El Estado Mayor surcoreano informó del disparo de un misil de largo alcance desde una zona cercana a Pyongyang. Japón y EEUU confirmaron el lanzamiento y la caída del vector en el mar sin causar daños.
Martes 29 de agosto de 2017
Según esas fuentes, el misil norcoreano lanzado en la tarde del lunes habría atravesado más de 2.500 kilómetros a una altura de 550km, sobrevolando la gran isla japonesa Hokkaido para estrellarse finalmente contra el mar a unos 700 kilómetros al este de la costa.
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, calificó el hecho como “una amenaza grave” y aseguró que su gobierno hará “todo lo posible” por garantizar la seguridad de la población.
Un misil de estas características se supone que podría llegar a amenazar una de las bases norteamericanas en la región ubicada en la isla de Guam (colonia de EEUU), lo que magnifica los análisis sobre la capacidad militar norcoreana.
El gobierno norcoreano ya había realizado este año una prueba con un misil similar, además de varias otras con misiles de corto alcance, y una prueba nuclear que llevó a un mayor aislamiento y sanciones internacionales encabezadas por EEUU, la mayor potencia nuclear, con capacidad para destruir varias veces el planeta.
Corea de Norte no se pronunció hasta el momento sobre este último lanzamiento, pero la semana pasada disparó 3 misiles de corto alcance y amenazó con “castigar” a EEUU en respuesta a los ejercicios conjuntos que la primera potencia mundial realiza con Corea del Sur.
Dichos ejercicios anuales se realizan desde hace décadas y son una pieza importante en el dispositivo militar del imperialismo norteamericano para mantener su dominio en la región Asia-Pacífico.
Desde su triunfo militar sobre el imperialismo japonés que incluyó el bombardeo nuclear sobre Hiroshima y Nagasaki, y otros conflictos como la Guerra de Corea, EEUU mantiene varias bases militares, portaaviones y miles de efectivos en la región, además de contar con gobiernos títeres y aliados como los de Filipinas, Japón y la propia Corea del Sur entre otros.
Los actuales ejercicios llamados Ulchi Freedom Guardian, fueron calificados como los “más grandes de la historia” y se producen en medio de una escalada de declaraciones amenazadoras mutuas entre el gobierno imperialista de Donald Trump y la dictadura norcoreana encabezada por Kim Jong-un.
China y Rusia habían pedido posponer los ejercicios para no generar mayor tensión en la península, pero las apelaciones diplomáticas no dieron resultado alguno. El gobierno surcoreano reafirmó el carácter “defensivo” de las prácticas militares, pero la realidad es que 17.000 soldados norteamericanos y decenas de miles surcoreanos están actuando en distintas zonas del país por mar, tierra y aire, incluyendo la extensa frontera con Corea del Norte.
A su vez, esta última también se encuentra realizando ejercicios militares en la frontera, con pruebas de artillería y movilización de tropas, además de las varias pruebas misilísticas realizadas en los últimos días.