A menos de un mes del #Correscales2016, desde IzquierdaDiario.es realizamos una cronología de la gran lucha contra la precariedad laboral de los técnicos de Movistar, iniciada en marzo de 2015 tras una huelga contra gigantes: Telefónica, el modelo laboral del capitalismo español impuesto en los ’90 y la burocracia sindical.

Cynthia Lub Barcelona | @LubCynthia
Martes 19 de enero de 2016
Foto: Joe Molina
Como decíamos en “Apuntes para un balance de la ’Rebelión de los esclavos’ de Movistar”, la gran lucha que comenzó con una huelga de tres meses de los técnicos de instalación y mantenimiento de las contratas, subcontratas y ’falsos autónomos’ de Telefónica-Movistar, ha sido un ejemplo de unidad y movilización contra la precariedad laboral y la primera contra la compañía.
Se enfrentaron a un gigante casi invencible, desafiando la enorme fragmentación y división de los 15.000 trabajadores llamados a la huelga en todo el Estado. Ha sido una rebelión contra el modelo laboral del capitalismo español impuesto en los ’90, en el que se daba por "natural" la existencia de sectores precarios, subcontratados o "falsos autónomos". Y se enfrentaron a la ’casta sindical’ de CCOO y UGT, ’los verticales’ del siglo XXI español. He aquí una cronología de esta lucha:
28 de marzo de 2015: comienza la huelga en Madrid. Los motivos se concentran en lo que ellos denominaron “La rebelión de las escaleras o de los esclavos”, de los técnicos que trabajan subidos a las escaleras en condiciones esclavistas: ropa de trabajo, vehículo propio, seguro, responsabilidad civil, gasolina y herramientas, todo pagado por ellos mismos; circunstancias tales que les llevan a trabajar de 10 a 12 horas diarias, para cobrar entre 600 y 800 euros al mes. Una lucha contra el “contrato bucle”, que afecta a unos 18.000 trabajadores técnicos y que permite que la empresa matriz se desvincule de los trabajadores y de los derechos laborales, que pasan a ser gestionados por las empresas contratadas o cientos de pequeñas empresas y falsos autónomos.
7 de abril: la huelga se extendía a provincias como Guipuzcoa, Vizcaya, Álava, Barcelona, Jaen, Canarias, uniéndose a la convocatoria de los sindicatos alternativos como AST (en Madrid), CGT, Co.Bas y En Construcció (Barcelona), con un seguimiento que los trabajadores cifran en más del 90% en muchas provincias. Bajo la consigna “Igual trabajo, igual salario” los trabajadores reclamaban una subida de los salarios igual al de la plantilla directa de Telefónica, jornadas de ocho horas, que todos los autónomos que lo deseen se incorporen a la plantilla y en un nuevo convenio estatal que abarque todas las contratas, subcontratas y autónomos.
Martes 5 de mayo: las direcciones de UGT y CCOO firman un acuerdo inaceptable con las diez empresas contratadas por Telefónica-Movistar, a espaldas de los trabajadores. Además anunciaron la desconvocatoria de dos días de paro que habían convocado para el 6 y 7 de mayo. Sin embargo, los sindicatos alternativos y de izquierda, como Alternativa Sindical de Trabajadores (AST), CGT, En Construcció y Co.bas mantuvieron una huelga indefinida a nivel estatal, afectando a 15.000 trabajadores.
Miércoles 6 de mayo: detienen a siete trabajadores en Madrid, secuestrándolos de sus casas. Represión y traición fueron las armas de la patronal y de la burocracia sindical para detener la fuerza de los huelguistas.
Jueves 7 de mayo: los huelguistas se movilizaron frente a las sedes de CCOO y UGT en Barcelona, para denunciar la traición con el lema “Nosotros luchamos. Nosotros negociamos” y “No nos representan”.
#ahora abajo la burocracia sindical traidora de #CCOO y #UGT #ResistenciaMovistar #HuelgaTotalMovistar Continúa!! pic.twitter.com/8qCIizqGwj
— Cynthia Lub (@LubCynthia) Mayo 7, 2015
Sábado 9 de mayo: los huelguistas ocuparon por sorpresa la tienda central de Telefónica en Barcelona, también sede del Mobile Word Congess (MWC). Con esta acción decidida lograron que la patronal aceptara sentarse a negociar el siguiente lunes en la sede oficial, para tratar cuatro puntos —modificación de las condiciones contractuales y económicas del ’contrato bucle’, contratación, salario mínimo para el sector, garantías de no represión— como condición para el desalojo del la tienda.
