La presidenta cerró el evento que contó también con la presencia del jefe de gobierno porteño, el gobernador bonaerense Daniel Scioli, el dirigente de la U.O.C.R.A. Gerardo Martínez, la plana mayor del gabinete nacional y numerosos empresarios y políticos.
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Verónica Zaldívar @verodivar
Miércoles 26 de noviembre de 2014
Después de 22 días con su salud delicada, la presidenta Cristina Fernández hizo su primera aparición en público. El escenario fue la 62° Convención de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) en el Hotel Sheraton, donde dio el discurso de cierre. Dicha cámara agrupa a lo más granado del empresariado local de una de las industrias más beneficiadas durante los años de kirchnerismo: empresas como el Grupo Roggio, Caputo, Riva, Construcciones Wagner, Creaurban y Crivelli, entre otras, tienen representantes en su Consejo Ejecutivo.
Durante la jornada en el lujosos hotel porteño hablaron numerosos expositores. El presidente de la CAMARCO, Gustavo Weiss, se delimitó en un aspecto clave: planteó que el sector privado redujo su demanda en cuanto al mercado inmobiliario producto del cepo cambiario del 2011 y la prohibición de dólares para operaciones inmobiliarias. Kiciloff se atajó y redoblando la apuesta planteó que "los permisos de construcción están un 40% por arriba del promedio de la convertibilidad" y "la Argentina puede mostrar un boom en su crecimiento, en la construcción y en su infraestructura". Pequeño matiz que no modifica los planes que tienen para su visión particular de lo que sería el desarrollo de la economía: apostar al negocio inmobiliario.
En su discurso final Weiss destacó ciertos aspectos de la política gubernamental, pero expuso también algunas de las críticas y pedidos de los empresarios del sector. Entre ellos tuvo centralidad el de acelerar el proceso de pago y redeterminación de precios por parte del Estado en lo que a obra pública se refiere. Pero la realidad desmiente en muchos casos las quejas de los empresarios, mostrando que por un lado sí hay reajustes presupuestarios (y muy favorables a las constructoras) pero que además muchas de esas empresas incumplen con los tiempos de concreción de los proyectos, hasta por varios años. Uno de los casos que puede ejemplificarlo son los 7 Hospitales del Bicentenario. Se anunciaron en el 2008, y con una inversión de $1.300 millones de fondos del PAMI, aun ninguno se encuentra en funcionamiento. Donde debería estar el hospital proyectado para General Rodríguez hay un polideportivo. En cuanto al de Ituzaingó, Creaurban S.A. cobró $323 millones por la obra, siendo beneficiada por tres readecuaciones sucesivas de presupuesto aprobadas por Luciano Di Cesare, jefe del PAMI. Hoy algunas de las “readecuaciones” e incumplimientos en obras son investigadas por la justicia.
Volviendo a la disertación de Weiss, dueño de la constructora Eleprint, éste no perdió la oportunidad para mostrarse agradecido con los sindicatos U.O.C.R.A. y U.E.C.A.R.A. por ser parte de los logros empresariales; si se tiene en cuenta el alto grado de siniestralidad que sigue provocando la muerte de varios obreros de la construcción cada mes, cabe preguntarse si los operarios afiliados al gremio presidido por el favorito presidencial y ex integrante del batallón 601 de inteligencia en la dictadura, Gerardo Martínez, están igual de satisfechos con su gestión.
Discursos y negocios
En su regreso a la vida pública, CFK exaltó algunas de las iniciativas gubernamentales en el terreno de la infraestructura, mencionando que hay 136.000 viviendas de PROCREAR y 90 emprendimientos de desarrollos urbanos en ejecución, además de destacar que mientras el Banco Nación en sus 125 años otorgó 1 millón de créditos hipotecarios, la ANSES a través de PROCREAR ya entregó 200.000. Aquí es necesario poner un paréntesis y recordar que este tipo de créditos solo beneficia a un porcentaje muy bajo de la población. El déficit habitacional en Argentina lo sufren 3 millones de personas -si se consideran sólo los casos más graves-, y las recientes inundaciones pusieron en evidencia que la situación en que viven amplias franjas de población sigue siendo deplorable, por lo cual los logros exaltados tanto por Weiss como por la presidenta tienen que ponerse en cuestión.
La presidenta aprovechó la oportunidad para fustigar a la oposición, afirmando que todos dicen estar de acuerdo con desarrollar la infraestructura, pero que hay que ver qué hizo y qué piensa hacer cada uno y cómo. Seguramente estaba pensando en lo que planteó más temprano en ese mismo lugar Mauricio Macri, quien prometió "el plan de infraestructura más ambicioso de la historia" si es elegido presidente. Cabe recordar que el macrismo es acusado de beneficiar a las constructoras y desarrolladoras inmobiliarias en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, contando en numerosas oportunidades con los votos favorables del kirchnerismo local en la Legislatura para lograrlo. Uno de los casos más recientes involucra a Víctor Sahonero, padre del presidente de la juventud del PRO Capital. La cooperativa que preside, La Solidaridad Limitada, ganó el contrato para demoler las viviendas del barrio Papa Francisco. En el caso de este asentamiento, que fuera desalojado por fuerzas policiales de Ciudad y Nación, están involucrados el puntero Marcelo Chancalay y empresas frecuentemente beneficiados por contrataciones de obra pública de la Ciudad, como Infraestructura Urbana S.A.