En lo que constituyó su última aparición pública antes del inicio de la veda para actos de gobierno, la presidenta criticó al macrismo y defendió su gestión.
Sábado 7 de noviembre de 2015
El lugar elegido fue el Polo Tecnológico, ubicado en las ex bodegas Giol, en la zona de Palermo de la Ciudad de Buenos Aires. La presidenta se mostró junto a Daniel Scioli, el ministro de Economía, Axel Kicillof, y al titular de la cartera de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao. También fue parte de las figuras destacadas Aníbal Fernández, el gran derrotado de la elección en provincia de Buenos Aires.
La presencia de Scioli fue un aval abierto al candidato presidencial de FpV. La semana pasada Cristina había hablado en Casa Rosada, frente a toda la militancia de La Cámpora y otras fuerzas del llamado núcleo “duro”, sin mencionar al gobernador de Buenos Aires, a lo largo de más de tres horas de discurso.
Este viernes fue claro el aval, incluyendo a Scioli dentro del “modelo”. Durante el discurso Cristina Fernández defendió varios aspectos de lo hecho en sus mandatos. Desde la defensa de lo hecho en el terreno de los derechos humanos, pasando por los logros en materia de ciencia y educación, hasta el anuncio de la instalación de más radares en el país, para enfrentar mejor “el narcotráfico”.
Durante su discurso criticó a Mauricio Macri –de manera indirecta- por haber dicho que los “derechos humanos eran un curro” recordando los grandes empresarios que se enriquecieron durante la última dictadura. Entre ellos está, como es ampliamente conocido, el grupo SOCMA, que multiplicó por casi 10 la cantidad de empresas que poseía. No fueron los únicos sin embargo. Empresas como el Ingenio Ledesma (Jujuy), aliada al gobierno nacional durante casi una década, instalaron centros clandestinos de detención en la dictadura. De ellos y de muchos otros, la presidenta simplemente se “olvidó”.
La reivindicación de la instalación de radares en todo el país intentó mostrar un discurso que le permitiera al candidato del FpV empalmar con el discurso massista contra la “inseguridad” y el narcotráfico.
En ese marco, se defendió de las acusaciones que dicen que el oficialismo hace “campaña sucia”, afirmando que “estamos haciendo campaña transparente para mostrar lo que hacemos".
El lugar elegido fue acorde a la reivindicación de lo invertido en investigación y ciencia. Anunció durante el acto el Proyecto de Ley de Incorporación del personal de la carrera de apoyo a la investigación y desarrollo del Conicet, al régimen previsional de investigadores científicos, lo cual beneficiaba a poco más de 300 investigadores afirmó.
Durante su discurso, Cristina Fernández dijo que sufrió, en estos años de gobierno, "una campaña cloaca" contra su persona. Mencionó las "tapas denigrantes" y las "mentiras, agravios y descalificaciones" que recibió, en particular por parte de una revista. Hacía mención, sin hacerlo explícito, a la revista Noticias.
Entre las afirmaciones más explícitas de llamado a votar, Cristina Fernández afirmó que “hay que elegir entre dos modelos de país, con falencias, errores y cosas por mejorar. Pero, por favor, después no vengan con el ’que se vayan todos’, porque va a ser demasiado tarde y nos habrán hecho pomada a todos”. Así buscó asociar al macrismo a la debacle que sufriera el país en 2001.
Pareció “olvidar” que esa crisis no fue el resultado solamente de la gestión de la Alianza sino de los gobiernos previos de Menem, que Cristina Fernández y Néstor Kirchner apoyaron casi sin reservas.