El martes 22 de octubre se llevó a cabo una movilización convocada por las cinco rectorías de las universidades públicas, las cinco federaciones estudiantiles, los cinco sindicatos de las universidades y los cinco Consejos Universitarios, para exigir el cese de una política de “redireccionamiento” por parte de la Ministra de Hacienda, Rocío Aguilar.
Miércoles 23 de octubre de 2019
Esta política de la ministra significaba más de 4000 despidos y el cierre de más de 5000 cupos y trasladaba ese dinero, originalmente 70 000 millones de colones (unos 120 millones de dólares) a infraestructura y similares.
La movilización contó con la presencia de decenas de miles de personas que básicamente “tomaron” la Fuente de la Hispanidad, lugar emblemático para la lucha de clases de Costa Rica. Después se dirigieron a Casa Presidencial, donde en horas de la tarde se anunció un compromiso entre las rectorías, el gobierno y el Directorio de la Federación de Estudiantes de la UCR.
La movilización logró dos objetivos importantes. En primer lugar, se evitó la política de “redireccionamiento” del gobierno, que ya no va a implicar los despidos ni el ataque al movimiento estudiantil.
En segundo lugar, el movimiento estudiantil logró representación en la comisión de negociación del FEES, una reivindicación muy antigua del movimiento estudiantil, lo que demuestra que la distribución del presupuesto universitario puede y debe ser democratizado.
En el aire ha quedado una sensación de victoria parcial y de gran desconfianza frente al gobierno, las rectorías y el gobierno, ya que los compromisos alcanzados entre las partes no constituyen ningún acuerdo concreto y a todas luces están destinadas a lograr un alineamiento de la toda la administración universitaria detrás de las rectorías y de todo el movimiento estudiantil detrás de los directorios federativos.
Esta maniobra muchas veces ha sido aplicada ya por los mismos actores políticos y por ello no ha generado el mismo impacto que en otros momentos. En este sentido, el gobierno desató la represión en la Universidad Nacional para “disciplinar” a todo el movimiento estudiantil y generar presión psicológica con los compromisos logrados, para intentar desactivar a todo el movimiento. Está por ver si lo logra.
Por ahora no han habido posiciones oficiales de todas las asambleas estudiantiles que se han formado de manera espontánea en Sociales, Educa, Letras, Arquitectura, Derecho, Sede de Occidente, Sede del Pacífico, Sede de Liberia, etc. Algunas de las cuales sostienen tomas desde hace más de una semana.
Es inédita esta ola de asambleas y tomas de facultades que ha ido sobre todo contra el gobierno, las rectorías y los directorios estudiantiles, que son los mismos actores políticos que firmaron el compromiso mencionado arriba.
Luchemos contra el carácter elitista del modelo educativo neoliberal
Desde la Izquierda Diario sostenemos la necesidad de que el movimiento de trabajadores y estudiantes logre triunfos históricos. Es necesario cuestionar el préstamo al Banco Mundial y todo el sistema universitario plagado de acoso laboral, sexual, etc. Es necesario ir hasta la raíz del problema: el carácter elitista que impone el modelo de educación neoliberal, donde unos pocos ganan mucho a costillas de la pobreza de miles.
Por ello proponemos que el presupuesto pagado al Banco Mundial sea usado en función de la contratación en plaza de todas las personas interinas y del reconocimiento de la beca como un derecho de las y los estudiantes. Esta política además sería un ejemplo de cómo se puede dejar de pagar la deuda externa y que esos recursos sean “redireccionados” en función de las necesidades del pueblo trabajador.
Llamamos además a transformar la forma de elección en toda la universidad, dándole paso al voto universal, directo y secreto de toda la comunidad universitaria: docentes, estudiantes y trabajadores en todos los puestos de mando empezando por la Rectoría.