Empresarios, gobierno y zona de sacrificios. Cómo el conflicto medioambiental de Quintero y Puchuncaví vuelve a poner la política en las calles.
Domingo 2 de septiembre de 2018
Los hechos
El pasado martes 21 de agosto, una nube amarilla atacó a la ciudad de Quintero, los primeros en notar este grave problema fueron los estudiantes del liceo politécnico quienes comenzaron a sentir un sofocante olor a gas. Momentos posteriores, más de 50 niños debieron ser atendidos de urgencia en el Hospital de la ciudad producto de los malestares.
Dos días después, la comunidad dio cuenta de la aparición de un polvillo amarillo, la llamada “nube amarilla” que contiene químicos tóxicos y que ese día terminó con 133 personas –entre infantes y adultos- afectados, debiendo ser atendidos de urgencia en el Hospital tras presentar signos de intoxicación y síntomas neurológicos producto de la contaminación ambiental.
Lo anterior, culminó en un estado de colapso del centro hospitalario que no lograba dar abasto con la cantidad de demanda existente producto de la contaminación. Por lo que, se debieron instalar hospitales de campaña para poder prestar atención a la población afectada por contaminación.
Zona de sacrificio: ganancias a costa de la catástrofe medioambiental
Una ciudad conocida como “zona de sacrificio”, donde las empresas tienen mayor margen de libertad para poder contaminar en función de lograr sus ganancias, con restricciones casi nulas en relación normativas de seguridad y protección ambiental. Que deja al descubierto la relación entre gobierno y empresarios para proteger sus ganancias a costa de la salud de la población.
Estos antecedentes, ya se venían dando a conocer tras investigaciones por la traza de hidrocarburos desde la ENAP, o los constantes derrames de petróleo ocurridos en sus aguas que eran denunciados por los vecinos del lugar. En las investigaciones realizadas se pesquisó la presencia de tres componentes tóxicos en el aire; metolcloroformo, nitrobenceno, y tolueno, todos gases tóxicos que ponen en riesgo la salud de la población. Lo que evidencia una política de impunidad para los responsables, quienes pueden seguir extrayendo riquezas de la zona destruyendo en total libertad la calidad de vida de sus habitantes. Quienes no tardaron en comenzar a manifestar su gran descontento.
Empresarios que contaminan y un gobierno que los ampara
Tras investigaciones sobre la situación de catástrofe ambiental, el intendente Jorge Martínez y la ministra de Medio Ambiente sindicaron a ENAP como la responsable de la contaminación, señalando, “tenemos evidencias concretas que algunas tareas que estaba realizando ENAP (Empresa Nacional de Petróleo) en su planta local ha generado emisión de contaminantes del tipo que ha causado intoxicación en la zona”. Refiriendo además, que las emisiones provienen de la zona de la planta, y que los compuestos detectados coinciden con algunos que se habrían usado para limpiar estanques. Por lo que, indicaron la suspensión indefinida de las faenas de ENAP.
Pero, no sólo son los empresarios quienes han tenido responsabilidad en la crítica contaminación, también el gobierno ha favorecido un escenario posible para que los grandes grupos económicos consigan ganancias a costa de la salud y vida de las personas. Reflejo de esto, es la relación entre Piñera, la ministra de medio ambiente y el presidente de una de las termoeléctricas más grandes de la zona -Oxquim- Fernando Barros -abogado del presidente e histórico defensor legal de la familia Pinochet, además de haber sido socio durante 17 años del esposo de la ministra-. Quienes se encuentran en proceso de aprobación de un nuevo proyecto de gran impacto, el puerto multipropósito de Oxquim, la cual se construiría en la misma costa que hoy está fuertemente afectada por la saturación empresarial en el territorio. Por lo que, en diversos sectores ha surgido la duda de si la paralización de faenas de ENAP sería una pantalla para cubrir la aprobación final del proyecto.
El descontento estalla en las calles
Frente a este escenario, la población despertó las calles y comenzó a manifestarse con una primera acción en donde increparon a un alto ejecutivo de Codelco, denunciando las emanaciones químicas. Pero, no quedó ahí, esa primera acción fue la chispa que encendió la llama de la población para atreverse a manifestar todo el descontento, en donde comenzaron a sumarse diversos sectores de la ciudad, estudiantes, mujeres, jóvenes, trabajadores, funcionarios de la salud, entre otros. Todos unidos contra un gran enemigo, los empresarios que contaminan y su gran aliado el gobierno de Piñera que los ampara, quien ha tratado de disfrazar su rol prometiendo “trato preferencial” a los afectados y un plan de fiscalización frente a la contaminación. Pero, el pueblo de Quintero-Puchuncaví ya ha hecho su experiencia y hoy no confía en las promesas de quién ha protegido los intereses de los empresarios que han transformado la ciudad en una zona de sacrificio, denunciando “esto no es de ahora, hace décadas que estamos acá y los químicos en el aire nos están matando (…), asesino".
Por lo que, ante el llamado a deponer las movilizaciones bajo las promesas de mejoras, la población ha decidido confiar en la fuerza de la unidad de los sectores afectados para exigir sus demandas.
Lo anterior, ha sido una experiencia para las diversas zonas de sacrificio a nivel nacional, puesto que no sólo en la quinta región hay sectores que viven los efectos de la contaminación medioambiental en la que incurren descaradamente los empresarios. Conocidos son los casos en El Huasco, Aysén, Freirina, Mejillones, Tocopilla, Calama, Antofagasta quienes también han desplegado en años anteriores masivas movilizaciones contra los efectos de la contaminación en la población, denunciando el rol de los grupos económicos de Luksic y Angelini, entre otros.