
Se siente también en las vacaciones de invierno que recién arrancan. En las revistas “del espectáculo” comienzan a salir las fotos de “famosos” que tienen que contentarse con los destinos locales ante las restricciones de la pandemia.
Clarín Viajes eligió mostrar cuáles son las opciones para quienes deciden quedarse en la Ciudad de Buenos Aires, o viajar hacia allí desde otras provincias. Entonces recorrde “propuestas especiales para vacaciones de invierno en los hoteles de lujo de la Ciudad: buena gastronomía, instalaciones de lujo y servicios de primera calidad”.
Entonces le cuenta que durante esta semana uno podrá cenar en el Hotel Hilton mirando Puerto Madero pero con un menú que lo hará sentir que viajó a El Calafate o Las Leñas. “El menú patagónico tiene como protagonistas a los frutos de mar. El plato principal es una trucha con hongos a la chapa y verduras de estación”. Por “solo” 4 mil pesos por persona podrá disfrutar de una velada que tendrá sorpresas.
Pero hay mucho más. En el InterContinental está la opción Hello Winter “para disfrutar con chicos”. Incluye “6 momentos especiales”, desde juegos, golosinas hasta “bañarse con una bomba de baño”. Cuesta 20 mil pesos la noche. El Sheraton, ubicado cerquita del Barrio 31 de Retiro, ofrece el Paquete Family, con pileta y otras atracciones, que tiene un precio de 56.628 pesos por tres días. Las fotos son prometedoras. En el Hotel Madero hay otra propuesta tentadora: natación, cata de vinos, cena, por la módica suma de 20 mil pesos la noche para dos adultos y un menor. La última de las opciones que llama la atención (puede consultar directamente en la nota) es la del Sofitel Recoleta: el plan contempla una habitación superior con una cama queen (?) conectada a otra habitación superior con dos camas twin (?), por 26 mil pesos cada noche. Para pensarlo, ¿no?
Contrastes brutales
Más allá de las intenciones, cada una de las notas promocionales para “disfrutar de unas vacaciones de lujo”, ponen en evidencia las contrastes brutales de la Argentina capitalista. Más aún en medio de la pandemia, el invierno y la pobreza”.
Mientras un batallón de trabajadores y trabajadoras, seguramente precarizados, prepara los manjares y sirve a los huéspedes, otra Ciudad sobrevive.
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Este mismo lunes, un grupo de familias espera preocupada ante la inminente orden de desalojo que pidió la justicia ante su reclamo de viviendas en el Barrio 31 de Retiro. “Después de 16 días de soportar el frío los días de lluvia, niños enfermos, ante el amedrentamiento de la policía les quieren dar 72hs para que se retiren del predio. Un predio que era un basural del barrio Padre Carlos Mugica” cuenta La Izquierda Diario.
También cerca de algunos de esos lujosos hoteles funcionan los paradores que habitan miles de personas en situación de calle. O quienes directamente duermen tapados de cartones junto a vidrieras de bancos y tiendas también de lujo.
La pobreza en la Ciudad, la más rica de la Argentina, también ha crecido en pandemia.
Según la Dirección de Estadísticas de la Ciudad, el 47% de los porteños vive en situación de pobreza o fragilidad. Para eso el organismo utiliza la “canasta total” valuada en 97000 pesos, que mide consumos familiares que no están contemplados en la canasta básica (63300 pesos) y la alimentaria (33600 pesos). Según esos datos, hay en la Ciudad un 9% de personas en la indigencia y un 17% de pobres, a lo que hay que sumarle un 11% que encuentra en “situación vulnerable” y otro que 9% está entre los “medios frágiles” (Perfil). Casi la mitad de la población no llega a cubrir esos gastos, que son similares a los que calcula la Junta Interna del Indec pero a nivel metropolitano.
Según el mismo organismo, 4 de cada 10 niñas, niños y adolescentes menores de 17 años viven en hogares pobres.
La pandemia ha profundizado particularmente el “déficit habitacional”. Miles tuvieron que irse de las casas que alquilaban porque ya no podían pagar. A otras casas más chicas, a casas de familiares, al conurbano o directamente a la calle.
Hace pocas semanas se conocieron los datos del Censo de la población en situación de calle que se realizó en mayo. Allí se detectaron casi 2600 personas con emergencia habitacional en la Ciudad. 1.605 duermen en “centros de inclusión social” (paradores) y casi 1000 en la vía pública. Los datos marcan un fuerte crecimiento en relación al censo de 2019 (en 2020 no se hizo). Pero las ONGs e instituciones que trabajan con esta población denuncian que son muchas más, que hay un subregistro y que Larreta invisibiliza la situación real.
A metros de los hoteles de lujo con sus “family pack” que cuestan un salario mínimo, vital y móvil y sus menúes que cuestan lo mismo que una Tarjeta Alimentar, se puede ver la situación en que viven las grandes mayorías.
Los contrastes “porteños” son los mismos que recorren el país. Las culpas son compartidas por el gobierno local y la gestión nacional. ¿Quién puede dudarlo? ¿O quienes son los responsables del aumento de la pobreza, del ajuste en los programas sociales y de los mega planes inmobiliarios para el negocio de unos pocos.
Esas son las prioridades de la Argentina capitalista.