La empresa Claro, uno de los servidores de celulares mas grande del país, terceriza, precariza y no asegura las medidas básicas de salubridad e higiene a sus trabajadores. Frente a la pandemia, los grupos económicos siguen haciéndose "los vivos".
Lunes 13 de abril de 2020 00:00
Estamos en la cuarta semana desde que el Gobierno nacional decretó la cuarentena y en La Izquierda Diario venimos recibiendo cientos de denuncias de trabajadores sobre la situación que están atravesando como despidos , suspensiones, rebajas de sueldos y hasta no darles los elementos indispensables para prevenir el contagio del covid-19 en el marco de la pandemia que azota al mundo. En esta ocasión estuvimos hablando con trabajadores de la empresa DES FINANROUX tercerizada de Claro, que presta servicio de instalación y reparación en viviendas del conurbano bonaerense. En la charla que tuvimos desde este diario con uno de sus trabajadores nos respondía lo siguiente:
¿Cómo son las medidas de seguridad e higiene que toma la empresa?
Desde que se decretó la cuarentena la empresa no nos facilitó todos los elementos necesarios para poder realizar nuestro trabajo, nos dio solo un par de guantes y al realizar el reclamo exigiendo que nos den todo lo necesario para nuestro cuidado y el de nuestras familias la empresa responde que nosotros mismos compremos los insumos y tal ves algún día reconozcan los gastos.
¿Qué tipo de trabajo realizan?
Nuestro trabajo consta de recorrer alrededor de 4 hogares por día instalando o reparando fibra óptica. Trabajamos por producción, podemos tardar una, dos o tres horas por instalación, y de ahí salimos corriendo hacia otra casa. Las instalaciones van variando su precio, por ejemplo si la instalación es desde cero nos pagan $400, pero si el cliente no está en la vivienda donde tenemos que realizar la instalación no llegamos a los $100.
Estos trabajadores que brindan servicio para que la conectividad siga funcionando y expandiéndose tienen salarios casi de hambre, cobran un promedio de 15 mil pesos mensuales de básico en blanco, a esto se le suma el presentismo. Realizando decenas de instalaciones al mes, con los porcentajes que reciben, logran llegar a los 30 mil pesos. Esto, si tienen todo a favor, porque si llueve los hacen cumplir horario pero no pueden salir a realizar instalaciones. Muy lejanos a la canasta familiar que hoy en día esta en los 62 mil pesos, "con eso sueldo me alcanza para vivir 15 días". Eso sí, cuando llega el momento de tomarse unas merecidas vacaciones después de estar durante todo el año en la calle corriendo de una casa a la otra para sumar instalaciones que le engorden un poco el sueldo, lo deben pensar mil veces, porque como en muchos lugares las vacaciones no son pagas, corren por cuenta del laburante.
¿Qué viene haciendo el sindicato?
Los sindicatos que tenemos, Osecac y la Uocra, los cuales no corresponden a las tareas que desarrollamos brillan por su ausencia y nunca toman medidas a favor de los trabajadores. Quienes estamos nucleados en la Uocra somos despedidos, suspendidos, se nos recorta el salario y se castiga a los compañeros que sonfactor de riesgo
¿Qué opinás de cómo viene administrando la situación el gobierno?
Creo que el gobierno actuó bien en cuanto a la cuarentena y algunos recaudos, pero se han olvidado de los mas vulnerables y cometieron irregularidades en sus decisiones. Por ejemplo a nosotros nos corresponderían medidas básicas de prevención por parte de la empresa para salir a trabajar y esas cuestiones las pasan por alto. También está el ejemplo del aeropuerto donde sus trabajadores son los mas expuestos y no se tomaron las medidas necesarias
Los grandes grupos económicos quieren pasarse de vivos en el marco de la pandemia atacando los derechos de los trabajadores. Frente a esto, es necesario impulsar la más amplia coordinación con todos los técnicos que trabajan para Claro que ofrecen servicio en el Gran Buenos Aires, Salta, Córdoba y el resto del país, y la unidad con todos los trabajadores precarizados como son las apps, los call centers y las casas de comida rápidas. Asimismo, poner en pie Comisiones de Salubridad e Higiene en cada lugar de trabajo a cargo de los propios trabajadores y trabajadoras. En el conurbano bonaerense, el 60% de los jóvenes están precarizados, trabajando con contratos basura, en la informalidad, pasan los años y pasan los gobiernos y ninguno lo cuestiona. Para que esta crisis no la paguen los trabajadores es necesario organizarnos y exigir salario igual a la canasta familiar, condiciones dignas de trabajo, empresa que cierra reconvertirla y ponerla a producir. Que esta ves la crisis la paguen los que la generaron.