Tras la segunda reunión entre los partidos de gobierno y oposición para un nuevo proceso constituyente, este lunes los presidentes de la Cámara y el Senado anunciaron los primeros acuerdos de las conversaciones. Entre las primeras definiciones se anunció que el órgano que redactará la nueva convención será 100% electo, con paridad y el plebiscito de salida será con voto obligatorio. La clave de las discusiones estuvo en la inclusión de un "Comité de Expertos" que tendrá un rol de "apoyo" o de "asesorar" a la Convención. Tras la reunión la derecha de Chile Vamos señaló que los acuerdos alcanzados no eran tales, lo que demuestra la crisis propia del sector. El Partido Republicano anunció que estaba en contra de los acuerdos. Así, se va configurando una nueva cocina contra el pueblo trabajador que tendrá una Convención con más trabas que la original y esta vez tutelada por "expertos" como Ricardo Lagos, símbolo de los "30 años" de neoliberalismo.

Elías Ignacio Periodista
Martes 13 de septiembre de 2022

Tras la segunda reunión entre los partidos para acordar un itinerario común para el proceso constituyente, los presidentes de la Cámara y el Senado anunciaron que se alcanzaron los primeros 5 puntos de acuerdo: i) Un nuevo proceso constituyente, ii) Que sea redactado por un órgano electo, iii) Que ese órgano tenga paridad, iv) La inclusión de un Comité de Expertos que "acompañará y apoyará" al órgano que redacte la nueva constitución, y v) Que habrá un plebiscito de salida con voto obligatorio. Sin embargo, tras la reunión la derecha de Chile Vamos desconoció los acuerdos. El contenido de esas declaraciones era dar cuenta de que para el sector el peso de los "expertos" no era suficiente y debería avanzar a un "mecanismo mixto", es decir algo más parecido a una Convención Mixta, ampliamente rechazada en el plebiscito de entrada. El pinochetista Partido Republicano aclaró que está en contra de un nuevo proceso constituyente.
A la salida de la reunión del lunes, el presidente del senado Álvaro Elizalde (PS) señaló parte de los acuerdos: "la nueva Constitución sea elaborada por un órgano elegido en su totalidad por la ciudadanía, 100% elegida democráticamente, de manera tal de preservar un principio básico de este proceso, que sean los ciudadanos los protagonistas del proceso constituyente, que su voz sea escuchada y respetada”. La participación de independientes y pueblos originarios son temas que quedan pendientes en una nueva reunión de esta segunda cocina constituyente que se realizará el próximo jueves 15.
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Así, tras estos primeros anuncios, que fueron celebrados por el gobierno, se comienza a delinear lo que será esta nueva Convención aún más antidemocrática que el proceso anterior. Recordemos que en el acuerdo del 15N se prohibían una serie de temas para ser discutidos por la Convención como los tratados de libre comercio, además, todos los organismos del viejo régimen se mantuvieron partiendo por Piñera que pudo terminar su mandato en la total impunidad. Ahora, este acuerdo, con el triunfo del rechazo y el gobierno debilitado, será peor. La Convención será un espejismo democrático ya que contará con un "Comité de Expertos" que actuará como tutor de que se podrá o no discutir. Por eso es que durante los últimos días, el ex presidente Ricardo Lagos ha tenido tanto protagonismo empujando ese Comité e incluso proponiéndose él.
Polémica de la derecha: ¿Qué expresa?
"No aceptamos que pretendan imponer un curso de acción y mucho menos torcer mezquinamente las conversaciones en marcha", dijeron en un comunicado los partidos de Chile Vamos este lunes. La declaración expresa las tensiones internas por qué camino seguir. Mientras el Partido Republicano, el Partido de la Gente del populista de derecha Franco Parisi, y un sector importante de senadores de RN estaban por no repetir una convención o, a lo más, hacer un Comité de Expertos. Otro sector de la derecha como Evopoli o la UDI estiman que si o si hay que hacer una Convención. No lo hacen, por cierto, porque sean más democráticos que el otro sector, sino porque estiman que un proceso constituyente sin participación no sería un desvío efectivo para retomar la gobernabilidad y cerrar la discusión constituyente. Más allá de estas diferencias, en lo que acuerdan de forma transversal es que debe existir un Comité de Expertos que pueda actuar de arbitro sobre qué temas son permitidos y que temas no.
Reagruparnos frente a un nuevo proceso constituyente fraudulento de manera independiente al gobierno
Nada favorable al pueblo trabajador vendrá de este nueva cocina constituyente pactada y negociada a espaldas del pueblo. Hoy, la clase dominante apuesta por una nueva Constitución que reconozca derechos sociales en el papel, mientras se mantienen los pilares del régimen político y económico de la transición, sin los “excesos” de la Convención Constitucional. Por eso hay que denunciar y enfrentar la ofensiva de la derecha a la cual se subordina el gobierno y la izquierda reformista de los movimientos sociales constituyentes, ligando la pelea por una verdadera Asamblea Constituyente Libre y Soberana, que necesariamente será impuesta por la movilización y lucha en las calles en perspectiva de una huelga general. A la pelea por un programa de emergencia para que la crisis económica y social la paguen los empresarios y no el pueblo trabajador.
Partiendo por demandas fundamentales, como un aumento general e inmediato de los salarios acorde a la inflación de los alimentos, y un salario y pensión mínimos de $650.000; por la rebaja de la jornada laboral y el reparto de las horas de trabajo entre ocupados y cesantes sin rebaja salarial alguna; por detener el aumento de los servicios básicos de agua, luz, combustibles planteando la expropiación sin indemnización y bajo gestión de sus trabajadores de todas las empresas de servicios básicos que especulen con los precios como ha ocurrido con el caso de Metrogas. Por impuestos progresivos a las grandes fortunas, la nacionalización de la banca y el monopolio del comercio exterior para terminar con la fuga de capitales récord de los últimos dos años. Así también luchar por el juicio y castigo a los represores, la libertad a las y los presos políticos de la rebelión y del pueblo mapuche. Luchar por el fin de la militarización del Wallmapu y por el derecho a la autodeterminación del Pueblo Mapuche.
Es fundamental reagrupar a las distintas organizaciones sindicales y sociales para esta perspectiva. Las dirigencias sindicales y sociales deben poner fin a su tregua con el gobierno y dejar de esperar a que se logren las demandas con sus maniobras institucionales, para lo cual debemos luchar por la independencia del gobierno y los empresarios.