Varias son las reflexiones que se abren con las recientes declaraciones de Martín Esparza, dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) acerca de la conformación de una empresa cooperativa para la generación y distribución de energía eléctrica.
Sábado 20 de junio de 2015
Foto: NuestraMirada.org
Los más de 16 mil trabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC) que no se han liquidado siguen exigiendo la restitución de su fuente de trabajo y la conservación de las conquistas y condiciones de trabajo que este histórico sindicato logró a lo largo de sus 100 años de existencia y lucha, plasmados en su Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).
El pasado 12 de Junio el Secretario General del SME, Martín Esparza, informó en asamblea ante integrantes del sindicato, que con fecha 10 de junio, se formalizó la creación de una empresa cooperativa de producción y prestación de servicios para conseguir la inserción laboral de los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro. Agregó que la nueva compañía se llamará LF del Centro y que “los 16 mil 599 trabajadores seguimos en la resistencia, todos los que estén en la cooperativa más los que estén en la empresa de generación, vamos a seguir siendo del SME”.
Esta empresa cooperativa tendría como bienes y patrimonio propios 24 plantas de generación, instalaciones termoeléctricas y de distribución, las fábricas y talleres de Luz y Fuerza del Centro, así como los talleres, automotriz y el mecánico industrial y ya se ha iniciado el proceso para inscribirla ante la Secretaría de Hacienda y el Registro Público de la Propiedad y el Comercio.
No se puede confiar en salidas negociadas con Segob
Los trabajadores no pueden confiar en que esta será la solución verdadera a sus demandas, pues todavía está por definirse la postura del gobierno federal sobre esta salida, ya que el propio Martín Esparza mencionó en el mitin dónde informó de la creación de la cooperativa “Estamos esperando un memorándum de entendimiento del gobierno para identificar los bienes”.
Hay que recordar que esta vía de “solución”, ha sido planteada varias ocasiones y se bien poniendo sobre la mesa de negociación con la Segob desde diciembre del año pasado e incluso de cara a las elecciones del 2012, los dirigentes del sindicato trataron de gestionar esta propuesta ante los candidatos del Partido Revolucionario Institucional en el Estado de México. Los mismos políticos responsables nada más y nada menos que de la desaparición de los 43 compañeros normalistas de Ayotzinapa.
Además, la creación de esta cooperativa significaría excluir a las empresas privadas del sector energético que se benefician de la privatización oculta de la industria eléctrica nacional, por la vía de contratos de prestación de servicios como subcontratistas de Comisión Federal de Electricidad (CFE) o bien como concesionarios.
Esta es la lógica que está detrás de la extinción de la compañía de LyFC y de la aprobación de la reforma energética más recientemente, para entregar el petróleo a las grandes empresas transnacionales.
Por si fuera poco, la creación de una empresa cooperativa de estas características, la obligaría a competir precisamente con la CFE y las grandes empresas privadas del sector en condiciones muy duras de competencia según la lógica del mercado y los trabajadores perderían todos los derechos que el SME conquistó, se consolidaría pues la liquidación del CCT más avanzado del país y que fue ejemplo de lo que la lucha independiente puede conseguir para bienestar de los trabajadores y sus familias.
Esta supuesta solución a las demandas de los trabajadores electricistas en resistencia del SME, puede convertirse en su opuesto, una trampa que evite que su lucha triunfe.
Los militantes del Movimiento de los Trabajadores Socialistas hemos sido siempre solidarios con la lucha de los trabajadores del SME, hemos exigido su reinstalación laboral y luchado contra la extinción de Luz y Fuerza del Centro, peleando además por ligar esta lucha en particular a la lucha contra la privatización de las industrias energéticas en México (petrolera y eléctrica principalmente), exigiendo la derogación de la reforma energética y la renacionalización de las áreas privatizadas en las mismas, bajo control de sus trabajadores para que estas industrias y las riquezas que generan sean puestas al servicio de las necesidades de los trabajadores y el pueblo pobre.
En este sentido, creemos que la única solución a las demandas del SME vendrá de la lucha independiente que sostenga el sindicato, al lado de los sectores populares y de trabajadores que se ven golpeados de la misma forma por los planes y ataques de los patrones y los políticos a su servicio.
Hoy por ejemplo, los trabajadores electricistas deberían ponerse a la cabeza de la lucha contra la reforma energética que amenaza los empleos de los trabajadores petroleros de Pemex y a su CCT al mismo tiempo que mantiene en la precariedad laboral a miles de trabajadores de la CFE y las empresas contratistas de la misma. El SME, en resumen podría convertirse en el abanderado de la lucha contra el despojo, la expoliación y la precarización laboral al lado de miles, recuperar fuerza de esta manera y emprender nuevamente con fortaleza su lucha por recuperar su fuente laboral, su CCT y la defensa de la industria eléctrica nacional.