La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de EE.UU., con sede en San Francisco (California), decidió hoy rechazar la apelación del Gobierno de Donald Trump sobre el veto migratorio impuesto por el presidente, por lo que este permanecerá bloqueado.
Jueves 9 de febrero de 2017
Fotografía: flickr
Según el documento judicial, el tribunal rechazó el recurso de la Administración estadounidense para que volviera a entrar en vigor la prohibición de entrada al país contra refugiados y nacionales de 7 países con mayoría musulmana, por lo que es previsible que el caso termine en manos del Tribunal Supremo.
Los tres jueces del tribunal confirmaron de manera unánime la sentencia del juez federal James Robart, quien decidió el viernes pasado que el veto de Trump debía ser suspendido tras la demanda interpuesta por los estados de Washington y Minesota por el "daño inmediato e irreparable" que podría causar de seguir en vigor.
Asimismo, rechazaron los argumentos presentados por el Gobierno, quienes alegaron durante las audiencias de esta semana que el bloqueo del veto ponía en peligro al país y que la corte no tenía potestad para revisar el caso.
Según los jueces, el Gobierno "falló" en demostrar en su recurso de emergencia que la seguridad nacional estaba en juego por culpa del bloqueo de la prohibición.
El Departamento de Justicia, en representación de la Administración Trump, podría ahora solicitar a la Corte Suprema su intervención, o bien pedir otra revisión de la sentencia a una corte federal con un número más amplio de jueces.
Tras conocerse el fallo, Trump exclamó en mayúsculas por Twitter "NOS VEMOS EN LOS TRIBUNALES, ¡LA SEGURIDAD DE NUESTRO PAÍS ESTÁ EN JUEGO!". Además, el presidente opinó en declaraciones a periodistas que la decisión tomada hoy por el tribunal de mantener bloqueado el veto es "política" y que al final del litigio prevalecerá la posición del Gobierno.
La Corte Suprema, sin embargo, sigue contando con tan solo 8 jueces, a falta de ocupar el cargo vacante del fallecido Antonin Scalia, y muchos creen que ideológicamente está abocada al empate, lo que en este caso mantendría la decisión de la corte de apelaciones.
La orden de Trump suspendía durante 120 días el programa de acogida de refugiados de Estados Unidos -o indefinidamente, en el caso de los refugiados sirios- y detenía durante 90 días la emisión de visados para ciudadanos de siete países de mayoría musulmana: Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Irán y Yemen.
Aprovechando la suspensión temporal del decreto, los nacionales de los países afectados se han apresurado a viajar a Estados Unidos con los visados que ya habían procesado.