En el día de ayer, Alejandro Marín, perteneciente al SUTEF (Sindicato Unificado de los Trabajadores de la Educación Fueguina), nos hizo llegar esta declaración que reproducimos desde Izquierda Diario.
Martes 8 de marzo de 2016 20:24
Con un multitudinario acampe frente a la Casa de Gobierno, se cumplen siete días desde el inicio del plan de lucha que encabezan los docentes. La declaración del No inicio del ciclo lectivo y la movilización de los trabajadores de la educación abrió el camino para una unidad histórica.
El rechazo a las leyes votadas en la madrugada del 9 de Enero, que crea un impuesto al salario y modifica el régimen jubilatorio entre otras medidas, provocó la inmediata reacción en repudio a la política de ajuste. Al mismo tiempo, algunos sectores que sirvieron de plataforma electoral para el triunfo del FPV se vieron superados por la movilización de sus bases. Es que la gobernadora Bertone, junto a la UCR el MOPOF y el poder judicial cerraron un pacto para garantizarse la gobernabilidad durante los próximos años.
El pacto incluía en principio, el silencio de algunos dirigentes sindicales que imposibilitaban cualquier propuesta de unidad y la traición explícita de organizaciones gremiales como la UTHGRA que salieron a la calle a defender al gobierno. Sin embargo, el perjuicio y alcance de las medidas es tan dañino que algunas conducciones se vieron superadas y tuvieron que desempolvar las banderas para salir a luchar.
El acampe, por volumen y contenido político, se plantea a esta altura como un avance histórico en la acumulación de fuerzas. Aunque los voceros del gobierno se esfuercen en quebrar la unidad, queda claro para los trabajadores que golpear juntos y sostener los espacios de deliberación y asamblea permanente en las calles constituyen el único horizonte posible para derrotar el ajuste.
Por Alejandro Marín