×
×
Red Internacional
lid bot

ALIMENTACIÒN. Cresta Roja: el incumplimiento de pagos y la patota de Granados

En la empresa alimenticia de Ezeiza, los trabajadores siguen peleando contra una empresa que no paga los sueldos, con la complicidad del Estado y el sindicato de la Alimentación.

Martes 23 de junio de 2015

Como viene haciendo la empresa, esta quincena otra vez fue pagada en cuotas. En esta ocasión, ocurrió con la complicidad directa del Ministerio de Trabajo provincial, que dictó una insólita conciliación obligatoria por cinco días hecha a medida para los atropellos patronales: su duración terminó justo para que la empresa vuelva a incumplir el pago de las quincenas impunemente.

Ayer, cuando correspondía el depósito de la última cuota de la quincena, cosa que la empresa incumplió. los trabajadores decidieron realizar medidas en protesta contra el pago en cuotas y para que les sean depositadas las sumas que se les adeudaban. Ante las medidas, la empresa profundizó sus atropellos y ataques cerrando la planta y liberando a los trabajadores sin respuesta alguna sobre sus salarios.

Hoy martes los trabajadores pudieron entrar y continuaron con las medidas en el turno mañana, que fue respondida por la patronal declarando que descontaría los días en que se hayan efectuado medidas y cerrando los portones al turno tarde.

Los trabajadores decidieron ingresar a sus puestos de trabajo y reclamar el pago de sus quincenas reteniendo tareas y exigiendo al sindicato que se ponga la cabeza de los reclamos.

El sindicato, en un papel vergonzoso, avaló la conciliación obligatoria de la semana pasada y se para del lado de la patronal tratando de infundir miedo en los operarios para hacerlos volver a sus tareas, sin respuesta alguna sobre sus haberes.

A todo estos ataques continuos, otra vez se le suma la aparición de una patota de unas cincuenta personas, que los trabajadores denuncian responderían al municipio de Ezeiza.

La alianza entre la patronal, el municipio y la Federación de la Alimentación para atacar a los trabajadores es grotesca e impune. Los trabajadores denuncian que sus delegados también responden a los intereses de Cresta Roja y no les dejan más alternativa que confiar en sus propias fuerzas y decisiones para reclamar lo que les corresponde: nada más ni nada menos que el sustento de sus familias.