Lunes 11 de mayo (I): Los trabajadores se proponen establecer una mesa de negociación compuesta por representantes de todas las ciudades en conflicto. Y reunidos en asamblea para decidir los pasos a seguir con la expectativa de que comenzara una etapa de negociaciones, establacieron una mesa de negociación estatal con delegados y trabajadores de otras ciudades como Madrid, Bilbao, Sevilla, Granada, Valencia, Alicante.
Lunes 11 de mayo (II): horas después en la reunión con Kim Faura, directivo de operaciones de la multinacional, la sorpresa no se hizo esperar tras la negativa rotunda y prepotente de parte de la empresa a negociar con la delegación de los huelguistas que subieron al edificio de Telefónica. Telefónica entregó a la delegación del Comité de Huelga un documento en el que no los reconocen como interlocutores del conflicto, argumentando que sólo se remiten a los acuerdos firmados con los sindicatos CCOO y UGT. Toda una ofensiva durísima contra una huelga que ya llevaba más de un mes, como dura es la fortaleza de los trabajadores.
Martes 12 de mayo: los trabajadores reunidos en asamblea decidieron desafiar el nuevo ataque y continuar la huelga, tomando nuevamente las calles de Barcelona, apoyando la lucha contra los desahucios, en los piquetes y yendo a las universidades a difundir su lucha y la caja de Resistencia.
Martes 19 de mayo: se firma el "Compromiso con las escaleras" entre las candidaturas y organizaciones políticas, con el manifiesto “Por la abolición de la esclavitud y la precariedad laboral", con el objetivo de dar soporte a la huelga indefinida de los técnicos de Movistar”. De este modo los trabajadores se planteaban un desafío: "#ResistenciaMovistar queremos poner en la agenda política la lucha contra la precariedad., porque esta es la "huelga de toda la clase obrera".
Sábado 23 de mayo: más de 200 trabajadores vuelven a ocupar la sede comercial de Telefónica- Movistar de Barcelona, en plena jornada de reflexión ante las elecciones municipales de este domingo, tras 47 días de huelga indefinida, con las consignas: "Movistar esclaviza. La revuelta de las escaleras", "Por un trabajo digno, porque también es tu lucha, ayúdanos a resistir".
Miércoles 27 de mayo: a 50 días de huelga de los técnicos de Movistar, se realiza una rueda de prensa con más de 100 organizaciones que apoyaron la lucha, en la sede comercial de Telefónica de Barcelona que seguía ocupada desde hace cinco días.
Sábado 30 de mayo: los huelguistas abandonan la tienda comercial de Telefónica de Barcelona y sede del MWC, después de la mediación de la alcaldesa Ada Colau de Barcelona en Comú, entre los huelguistas y la empresa. El acuerdo recogía, con la condición del abandono del edificio, una reunión entre el 2 y 5 de junio con los trabajadores y la retirada de los cargos legales contra el presidente del comité, Aitzol Ruiz. La decisión de abandonar el edificio, fue tomada bajo una cadena de presiones que la multinacional de Telefónica fue ejecutando, junto al régimen político y utilizando las armas represivas legales, de manera casi sincronizada.
Lunes 1 de junio: en una asamblea los trabajadores hicieron un llamamiento a todas las plantillas, los movimientos sociales y personas solidarias a concentrarse en la sede de la tienda de Telefónica para dar su apoyo a las reivindicaciones de los huelguistas en la negociación. También decidieron realizar una concentración frente al Ayuntamiento de Barcelona para exigir a Barcelona en Comú que no apoye la renovación del contrato del MWC, hasta que las negociaciones con Telefónica se resuelvan a favor de sus reivindicaciones. Y que de este modo, se respete el “Compromiso de las escaleras”.
