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Economia. Crisis política y suba del dólar: cuál podría ser el impacto en la inflación

La inflación acumula más de un 34 % en el primer semestre del año. Analistas ven que el salto del dólar paralelo en las últimas semanas por las mayores restricciones a las importaciones y las repercusiones por la salida de Guzmán del ministerio de Economía ya está impactando en los precios. A rio revuelto, grandes empresarios aprovechan para remarcar, mientras el único precio que corre por detrás vienen siendo los salarios.

Lucía Ortega

Lucía Ortega @OrtegaLu_

Martes 5 de julio de 2022 21:15

La inflación acumuló un 29,3 % de aumento promedio en los primeros cinco meses del año, y se espera que con el dato de junio (que el Indec publicará el jueves de la próxima semana) se calcula que superará el 34 % de aumento en el primer semestre. Quienes más se ven afectados son las familias trabajadoras, que vienen percibiendo aumentos salariales y de jubilaciones por debajo de la suba de precios.

Se proyecta que hacia fin de año la inflación será superior al 70 %. Lejos quedó el último relevamiento de expectativas de mercado (REM) que elabora el Banco Central, que en mayo pronosticaba una "desaceleración" para el mes de julio en torno a 4,5 % y una suba esperada de precios de 5 % para junio. Mientras que por el lado de los precios de alimentos, el relevamiento de Consumidores Libres en base a una canasta de 21 productos, estima una suba de precios de 4,84 % para el mes pasado y una suma acumulada de 34,2 %.

Pero con el escenario abierto en los últimos días tras el aumento de la brecha entre el dólar "libre" (blue o informal) así como el dólar financiero (contado con liquidación) que agrega presión cambiaria al oficial, se suma incertidumbre sobre lo que sucederá con el sendero de precios en los próximos meses.

Uno de los mecanismos de transmisión de la suba del dólar paralelo es el valor que toman de referencia las importadoras, proveedoras y cadenas de distribución para reponer sus listas de precios. En las últimas horas circularon distintas versiones, desde la utilización del "dólar contado con liquidación" (CCL) para actualizar los precios, hasta el despacho de la mercadería sin un valor definido ("remito abierto").

El dólar CCL tuvo un incremento de 15 % en las últimas dos semanas, pasando de $ 240 hace dos semanas, para terminar hoy en $ 274,16.

El aumento de "la brecha" contra el dólar oficial, que verificó un incremento en estos días de $ 2,50 (+2 %) pero mucho menor al de los dólares paralelos, es una forma del capital financiero de sumar más presión a una devaluación del tipo de cambio oficial. De suceder tal cosa, el efecto sería directamente inflacionario, un ataque a los bolsillos de los sectores populares y una devaluación del salario.

Por el momento, la estrategia del Banco Central que dirige Miguel Pesce es mantener la suba del oficial por detrás de la suba de precios, pero ante la creciente escasez de divisas esa vía es cada vez menos sostenible. Entre este lunes y martes el Banco Central debió resignar el 30 % de los dólares que había conseguido la semana pasada a fuerza de frenar importaciones. Esta restricción a la compra de productos importados, al mismo tiempo, pone un pie en el freno del crecimiento, que ya viene en desaceleración.

Mientras tanto, en negocios, supermercados y cadenas de electrodomésticos comenzó la carrera por la remarcación de precios, aún con mercadería en stock, para anticiparse a posibles aumentos en la reposición, especialmente con componentes importados.

A esto se agregan las subas de los precios regulados como tarifas, precios cuidados y servicios, que ya estaban establecidos previamente para julio.

Sin tener en cuenta los movimientos de los últimos días, algunas consultoras proyectaban para julio una suba promedio por encima del 5 % de inflación. Desde CyT consultores, estimaban entre 3,3 % y 3,5 %, pero frente al nuevo escenario, Maria Castiglioni Cotter señaló a El Cronista que "todavía es difícil estimar hasta dónde va a llegar el índice". Por su parte, desde la consultora Analytica, estimaron para julio un 5,7 %.

