La madre de Facundo Astudillo Castro habló este jueves en el programa Alerta Spoiler de la Izquierda Diario, luego de los hechos confusos del último lunes, cuando por más de doce horas no se pudo dar con el paradero de un testigo clave de la causa por la desaparición forzada seguida de muerte del joven de Pedro Luro.
Castro dio detalles sobre cómo fueron esas horas angustiantes. También sobre cómo avanza la causa y qué nuevas medidas de prueba están pidiendo al Poder Judicial para que seguir buscando a los responsables materiales y políticos. Y se mostró esperanzada sobre la posibilidad de imputaciones inminentes.
Algunas definiciones de Cristina Castro
“Desde el día de viernes estaba siendo amenazado uno de los testigos, que es uno de los ‘testigos de identidad reservada’. Nadie debía saber su identidad.” “Cuando cambió la carátula de ‘averiguación de paradero’ por ‘desaparición seguida de muerte’ de Facu, ahí ya medios como La Nueva y La Brújula empezaban a divulgar los nombres de los testigos de identidad reservada. Nosotros denunciamos eso, pero mientras estuvo el fiscal Ulpiano Martínez sabíamos que la causa era un colador, se escapaba información por todos lados”. “Al otro día de que esos testigos declararon en forma virtual, desde Pedro Luro, a uno de los chicos le cayó la Policía Federal a la remisería del padre. Una locura. Era cómo que querían que todo el mundo supiera quiénes eran ellos. Desde entonces están siendo amenazados”. “Si bien ellos estaban asistidos por la gente de Dovic (Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas, dependiente del Ministerio Público Fiscal, NdR), han seguido siendo hostigados. El último viernes uno de ellos recibió amenazas de muerte, amenazas telefónicas, hacia su persona, su hijo y su exmujer. Imaginate nuestra desesperación porque no aparecía.” “El lunes estuve en comunicación todo el tiempo con Sabina Frederic. En uno de esos tantos llamados ella me comentaba que él le había enviado un audio de Whatsapp a su familia, que estaba bien y que estaba volviendo a su casa. Eran mentiras, no sé quién le informó a ella. Yo publiqué eso, confiando en lo que me estaba diciendo Sabina y no era así. Al ratito, habrán pasado 10 minutos, cayó la familia de este chico a mi casa a explicarme la situación y a decirme que no lo dejáramos de buscar, que estaban aterrorizados, que todavía no aparecía, que hasta que no apareciera no lo dejáramos de buscar, que sólo había enviado un mensaje de texto de Whatsapp diciendo que ‘estaba bien’ pero que él no había aparecido. Entonces ahí arrancamos todo de nuevo, a seguir buscándolo hasta el martes a la madrugada que apareció”. “Frederic me dijo que estaba todo a disposición para buscar a este chico, que me quedara tranquila que ellos iban a poner todo de su parte y que iba a aparecer bien. Me dijo que se había activado un protocolo, con un número de teléfono que tienen los testigos para llamar en casos de emergencia. Pero todo el tiempo les hemos pedido, tanto a la jueza como a los fiscales Martínez, Heim y Azzolin achicar las distancias. Estamos a 120 kilómetros de Gendarmería, pero mientras nosotros en vehículo tardamos dos horas de un lugar a otro ellos tardaron cinco en llegar a Pedro Luro desde que se activó el protocolo. Imaginate la desesperación de esa familia”. “Nos parecieron muy raras las circunstancias. Yo no he podido hablar con ellos todavía porque, por un lado, no me dejan involucrarme más en charlar personalmente con ellos y por otro lado porque el día martes a la mañana me operé recién vuelvo a Pedro Luro”. “Fueron circunstancias horribles. Tengo millones de preguntas: es muy rara la circunstancia en donde apareció, ¿qué le hicieron? ¿dónde lo tuvieron? ¿lo tuvieron ellos? Recién estoy empezando a analizar todo.” “Nosotros venimos teniendo amedrentamientos hace rato, al igual que los amigos de Facu y los testigos de identidad reservada. Nosotros hemos tenido que denunciar que en una entrevista que tuve en una laguna, acá cerca, donde fui con mi abogado, a los cinco minutos de llegar ya estaba rodeada de policías. Y un día antes del Día de la Mujer dos patrulleros vinieron a mi casa con la excusa de alguien había llamado diciendo que había disturbios en mi casa cuando en realidad estábamos mi hijo y yo, nadie más. Son muchas cosas. Y nadie nos escuchó, nadie nos cuidó, nadie nos quiere cuidar. Esa es la verdad”. “El día que desapareció este testigo, la Gendarmería tardó casi cinco horas en llegar al lugar y ni siquiera fue a la casa de este chico”. “La causa sigue avanzando. Nosotros no tenemos más dudas, a Facundo lo mataron en ese lugar (la comisaría de Teniente Origone, NdR). No tenemos ninguna duda de eso. Se han levantado muchísimas pruebas de ese lugar y estamos esperando resultados de ADN para empezar a imputar personas. Justo el lunes, cuando desaparece este testigo, estábamos con los operativos en Bahía Blanca sobre los móviles. Esos móviles los habían revisado en primer lugar la Policía Federal, donde había aparecido el cabello del Facundo. Pero habían revisado por arriba. Ahora fue la Gendarmería la que se encargó de desarmar como corresponde esos móviles”. “Llevamos a Marcos Herrero con el perro Yatel. En el lugar no sólo estaban los móviles que tenía que revisar el perro sino que habían puesto otro idéntico al que ya estaba secuestrado desde el año pasado. No sé si para confundir o qué. Y Yatel fue y se clavó en el patrullero de Teniente Origone y en los otros móviles no. Qué casualidad, ¿no?” “Seguimos avanzando en la causa, al punto que se ha pedido que se analice el teléfono del presidente del Concejo Deliberante de Villarino. Estamos en eso. Hay pericias que se nos negaron el año pasado ahora la Cámara nos hizo lugar. Pero hay otras pericias que nos siguen negando, nos siguen poniendo palos en la rueda. La jueza María Gabriela Marrón volvió de licencia y tenemos que seguir peleando. Es una barbarie tener que pelear contra alguien encaprichada en defender a la Policía Bonaerense”. “Estamos próximos a empezar con las imputaciones, que son muchas. Porque acá no solamente tenemos que llevar tras las rejas a los asesinos de Facu sino también a personal civil y a la gente que dirige en este momento Villarino. Se ha pedido que se avance y se trabaje sobre el teléfono del presidente del Consejo Deliberante a raíz de los testigos que se han ido presentando voluntariamente”. “Les agradezco el corazón que nos sigan nos sigan acompañando en todo esto. Sé que estamos muy cerquita de saber la verdad, sobre qué hicieron realmente con mi hijo y quiénes fueron los asesinos”.