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MORON. Covid-19 en el Barrio Carlos Gardel: el intendente monta una puesta en escena que no da respuesta.

Se confirmó un caso de covid 19 en el barrio y el intendente Lucas Ghi, puso en pie un simulacro de prevención que no asegura frenar los cantagios. Crónicas de una emergencia sanitaria anunciada.

Liliana Vera Ibáñez

Liliana Vera Ibáñez Redacción LID @liluzlisam / IG: @Pisotomia

Miércoles 20 de mayo de 2020 13:10

Foto: sectorprensa.com.ar

A horas de haberse confirmado un caso de coronavirus en el Barrio Carlos Gardel, municipio de Morón, el intendente alardea por sus redes sociales de haber hablado con Axel Kicillof y autoridades nacionales para implementar acciones para enfrentar el coronavirus.
La realidad es que a los vecinos más cercanos a la persona que diera positivo, no se les hizo el tes todavía. El miedo que recorre las torres y los pasillos, es que el virus está entre ellos.

Se puede ver en las redes sociales del intendente un espectáculo de simulación de operativo. ¿De qué se trata? De pasar casa por casa, solo en algunos sectores, preguntando a cada habitante dónde estuvo y con quién. ¿Ese es el operativo "Detectar" y " El barrio cuida al barrio" de Kicillof y Ghi?.
La persona afectada fue hospitalizada, su familia aislada. Eso no alcanza.

En el Barrio Carlos Gardel, a veces el agua circula bien y otras no, para los habitantes. A eso se suman las condiciones deplorables de los departamentos, que poseen filtraciones en los techos y humedad.
Las redes de servicio de agua, cloacas, gas y electricidad están deterioradas por colapso y falta de mantenimiento. Las filtraciones en las cañerías del servicio de agua corriente generan paredes humedecidas que pueden electrificarse y provocar accidentes.

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La falta de servicios básicos para la higiene personal hace insuficiente el aislamiento social obligatorio y hasta imposible de cumplir, por las condiciones de hacinamiento y precariedad en las que vivimos, la insalubridad y la falta del control de plagas.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Kicillof anunció planes de monitoreo y hasta habló de sistemas de geolocalización, lo que significa control de personas, pero no del virus.

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La realidad es que hasta el día de hoy solo se testearon cuatro villas y asentamientos de los casi mil que existen a lo largo del conurbano. Allí habitan alrededor de 420 mil familias en condiciones de hacinamiento, muchas veces sin servicios básicos.
Igualmente, se corre el peligro serio de que el virus se extienda y que la caótica situación que hoy vemos en la ex Villa 31 sea solo un triste anticipo de lo que vendrá.

No se puede perder más tiempo. Se tienen que declarar de utilidad pública hoteles, oficinas y viviendas ociosas para crear albergues sanitarios destinados a todos los que viven en condiciones de riesgo.
Es urgente aplicar un plan masivo de testeos para evitar nuevos crímenes sociales entre los y las pobres del conurbano. Es necesario convocar a las organizaciones de profesionales y trabajadores de la salud para planificar controlar y garantizar su efectividad.
Se necesitan medidas de emergencia reales, no fantochadas como las del municipio de Morón en el Barrio Carlos Gardel.

El FIT-Unidad presentó un proyecto en el Congreso Nacional para crear impuestos a las grandes fortunas, a las ganancias de los bancos y de los grandes productores agropecuarios, en vista a responder, entre otras necesidades urgentes que impone la pandemia, un salario de cuarentena de $ 30 mil para todos y todas las que se quedaron sin ingresos y un verdadero plan de viviendas y obras públicas que resuelvan definitivamente las necesidades de infraestructura y de urbanización real de villas y asentamientos, ocupando para este fin a mano de obra desocupada. En la provincia el diputado del FIT-U Claudio Dellecarbonara seguirá el mismo camino.