Martes 2 de junio: sin embargo esta formación, que se había ofrecido a través de Ada Colau para mediar en el conflicto, apoyó al alcalde Xavier Trias en dicha firma por considerar que es un bien para la ciudad y, aún siendo un convenio redactado por CiU, que el MWC "es compatible con el compromiso de mejorar las cláusulas de contratación" y tras anunciar que "queremos que la riqueza del evento repercuta en la ciudadanía", según dijo el número dos de Barcelona en Comú, Gerardo Pisarello.Todos los grupos electos han acudido a la firma del alcalde Xavier Trias, a excepción de la CUP (Candidatura de Unitat Popular), por considerar que "este acto contradice el Compromiso de las Escaleras’. Mientras tanto, los huelguistas cantaban en la Plaza Sant Jaume, "Queremos trabajar, pero con dignidad" y "Sin negociación, no hay renovación", como decía su pancarta de convocatoria a la concentración.
Miércoles 3 de junio: tras casi dos meses de huelga, se realiza la primer reunión con Telefónica y las contratas para comenzar a negociar los reclamos. Telefónica se negaba a asistir como parte del conflicto y se planteó como mediadora entre los trabajadores y la patronal de las contratas. Después de largas horas de reunión, no se llega a ningún acuerdo y se convoca otra para la semana siguiente.
Miércoles 10 de junio: El miércoles 10 de junio se dan cita en Madrid las direcciones sindicales de CCOO y UGT y las contratistas de Telefónica para continuar las negociaciones, en la que según un documento firmado por la mesa negociadora "los representantes de las Contratas se comprometían a informar en la próxima reunión de las propuestas realizadas en la Mesa creada a tal fin con CCOO y UGT", a la vez que "las contratistas estudiarán la posibilidad de no adoptar acciones legales contra los huelguistas y que los mismos continúen en los puestos de trabajo". Pero el silencio de los resultados de esa reunión, alertaron a los trabajadores que seguían en huelga. Mientras tanto, trabajadores de diferentes luchas se solidarizaron con la manifestación de los trabajadores de Movistar en huelga con una consigna: "Nuestra mejor arma, la solidaridad. Unificar las luchas contra la precariedad".
Viernes 12 de junio: Las empresas mantienen la intención de no otorgar ninguna concesión por escrito a la mesa "alternativa", en detrimento de la “oficial", según denunciaron los trabajadores en un primer informe de la segunda reunión celebrada en los locales del Colegio de Abogados.
Viernes 19 de junio: los trabajadores decidieron en asamblea reincorporarse a sus puestos de trabajo a partir del lunes 22, tras 74 días de huelga indefinida. Sin embargo, anunciaron que la lucha continuará y que la suspensión de la huelga es temporal. En una rueda de prensa realizada en la FAVB (Federación Asociación de Vecinos de Barcelona), los trabajadores anunciaron su "Comunicado del comité de la huelga indefinida del personal técnico de Telefónica-Movistar: cambio de ciclo" de que “la huelga debe tomarse un respiro, recomponer sus filas, articularse en torno al movimiento auto organizativo que se ha conseguido crear, para volver a ser nuevamente el instrumento adecuado para hacer frente a la nueva situación”.
Jueves 30 de julio: Los técnicos de Movistar, apoyados por miembros de otros colectivos en lucha,reemprenden las movilizaciones ante el engaño de la patronal por no ser respetados los acuerdos alcanzados y haber iniciado una campaña de despidos anti-sindicales.
Miércoles 14 de octubre: Durante el periodo de tregua los trabajadores y trabajadoras de las distintas contratas y subcontratas así como trabajadores de plantilla de Telefónica no han cesado en su labor de difundir las malas condiciones laborales y represalias a los huelguistas, dando al mismo tiempo apoyo a cualquier tipo de injusticia.
Martes 5 de enero 2016: Se celebra una rueda de prensa para presentar el proyecto “Correscales2016”: como medio para denunciar la precariedad laboral y fortalecer la Caja de Resistencia con un recorrido de Bilbao a Barcelona pasando por varias localidades y participación abierta para todos.

Cynthia Lub
Doctora en Historia en la Universidad de Barcelona (UB), especializada en clase trabajadora durante el franquismo y la Transición, también en estudios sobre género y clase, feminización del trabajo y precariedad. Docente de educación secundaria pública.