El gobierno se prepara para reprimir y criminalizar las distintas movilizaciones que a nivel nacional buscan conmemorar 1 año de la revuelta social.
Domingo 18 de octubre de 2020
Se cumple un año de la revuelta, cuando millones llenamos la calle y cuestionamos el régimen heredado de la dictadura. La respuesta del gobierno fue el estado de excepción, con militares en la calle, toque de queda y una fuerte represión a las movilizaciones, que se expresó en cientos de mutilados y decenas de muertos.
Para este primer aniversario el gobierno se ha preparado, luego de la profunda crisis política que vive Carabineros y que ahora se agudiza con el caso de Anthony. Ya el ministro de Defensa, Mario Desbordes, anunció un extenso operativo policial y militar, con patrullajes y resguardo de la infraestructura crítica. Junto a esto, los principales personeros de gobierno han tenido un discurso que busca criminalizar a los sectores combativos y llaman abiertamente a aislarlos, buscando separar a los sectores movilizados.
Este discurso es el verdadero objetivo de la línea estratégica del gobierno, es lo que está detrás del proceso constituyente tramposo. El gobierno quiere vaciar las calles, golpear a los sectores más combativos (tal como se ve con el caso de los presos políticos de la revuelta), mientras por otra parte lleva adelante el desvió constitucional.
Así lo expresó ayer el ministro Perez, quien dando cuento de la movilización del viernes en Plaza Dignidad, quien intentó instalar el discurso de diferenciar entre a los manifestantes de quienes cometen “hechos de violencia”, para de esta forma justificar el actuar de la policía para estas fechas.
En este aniversario, la lucha contra la represión, la libertad de los presos políticos y la disolución de la policía debe ser una centralidad.