Cientos se suman a las protestas en la capital San José, para oponerse al proyecto de ley que pretende ilegalizar la huelga política y en general restringir el derecho a la manifestación, como una manera de disciplinar a la clase trabajadora después de la huelga general de setiembre del 2018 y la rebelión estudiantil en junio de este año.
Viernes 6 de septiembre de 2019
El jueves 5 de septiembre se llevaron adelante mitines, marchas y bloqueos en San José para oponerse al proyecto de ley que pretende ilegalizar la huelga política y en general restringir el derecho a huelga, como una manera de disciplinar a la clase trabajadora después de la huelga general de setiembre del 2018 y la rebelión estudiantil en junio de este año.
Originalmente se pensaba que ese día se votaría en segundo debate en el parlamento la ley 21.049, a la que se oponen los sindicatos, sin embargo el proyecto de ley ha pasado a ser conocido por la Sala Constitucional, que emitirá criterio en los próximos días.
Frente a la Asamblea Legislativa en horas de la mañana hubo una importante concentración de la vanguardia sindical, compuesta por trabajadores docentes y salud. Además durante la mañana una columna salió desde la Universidad de Costa Rica a acompañar el mitin de los trabajadores, columna compuesta de manera conjunta por trabajadores y estudiantes. Posteriormente en horas de la noche, varios cortes de ruta en los alrededores de la Universidad de Costa Rica pusieron un tono más combativo a la jornada.
Las perspectivas
Tal y como decíamos en días anteriores es probable que algunos funcionarios de la burocracia del estado modifiquen el proyecto de ley para darle una forma más digerible y que preserve algunos derechos a manera de una concesión o podría también simplemente dejar pasar todo el paquete contra los derechos políticos de la clase trabajadora. Este escenario se aclarará en la medida en que la Sala Constitucional emita criterio sobre el proyecto.
La Sala Constitucional es una instancia que en materia política casi siembre árbitra entre las clases, pero como la mayoría de los árbitros, siempre está a favor del local, siendo el local en este caso Casa Presidencial, la Asamblea Legislativa y de fondo el Fondo Monetario Internacional, al que toda la burguesía costarricense se somete sin chistar. Ya en setiembre anterior la Sala votó afirmativamente el proyecto de ley de la reforma fiscal. Por ello es obvio que la clase trabajadora en parte ha dejado de confiar en una institución como la Sala Constitucional y en términos generales aunque tal vez pueda haber alguna modificación parcial a la ley 21.049 se espera que la Sala le de luz verde al proyecto.
Por esto la clase trabajadora debe estar alerta, ya que una vez la Sala emita criterio, la votación en la Asamblea Legislativa se podría realizar en cuestión de horas.
Los problemas políticos en la coyuntura
En el plenario legislativo, con motivo de la votación en primer debate de la Ley 21.049, hubo dos posiciones que vale la pena comentar, debido a que da cuenta de cómo la burguesía entiende las perspectivas de la coyuntura.
La diputada de Liberación Nacional Karine Niño Gutierrez, al justificar su voto negativo a la ley, señaló que en caso de que se aplicara esta ley, se creaban las condiciones para que aparecieran movimientos revolucionarios de trabajadores, escenario que ella prefiere evitar.
Por otro lado, en una de las intervenciones más reaccionarias del debate legislativo, Catalina Montero, diputada del PAC, señaló que votaba a favor del proyecto debido a que así la clase trabajadora iba a tener que pensar dos veces antes de ir a huelga, sobre todo defendiendo que desde el primer día de huelga se suspenda el salario de las y los huelguistas.
Como muchas veces sucede, la burguesía tiene una lectura más clara de las perspectivas políticas que la propia clase trabajadora. Es a todas luces una coyuntura favorable para la construcción de alternativas revolucionarias y también para el desarrollo de conciencia sobre lo que significa la huelga, que se tiende a expresar por ahora en un relativo rechazo a la formas poco democrática en que las direcciones sindicales han orientado.
Desde este punto de vista la aprobación en segundo debate de la ley 21.049 parece que nada más echará más leña al convulso escenario nacional. Por un lado la burguesía no tiene otra opción más que aprobar la ley y la clase trabajadora no tiene otra opción más que oponerse, dando cuenta de que estamos en un proceso de radicalización de la lucha de clases. Si en esta coyuntura hubiera una crisis económica que disparara las fortunas de los ricos y redujera a la miseria a sectores importantes de la clase trabajadora, entonces el escenario político nacional se vería drásticamente modificado.
Desde las modestas fuerzas de Organización Socialista y nuestras agrupaciones de mujeres y estudiantes impulsamos el llamado a un Encuentro de Trabajadoras y Trabajadores contra el ajuste. La vanguardia de la clase trabajadora debe exigir a las direcciones sindicales este encuentro pues es urgente organizar de manera conjunta la defensa de los derechos laborales. Además creemos que es necesario dejar de pagar la deuda externa y que esos recursos se usen para atender las necesidades más urgentes de la clase trabajadora, como vivienda, salud y educación. Algo similar planteamos en la Universidad de Costa Rica, donde sostenemos que es necesario dejar de pagar el préstamos con el Banco Mundial y que esos recursos se usen en la contratación de toda la población interina con derechos políticos y económicos plenos.
Nos colocamos enteramente en la perspectiva de la hegemonía trabajadora, estrechamente ligada a la organización de las más amplias masas explotadas y a un partido revolucionario pequeño de cuadros centralizados, como un mecanismo para luchar no solo en defensa del derecho democrático a la huelga, sino también contra toda la agenda de ajuste y desde allí trascender a una batalla contra el capitalismo mismo.