Hermann Geissler, sacerdote el Vaticano, renunció a su alto cargo, luego de que fuese denunciado por abuso sexual por una monja.
Viernes 1ro de febrero de 2019
Geissler era jefe del personal de la unidad “Congregación para la doctrina de la Fe”, ante la cual presentó su renuncia, alegando su inocencia pero argumentando que lo hacía para proteger a la Iglesia.
El Vaticano aceptó la renuncia y declaró que “El Padre Geissler dio ese paso para limitar el daño ya acarreando a la Congregación y a su comunidad. Defiende que la acusación contra su persona no es cierta y pide que se continúe el proceso canónico ya iniciado”
La institución religiosa ha estado atravesada por los múltiples casos de abuso sexual, pero también por encubrir y hacer vista gorda a las denuncias, como lo vimos en Chile con casos emblemáticos como Karadima y el Obispo Barros.
Esto se suma a la pérdida de confianza y credibilidad, siendo la Iglesia la peor institución evaluada a comienzos de este 2019, con un 73% de desaprobación.