Estudiantes universitarios han llevado adelante diversas acciones de protesta el día jueves, contra la política del gobierno.
Viernes 18 de octubre de 2019
La política del gobierno costarricense pretende el cierre de sedes y el despido de miles de trabajadores, mediante una redistribución presupuestal que supone que unos 70 000 millones de colones (unos 120 millones de dólares) ya no sean destinados a pagos de salarios sino que se gasten exclusivamente en infraestructura.
Se extiende el repudio y la movilización
La administración universitaria encabezada por Henning Jensen, el rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), la más grande del país, tenía conocimiento de este “redireccionamiento” presupuestario. Sin embargo, según dijo Paula Jimenez, una de las dos representantes estudiantiles al Consejo Universitario, aquél “pidió mantener el secreto para que la gente no se asustara ni hubiera movilización para no molestar al gobierno”. Esto fue informado en una asamblea convocada por el CES (el Consejo de Estudiantes de Sociales; integrado por las asociaciones, o “centros” de estudiantes por carreras) el miércoles 16 de octubre. Era apenas el inicio del repudio y la movilización en la Sede Rodrigo Facio, la principal de la UCR.
Desde horas de la mañana la Sede del Pacífico, en Puntarenas, estaba tomada por centenares de estudiantes, que el jueves rechazaron la propuesta del Rector, de abandonar la toma “a cambio de nada”, según trascendió en diversas redes sociales.
En la tarde del jueves 17, una toma estudiantil en la Rectoría de la Universidad Nacional fue reprimida por la policía del Estado, lo que generó una gran asamblea en Ciencias Sociales de la misma Universidad. A partir de eso se tomó la Facultad. También se realizó una concentración en Educa de la UCR. Y se anuncia un clima de lucha “nunca antes visto” en el Instituto Tecnológico.
Por ahora, se mantiene la anunciada movilización hacia Casa Presidencial, convocada para el próximo martes 22 por las 5 rectorías de las universidades públicas, los 5 sindicatos, las 5 federaciones estudiantiles y representantes de los 5 Consejos Universitarios. Esta acción pretende exigir al gobierno que se detenga el “redireccionamiento” al presupuesto universitario.
Lo más destacable de la jornada es el clima de confrontación que se instaló dentro del movimiento estudiantil, tanto contra el gobierno como contra las rectorías, lo que supone un cambio importante en la dinámica interna de las universidades, que hasta ahora habían estado bajo control del gobierno.
Un ajuste contra la educación
Más en general, este movimiento se da en el marco del endeudamiento directo de las universidades al Banco Mundial y el ataque fiscal del FMI impuesto por el gobierno del PAC. Además de esto, en las universidades no paran de existir todos tipos de acosos, especialmente sexual y laboral, que han ameritado incluso la intervención del aparato judicial del estado, algo que en términos generales la comunidad universitaria no asume de buen grado.
Ante esta situación, el Directorio de la Federación de Estudiantes de la UCR, ha convocado a Asamblea General para finales de noviembre. Sin embargo, varias asociaciones estudiantiles y partidos políticos de izquierda han exigido que esa convocatoria se haga ya mismo, más aún en el marco de las tomas y asambleas actuales, para enfrentar el ajuste.
Han propuesto la convocatoria inmediata a la Asamblea General al Directorio de Progre (partido que históricamente está vinculado al PAC) las asociaciones de Filosofía, Psicología, Sociología, Plásticas, Filología, Lenguas Modernas, Sede de Guanacaste (en el Pacífico Norte), Agronomía, Artes Musicales, entre otras. La recolección de firmas oficial para la convocatoria de la Asamblea General de Estudiantes, definida como la instancia más democrática de la FEUCR, fue iniciada por el partido Organizate y asumida más tarde por Alternativa (del Frente Amplio), Ya Basta y Convergencia.
Por ahora lo más importante es profundizar la ruptura política con el gobierno del movimiento estudiantil y que las tomas estén en función tanto de fortalecer toda la presencia callejera a partir del martes 22, el día de la movilización.
¡Ningún redireccionamiento al presupuesto universitario! No abandonaremos las calles hasta que esa política no se detenga en todos los planos del gobierno. ¡Los pueblos de Ecuador y Haití, los Chalecos Amarillos y la Marea Verde marcan la ruta a seguir!
¡Por el no pago del préstamo al Banco Mundial y que ese dinero se utilice en salarios y becas para trabajadores precarizados, docentes o administrativos y para las y los estudiantes! ¡No al pago de la deuda externa!¡Que esos recursos se usen para las necesidades más sentidas del pueblo trabajador!
¡Ninguna confianza en la Rectoría! La rectoría ha firmado pactos ha escondidas, sostiene un régimen de explotación laboral de miles de trabajadoras y trabajadores sin derechos laborales mínimos. Para el interinazgo docente y administrativo el ambiente laboral de acoso es constante y ya indiscutible, lo mismo para el estudiantado. Jensen es responsable político de todos esos hechos. Además, ha firmado el FEES a escondidas y también cubrió a la Decana de Educación contra Jenny, Alexis y Diego, los trabajadores interinos reinstalados en sus funciones. ¡Elección con voto universal, secreto y directo de la Rectoría, el Consejo Universitario y todos los puestos de administración! ¡Que el presupuesto lo dirijan trabajadores y estudiantes!