La asociación considera que el Ejecutivo debería decretar la medida lo antes posible para hacer frente a la situación sanitaria.
Martes 10 de marzo de 2020
FACUA-Consumidores en Acción ha propuesto la apertura de los centros médicos privados en las comunidades más afectadas por el brote de coronavirus, debido a la masificación que la epidemia está causando en las áreas de urgencia de los hospitales públicos en algunos lugares del Estado.
En tal sentido, la asociación insta al Gobierno a tomar las medidas que sean necesarias para poner los recursos de la sanidad privada a disposición de la pública hasta que se resuelva la situación sanitaria provocada por el coronavirus.
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El portavoz de la asociación, Rubén Sánchez, ha afirmado que “es una de las medidas que debería decretar el Ejecutivo de inmediato”. Todos los recursos de la sanidad privada “deberían estar al servicio de la pública para hacer frente al coronavirus", ha incidido.
Por su parte, el directivo de Facua en Andalucía, Jordi Castilla, ha manifestado en una rueda de prensa que “sería bueno" que, de manera temporal, se obligara a los centros privados a atender cualquier persona que solicite su servicio y "dar solución" a los pacientes que no puedan ser atendidos en una sanidad pública que "no puede hacerlo" al estar "totalmente saturada".
La asociación insiste en la necesidad de que la sanidad pública cuente con la dotación necesaria para evitar situaciones de colapso o saturación de los servicios sanitarios y señala que el Gobierno debería actuar para “garantizar que los recursos de los centros privados estén disponibles en caso de ser necesarios”.
En este sentido, FACUA recuerda que el artículo 128 de la Constitución Española recoge que "toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general", por lo que el Ejecutivo está capacitado para instar a la sanidad privada a facilitar sus recursos a la pública ante la emergencia sanitaria.
La atención sanitaria se encuentra al borde del colapso en las comunidades más afectadas por la epidemia del Covid-19. Una situación previsible considerando la precariedad y los recortes sufridos por la Sanidad Pública desde el inicio de la crisis capitalista de 2008 y que ya está pasando factura a la eficiencia necesaria para un óptimo control y desactivación de esta nueva enfermedad, con el menor sufrimiento y los menores daños humanos posibles.
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En este escenario, la propuesta de FACUA se presenta como una medida elemental que el gobierno debería tomar como parte de un plan general centralizado para enfrentar las consecuencias de esta crisis, que afectará principalmente a las familias de la clase trabajadora y los sectores populares con menos recursos.
Al mismo tiempo, reactualiza los fundamentos para seguir luchando por una sanidad pública verdaderamente de calidad y universal, gestionada por los propios trabajadores y usuarios que incremente la inversión y el gasto en función de las necesidades reales de la clase trabajadora y el pueblo.