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Red Internacional
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ECONOMÍA EN CUARENTENA. Covid-19 fase 2: panorama económico incierto e inestable

La fase 2 del covid-19 anunciada por el gobierno federal se da luego de una semana turbulenta en la economía mexicana que ya venía golpeada de antes, con la depreciación del peso y la caída de la Bolsa Mexicana de Valores, profundizada por el toque a tierra nacional de la pandemia –que ha acelerado las tendencias recesivas de la economía, reflejándose en las principales economías.

Miércoles 25 de marzo de 2020

La fase 2 del COVID-19 anunciada por el gobierno federal se da luego de una semana turbulenta en la economía mexicana, con la depreciación del peso y la caída de la Bolsa Mexicana de Valores, profundizada por el avance en la región del COVID-19 – que a nivel internacional ha acelerado las tendencias recesivas de la economía, con importantes consecuencias en los países centrales y emergentes.

Los efectos de la cuarentena

Incentivado por las medidas de la Reserva Federal estadounidense y por el fin de la cuarentena en Wuhan, este martes el peso mexicano recuperó 15 centavos frente al dólar, cerrando en 24.97 unidades, después de que el lunes registra su nivel histórico más alto con 25.13 pesos por dólar. Para este miércoles el peso recuperó 98 centavos y se colocó en 23.98 unidades por dólar para sumar dos días consecutivos en terreno positivo.

Por su parte, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) mostró dos días consecutivos de recuperaciones, cerrando a media semana con un avance de 2.81% para colocarse 35,536.7 unidades. Esto después de que el lunes pasado se registrara una caída de 3.18 % para colocarse en 32,964.22 puntos, la más baja desde septiembre de 2011.

Sin embargo, esta minúscula recuperación está marcada por una tendencia negativa del peso frente al dólar, con una depreciación de la moneda mexicana de más del 30% desde el 19 de febrero pasado.

De conjunto la perspectiva de crecimiento económico en México para este año según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se estimaba en 1.2%. Esta cifra se vio afectada por el desarrollo del coronavirus a nivel mundial y desde inicios de marzo se espera que la economía mexicana crezca un 0.7% según datos de la OCDE. Otros organismos internacionales son aún más pesimistas.

Respecto al petróleo, el barril de crudo ha sufrido una caída del 68% desde el mes pasado, cayendo desde 49.15 hasta los 16.06 dólares por barril.

El mínimo avance por parte del precio del petróleo de forma generalizada, se da en el marco de la discusión en el congreso estadounidense para aprobar estímulos económicos por 2 billones de dólares.

Pero esta recuperación está flanqueada por el fracaso de la OPEP+ para recortar la producción de petróleo y por la decreciente demanda del crudo en las principales economías a causa de la pandemia.

Otro punto crítico se puede encontrar en el sector productivo, con consecuencias importantes en la economía nacional profundamente ligada a la producción internacional que hoy se encuentra paralizada.

Esto ya se expresa en México con despidos y cierres técnicos por parte de las empresas, mostrando que las implicaciones en la economía pueden ser mucho más de lo que se aparenta.

Con la paralización de la industria por la pandemia en Europa, Asia y Estados Unidos, se prevé que la industria automotriz en México tenga una caída del 25% en las ventas para lo que resta de este año. Tras los cierres parciales, más por la economía que por la cuarentena, de 10 de las 12 armadoras de autos, se esperan profundas consecuencias económicas, pues significa para una industria que aporta el 3.8% del PIB nacional.

La incertidumbre y las medidas

Desde la semana pasada las medidas del Banco de México (Banxico) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) se han enfocado en retener a los inversionistas ante la caída del peso.

La semana pasada Banxico opero una subasta 2 mil millones de dolores en coberturas cambiarias para asegurar rendimiento a los inversores. En ese sentido, el Banco de México y la SHCP ampliaron el programa de subastas cambiarias de 20 mil a 30 mil millones de dólares.

Por el momento no se ha anunciado una política de corte fiscal por parte del gobierno, aunque no se descarta que en los próximos días empecemos a conocer lo que tanto exigen los empresarios.

Esta política en el terreno económico impulsada por Banxico y SHCP, buscando amortiguar los efectos de la caída de la divisa mexicana, pueden ser insignificantes ante la inestabilidad de la economía a nivel mundial y la creciente pandemia del covid-19.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador luego de aminorar los efectos del covid-19, ha reconocido la crisis económica a nivel nacional, pero se muestra confiado al presumir un presupuesto sin déficit y 400 mil millones de pesos adicionales producto de su política de austeridad – con 400 mil despidos en el sector estatal – con los que pretende continuar con los programas sociales, importante para mantener a su base social, en un momento donde la popularidad del presidente viene cayendo.

La consecuencias más allá del covid-19

Estamos lejos de que estas tendencias en la economía internacional sean un rayo en cielo sereno, las medidas monetarias y financieras como las que están operando los Bancos Centrales y Gobiernos pueden ser insuficientes frente a una situación que se arrastra desde la crisis financiera en 2008 y que hoy se profundiza con la crisis del covid-19.

Más allá de la recuperación que se presentó a nivel internacional, a partir de la medida de la Reserva Federal de compras ilimitadas de activos, y el retiro de la cuarentena en la provincia de Wuhan, China, el panorama de conjunto es de una profunda inestabilidad económica –política y geopolítica – con un importante recesión y tendencias a la depresión.

Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI sostuvo que la economía global enfrenta un daño económico "grave" producto de la extensión del covid-19 a nivel mundial y que las implicaciones podrían ser peores que en 2008.

En la región todo indica que, frente a una prolongación de la pandemia del coronavirus, la economía puede ser profundamente afectada, aportando drásticamente a las tendencias recesivas. Algunos especialistas sostienen que lo peor está por venir.