Este lunes por la mañana se dio a conocer luego de una asamblea de trabajadores que el Hospital de El Hoyo no tiene gas para calefaccionar la institución. Comedores cerrados, escuelas sin agua, cuatro años de ajuste del gobierno Arcioni impactan en cada esfera de la vida del pueblo trabajador.

Ulises Crauchuk Corresponsal Comarca Andina | @ulisescrauchuk
Martes 14 de junio de 2022 19:16
Desde marzo de este año el Hospital se encuentra sin gas. Ricardo Amat, delegado de ATE en el Hospital, decía a Noticias de la Comarca al final de la asamblea de trabajadores abierta a la comunidad, “Obras Públicas de la provincia ya vino en tres oportunidades y no nos dio ninguna solución. La Municipalidad hizo un relevamiento, pero no es una solución, porque ellos no tienen los fondos ni la decisión política de resolverlo, todo pasa por el Ministerio de Salud y la Dirección de Obras Públicas. No creo que haya una solución cercana, yo creo que vamos a estar todo el invierno sin gas y, ojalá me equivoque, pero mi experiencia de 35 años en salud me dice que estas cuestiones no se solucionan de un día para el otro”.
Como una metáfora de la realidad que vivimos en la zona, una máquina retroexcavadora de $120 millones que debería prestar servicio a todos los municipios de la Comarca Andina, se hundió en un mallín mientras realizaba tareas de dragado en la chacra propiedad del intendente de El Hoyo el domingo pasado, quedando inutilizada. Todo un símbolo.
“Somos asalariados, trabajadores de la salud, no somos héroes como se dijo en la pandemia. Hacemos lo que se puede con los elementos que hay. Tenemos siete consultorios, pero se puede usar uno o dos, y hay ocho o diez profesionales para usar en esos consultorios que hay que repartir en esos consultorios para tener unan atención más o menos digna” destacó Amat. “La sala de show room, donde se atienden las urgencias, se está lloviendo al igual que el laboratorio y las salas de internación. El hospital es hoy una salita de emergencia un poco más grande que hace 40 años. Ya deberíamos tener un hospital de alta complejidad” agregaba en relación al crecimiento poblacional de las últimas décadas en la región.
Ya en febrero de este año luego de una asamblea realizada en el hospital, los y las trabajadoras denunciaban un 123% de perdida de poder adquisitivo del salario, la faltante de recursos y personal y la precarización laboral mediante contratos “en negro”, a prueba o en planta transitoria por años. Allí, también denunciaban que la provincia dejó de pagar los estudios que se realizan fuera del hospital quedando estos a cargo del propio nosocomio o del paciente, así como los problemas edilicios, la falta de medicamentos y de presupuesto para la reparación de ambulancias.
“El gran ausente es el ministro de Salud. Las veces que ha venido es a reunirse con el director de turno y no con los trabajadores que somos los que sabemos la situación. Hay otros hospitales de la región como en Lago Puelo o Cholila que atraviesan la misma situación. Seguimos dependiendo de una zona sanitaria que está a 200 kilómetros, que hace 40 o 50 años no pudimos solucionar el tema de las derivaciones, con el costo que tiene las derivaciones, con el costo que tiene llevar todos los miércoles 40 o 50 personas a Esquel, con todo eso podríamos haber construido ya un hospital comarcal que atienda toda esa necesidad sin tener que derivar. A consecuencia de esas derivaciones también sufrimos la arbitrariedad del director de área de turno” decía Amat.
En la asamblea se mocionó declarar la emergencia hospitalaria a instancias del Consejo Deliberante y convocar a autoridades de Obras Públicas, del Área Programática y del Ministerio de Salud para la próxima asamblea. Desde fines de mayo el Hospital de Lago Puelo se encuentra sin calefacción por la rotura de la caldera. En tanto, desde La Izquierda Diario tomamos conocimiento que en al menos una de las escuelas de la zona se asignan $36 por niño por comida y la partida se agota antes de fin de mes. Sólo dos escuelas tienen TEG y, de conjunto, todas presentan problemas de infraestructura. Asimismo, el déficit en materia energética es recurrente y sostenido, como el ajuste y la inflación.
Los recursos para invertir en salud y educación están, como lo demuestra el aumento sostenido de la coparticipación federal y de las regalías petroleras que percibe el gobierno provincial. Si estos fondos no alcanzan, como declara el gobierno, para reestablecer los servicios elementales que el propio Estado se arroga representar ¿no sería momento de echar mano al enorme volumen de recursos que se apropia una minoría peligrosa de empresarios, especuladores y terratenientes?
Solo en materia de impuestos a la tierra, la provincia acumula 20 años sin cobrar a los terratenientes mas grandes de la provincia. En materia de extracción, la tajada que la provincia percibe sobre las regalías petroleras es ínfima en comparación con las ganancias exorbitantes de empresas como CAPSA, PAE o Tecpetrol. En materia de ayuda social a los sectores más golpeados por la crisis, la diferencia es escandalosa si la comparamos a los millones que representan el régimen impositivo y de subsidios que estas mismas empresas perciben. En cuanto a la pesca, los cánones fijados a la depredación pesquera están en función de los retornos de funcionarios y legisladores y no de las necesidades de los y las trabajadoras que pescan y procesan en el segundo sector exportador de la provincia. En materia de obra pública, los negocios continúan para verdaderos parásitos como Aidar Bestene, pero las obras no llegan a quienes mas las necesitan en forma de viviendas, acceso a energía y comunicaciones, rutas y caminos, escuelas y hospitales.
Este miércoles, SISAP, el sindicato de los trabajadores de la salud, marchará en Rawson junto a docentes nucleados en ATECH y SADOP. La medida de fuerza resuelta por los sindicatos es en contra de la oferta de aumento salarial del 15% en cuotas que hiciera el gobierno. Es hora de unir estos reclamos al de miles de usuarios de la salud pública y la educación en la provincia que también sufren el ataque del ajuste en curso del gobierno. Es necesario poner en pie una gran fuerza social capaz de derrotar el intento del gobierno de profundizar el ajuste y pelear por un paro nacional que ponga un límite a los dueños del país.