Camilo Tiscornia, director de CyT consultores, completaba en Ámbito.com, " Lo que pasa desde el fin de semana, con el cambio de ministro, es que se amplió esa brecha. Diría que esa tendencia, que ya venía de la semana pasada, se acentuaría” y que "vamos a ver también cuánto dura todo este momento de volatilidad en el dólar blue y el contado con liquidación, en precios tan altos. Dependerá mucho de las expectativas, cómo se van a ir encarrilando y qué diga la nueva ministra. Pero, por ahora, diría que, si esto sigue así, lamentablemente, va a terminar siendo más inflacionario”

También en ese medio el director de la consultora Focus Market, Damián Di Pace, hizo foco en las restricciones a las importaciones como un factor que impulsaría los precios al alza en el corto plazo: “Lo que estamos viendo en el mercado no es sólo por la suba de los dólares alternativos. Es por la restricción de acceso al MULC [Mercado Único Libre de Cambio] al dólar oficial. Entonces, ahora, la expectativa de las empresas es que no tienen acceso al MULC para acceder a los medios para importar los insumos que se venían importando, las pasaron de licencia automática a no-automática, entonces ahora sí se tienen que regir por la cotización del dólar paralelo”.

“Entonces, no tienen posibilidad del stock presente y tienen mucha volatilidad con respecto al valor de precio futuro, porque con un movimiento tan oscilante del mercado de cambios como estamos viendo, no se sabe si el precio que se fija está bien o mal. Es por eso que, o se paran las operaciones o se pone un precio de ’stress’. Eso lo que está sucediendo. Las empresas o comercios dicen: ’te lo vendo, pero a tal precio’. Y si no, no lo venden”, señaló Di Pace.

Por su parte, el economista Martín Kalos de EPyCa Consultores afirmó que "Este julio está empezando con muchos aumentos, viene acelerándose con la incertidumbre de bonos y dólares, vienen remarcándose los precios. Esto que esta pasando estos días es inflación también".

Mientras las cúpulas sindicales sigan esquivando un plan de lucha y un paro nacional, el impacto lo están absorbiendo hoy los trabajadores y sectores populares. "Hoy los trabajadores/as corremos detrás de la inflación, hasta que se llegue a acuerdos de clausula gatillo, la inflación nos siguen comiendo", afirmó Kalos, quién agregó que "Hoy un trabajadxr que sigue teniendo el mismo trabajo que en 2016 perdió un 25% de poder adquisitivo".

En sus primeras declaraciones, la nueva ministra de Economía, Silvina Batakis, intentó darle señales a "los mercados" y a los grandes empresarios de la receta que empleará ante la inflación: convocar a los empresarios a un acuerdo de precios y "caminar hacia el equilibrio fiscal". Esto es, una visión no poco ortodoxa respecto a la necesidad de ajustar las cuentas fiscales y bajar el gasto público, en sintonía con las metas que exige el Fondo Monetario Internacional para cumplir con el programa económico de Guzmán.

Como ya adelantó la propia Batakis,"el acuerdo (con el FMI) hay que cumplirlo" y el rumbo económico del Gobierno se mantiene. ¿A qué costo?

Por abajo, pesa la incertidumbre en amplios sectores de la población sobre el devenir del poder adquisitivo de sus ingresos y las condiciones de vida frente a esta crisis política en las alturas que está montada sobre una crisis de deuda. No hay más margen para aguantar un nuevo ataque sobre los trabajadores para honrar la deuda externa, ilegítima y fraudulenta, que convalidó Guzmán (con el aval de todo el arco político y del mismo kirchnerismo en el Frente de Todos) con los fondos privados y el FMI. Se trata de construir, pelear y conquistar, otra salida a la crisis.

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Lucía Ortega

Economista UBA. Coeditora de la sección de Economía de La Izquierda Diario.

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