La defensa del bosque nativo reunió hoy a miles de personas en el centro de la ciudad. El gobierno provincial avanza con la construcción de una obra cuestionada por los pobladores de Punilla, científicos y ambientalistas.
Sábado 1ro de septiembre de 2018
Convocada por asambleas ambientales de Punilla y diversas organizaciones se desarrolló hoy una importante movilización por las calles del centro de la ciudad de Córdoba, marcada por intervenciones artísticas y críticas al gobernador Juan Schiaretti. Esta medida surge luego de que el gobierno otorgara la licencia ambiental al proyecto de autovía de montaña, con ligeras modificaciones, y de que se reprimiera a vecinos de la localidad de San Roque que protestaban contra desmontes ilegales en el primer tramo de esta autovía.
Bajo el lema "que el progreso no cueste vidas" reflejaron que no se oponen a una obra integral que solucione los problemas de tránsito del valle de Punilla, pero que rechazan fuertemente el trazado propuesto, que coincide en su mayor parte con bosque nativo de máximo interés para la conservación, atraviesa una mina de uranio y afectaría negativamente el paisaje de la zona, uno de los principales atractivos de Punilla.
La licencia ambiental fue otorgada a pesar de las observaciones en contra realizadas durante las jornadas de audiencia pública y de las criticas de instituciones científicas pertenecientes a la Universidad Nacional de Córdoba y al CONICET sobre el daño socio-ambiental que el proyecto causará. Los cambios mínimos definidos por la Secretaría de Ambiente provincial incluyen un corrimiento de 300 metros de la traza de la autovía en la zona del yacimiento de uranio "Rodolfo", cercano a la localidad de Cosquín, y en la zona de Barrancas Bermejas, en Bialet Massé.
El secretario de ambiente, Javier Britch, había declarado sobre estas modificaciones: "estamos muy conformes con todo el proceso, hubo mucha participación, muchos sectores involucrados. Hubo aportes en la audiencia pública, como otros también antes y después de esa instancia, que enriquecieron el debate y se tuvieron en cuenta". Omitió decir que el 80% de las observaciones realizadas durante la audiencia pública rechazaban totalmente el trazado propuesto para la autovía, ubicado hacia el este de la actual ruta 38 y en el pedemonte de lsa Sierras Chicas. En su inmensa mayoría, estas críticas no pudieron ser contestadas por el Instituto de Investigación de Servicios Públicos e Infraestructura (IISPI), organismo contratado por el gobierno para elaborar el proyecto, realizar el estudio de impacto ambiental.
Mención aparte merece el proyecto de crear una reserva natural al este del trazado de la autovía, presentado por la legisladora de Unión por Córdoba, Mariana Caserio. Con un sentido perfecto del oportunismo, el proyecto pretende resguardar cerca de 4000 hectáreas de bosque que ya se encuentran protegidas por la ley 9814 de ordenamiento territorial de los bosques nativos. La legisladora oficialista, defensora del proyecto de autovía, es además presidenta de la comisión de turismo de la Legislatura cordobesa.
De esta forma, el gobierno provincial avanza con una obra sin licencia social. Intenta maquillar la destrucción del ambiente con paliativos y prosigue con la ejecución de una autovía cuestionada además por sus costos, ocho veces mayores al de obras similares.