Después de 3 días de paro continúa la medida en el transporte interurbano de la provincia por el incumplimiento del pago de salarios de parte de los empresarios.
Miércoles 15 de abril de 2020 13:31
Desde el día lunes los choferes sostienen un paro total y de alto acatamiento contra las empresas que no han depositado la gran mayoría de los sueldos de los trabajadores.
Esta medida continúa en pie ya que solo tres empresas son las que depositaron sólo un 40%, mientras las otras mantienen tan sólo un 20% depositado, realmente una burla.
Mientras, las empresas mantienen funcionando un 5% de la flota para garantizar el servicio esencial, pero siguen cobrando el 100% de los subsidios que reciben tanto a nivel nacional, como provincial, y presionan con el hambre de las familias para recibir aún más beneficios económicos del Estado. Como si no fuesen suficiente las ganancias millonarias que hacen empresas como Ersa, Lep, Sierras Bus, Fono Bus, Sarmiento y tantas otras.
Ahora la situación de crisis sanitaria en la que el servicio se "resiente", se vuelve una oportunidad para seguir estafando. Lo peor de todo es que los rehenes ante ese tire y afloje entre gobierno y empresa, son los choferes. Parece que las patronales esperan que los trabajadores llenen la heladera de comida con los aplausos que reciben por ser esenciales y arriesgar incluso su salud en esta crisis.
Porque no solo que no garantizan el sueldo, sino que no otorgan los elementos y medidas de seguridad e higiene básicas que requieren los trabajadores en esta situación, muchos de los cuales optan por comprar ellos mismos estos elementos para no arriesgarse ellos ni a sus familias.
Esta pelea que están dando los choferes tiene que ser un ejemplo de como plantarse ante patronales a las que no les importa ni la salud ni la economía de los trabajadores, sólo seguir lucrando.
Mientras, el Gobierno mira para otro lado. Hay que exigir que se abran los libros de contabilidad para que muestren si es cierto que tienen crisis.
Si ya tanto estafan con los subsidios que perciben, ¿por qué no dejan las empresas directamente en manos del Estado y que sean los choferes los que garanticen un servicio de calidad, donde además los trabajadores no intenten ser usados para seguir garantizando ese robo?
Los choferes nucleados en el gremio de AOITA demuestran que ni en cuarentena la clase trabajadora tiene que bajar la guardia.
Esta pelea es importantísima para dar un mensaje contra toda la clase empresaria cordobesa que presiona para trabajar en cualquier condición y bajo cualquier riesgo, y tiene que ser el puntapié para organizar comités de higiene y seguridad en las distintas empresas, tomando el ejemplo de los trabajadores aeronáuticos de GPS, para que sean las empresas las que garanticen los insumos de higiene y la seguridad, y sean los trabajadores los que decidan cómo y en qué condiciones se debe trabajar.
Para acercar tu denuncia o comentarnos la situación en la empresa para la que trabajas, podés comunicarte a este número: 351 698-8696